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Apartadó, Antioquia
Masacre a la libertad y revictimización estatal contra campesinos en San José de Apartadó
 

“No existe tiranía peor que la ejercida a la sombra de las leyes y con apariencia de justicia” Montesquieu

Ya es el colmo de la insensatez y el descaro del Estado colombiano contra el campesinado, es vergonzoso para la insostenible base de la democracia esa forma de ensañarse contra los habitantes de San José de Apartadó. Mientras tanto siguen con su accionar los verdaderos delincuentes: los herederos del paramilitarismo, gaitanistas, Clan Úsuga o cualquier nombre que se le quiera dar y un Gobierno que masacra la libertad.

Pareciera que para el Estado colombiano no fue suficiente el carnaval de sangre, ni las masacres, los asesinatos –incluso a niños– en los que agentes del propio gobierno participaron con sevicia y ansias por la sangre y la muerte, no fue suficiente la nefasta campaña de quienes por muchos años convirtieron las armas de la patria en una empresa de terroristas del Estado. Ahora los campesinos son culpables hasta de la marginalidad, de la ausencia histórica del Estado, aún continúan siendo tratados como delincuentes, condenan dentro de las listas estigmatizantes hasta el punto llegar a firmar que todo campesino San José de Apartadó será puesto tras las rejas.

El pasado 12 de febrero del presente año, cerca de las 4:00 pm, mientras se disponían a hacer las compras de víveres para su familia, fueron detenidos de manera irregular en el casco poblado de San José de Apartadó los esposos Carlos Albeiro Montoya y Francis Tamayo por miembros del Batallón Voltígeros quienes carecen de funciones judiciales. Fueron llevados hacia la vereda Caracolí y desde allí verificaron supuestamente los antecedentes contra estas personas, dejaron en libertad a la Francis pero Carlos fue transportado directamente hacia Medellín donde fue reducido en lo que parece un intento de secuestro por parte del Estado, pues las autoridades en la Sijin, en las estaciones de policía, en el sótano de los juzgados del edificio de la justicia y en la Fiscalía de esta ciudad negaron tenerlo en su poder; esto generó una crisis emocional y de preocupación entre los familiares más cercanos que sólo querían ofrecerle lo básico en alimentación, aseo y un acompañamiento fraterno al que tenían derecho.

El señor Carlos es padre de dos hijos menores de edad, campesino honesto y trabajador, en su pasado fue fiel servidor de la Junta de Acción Comunal dedicado netamente a las labores del campo en un corregimiento lleno de marginalidad estatal. La historia se repite con más hechos re-victimizantes: se masacra la libertad de los campesinos marginados por un Estado que se levanta en nombre de una justicia subjetiva, recia para el marginado, pero condescendiente con el paramilitarismo y con la ilegalidad.

El Comité de y para los Derechos Humanos de San José de Apartadó rechaza categóricamente estas persecuciones políticas contra los diferentes movimientos sociales, contra los líderes campesinos, contra los defensores de derechos humanos y contra los habitantes re-victimizados y exige el respeto para con estos ciudadanos y exige garantías al debido proceso y las garantías jurídicas en todos estos evidentes falsos positivos judiciales contra las organizaciones sociales y los habitantes campesinos de San José de Apartadó.

Se exige asimismo una revisión e investigaciones objetivas, desde instancias superiores a estos procesos, además del relevo a funcionarios que atentan contra la democracia. Se exige también el cese a la persecución, hostigamiento, represión estatal, a esta forma de terrorismo de Estado y a la estigmatización contra la población campesina y los líderes defensores de derechos humanos, así como el respeto y garantías a la vida, honra, libertad y dignidad de los estas personas.

Se exige transparencia en la construcción de la anhelada paz. Hechos como la detención de los líderes populares atenta contra la esperanza de profundizar la democracia y construir garantías para el ejercicio político de las comunidades víctimas de la violencia política. Se exige respeto a todas las libertades de participación de las comunidades campesinas, autonomía de las Juntas de Acción Comunal y que se castigue jurídicamente a quienes atentan contra éstas expresiones de la democracia y que se activen de manera inmediata los mecanismos y protocolos de verificación y protección de derechos fundamentales de los habitantes de San José de Apartadó.