Agencia Prensa Rural
Loading
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

¿La rebelión de los computadores?
Nadie se explica cómo esos computadores “blindados” pueden resistir semejantes bombardeos que destruyen y destrozan todo lo que encuentran a su alrededor
Wldarico Flórez-Peña / Sábado 26 de abril de 2014
 
JPEG - 31.2 KB
La prisionera política Liliany Obando, en la cárcel del Buen Pastor, acompañada de sus abogados

El 1 de marzo de 2008, la Fuerza Pública realizó un operativo contra la guerrilla de las FARC-EP, donde murió el comandante guerrillero Luis Édgar Devia Silva (alias Raúl Reyes) y entre sus enseres fueron encontrados computadores, discos duros, USB, en cuyos archivos electrónicos supuestamente aparecen los nombres de distinguidas personalidades del país como la senadora Gloria Inés Ramírez, el ex representante Wilson Alfonso Borja Díaz e intelectuales y académicos como Miguel Ángel Beltrán, sociólogo de la Universidad Nacional, y Liliany Patricia Obando Villota, también socióloga de la UN, que utiliza los seudónimos de “Sara” o “Pastusa” y se encargaba desde 1996 de conseguir recursos económicos para el grupo ilegal del FARC.

Todo aquello sucedió en la acción militar denominada Operación Fénix, que se ejecuta en el marco de programa de gobierno de la política de “seguridad democrática” del señor Álvaro Uribe Vélez”, operación bélica dentro de la táctica y estrategia de la concepción militar del “conflicto de baja intensidad”, donde se bombardeó territorio ecuatoriano de manera ilegal e inconstitucional y de igual forma los “operadores judiciales” que legalizaron de manera irregular las pruebas recaudadas en dicho operativo, entre otras la lámpara de Aladino de Raúl Reyes, que resistió las toneladas de explosivos que fueron arrojadas contra su campamento, incluidas las bombas inteligentes con el apoyo de la CIA.

El 3 de marzo de 2008, cuando Pablo Montoya, alias ‘Rojas’, se entregó al Ejército, llevaba consigo la cédula, el pasaporte y la mano derecha de ‘Iván Ríos’ como una prueba de que él había asesinado al integrante más joven del Secretariado de las FARC.

El guerrillero también entregó a las autoridades algo que consideraba tan importante como el cuerpo de ‘Ríos’: el computador del jefe subversivo.

‘Rojas’ estaba seguro de que el portátil del hombre que asesinó podía resultar tan revelador como los que habían sido encontrados en el campamento de Raúl Reyes, en Ecuador. ‘Rojas’ estaba equivocado.

Increíblemente, en el proceso contra Liliany Patricia Obando Villota, que se inicia con el computador de alias Raúl Reyes y como la Corte Suprema de Justicia -Sala de Casación Penal- el 18 de mayo de 2011 declaró “nulas de pleno derecho” dichas pruebas, ya que las autoridades nacionales desprovistas de facultades de policía judicial, desatendiendo la anterior preceptiva, desde la Constitución Política hasta los convenios de cooperación judicial y asistencia suscritos y ratificados por Colombia, pasando por las leyes de procedimiento penal vigentes (leyes 600 de 2000 y 906 de 2004), practican inspecciones y recogen elementos de conocimiento que luego incorporan al país y propugnan por su judicialización, dado el carácter de esencialidad que reviste la falta, esas pruebas son ilegales y conforme lo manda el artículo 29 de la carta fundamental les aplica la cláusula de exclusión.

Démonos cuenta de que alias Rojas asesinó en estado de indefensión al comandante Iván Ríos y que, de acuerdo con el párrafo anterior, este asesino (Rojas) embala la cédula, el pasaporte y la mano derecha de ‘Iván Ríos’ y su computador como una prueba. ¿Desde cuándo alias Rojas cumple funciones de policía judicial? No podía entonces en el caso de Liliany allegarse de una manera triangulada del computador de Raúl Reyes al de Iván Ríos, remitidos por la sección de delitos informáticos. Esa prueba también ha debido excluirse porque es nula de pleno derecho.

También se conoce que han aparecido los computadores de alias el Mono Jojoy, alias Alfonso Cano, alias Chucho y muchos otros de jefes guerrilleros que han sido abatidos o capturados en operativos militares donde se utilizan bombas inteligentes, cada una pesa unos 300 ó 350 kilos, cargada. Sólo los explosivos pueden pesar entre 150 y 200 kilos.

Nadie se explica cómo esos computadores “blindados” pueden resistir semejantes bombardeos que destruyen y destrozan todo lo que encuentran a su alrededor, pero los únicos sobrevivientes son los computadores que han decidido rebelarse contra las Fuerzas Militares y la Justicia colombiana y como en la serie de Misión Imposible decidieron autodestruirse para que no se realicen más en Colombia “falsos positivos judiciales”.

Abril 14 de 2014.