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Misión humanitaria "Todos somos Mocoa" beneficia a 775 familias
 

Pasado un mes desde que una avalancha, alimentada por las aguas desbordadas de los ríos Taruca, Mulato y Sangoyaco, causó la peor tragedia en la historia de Mocoa; la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina -Anzorc-, Socorro Popular Francés -SPF- y la Asociación Catalana por la Paz -ACP- unieron esfuerzos para crear la Misión Humanitaria "Todos somos Mocoa" con el fin de compartir una ayuda inmediata e identificar una iniciativa de solución a los impactos causados por la catástrofe.

Se trata de una tragedia causada por el mal ordenamiento territorial, pues el recorrido típico de esta creciente tuvo a su paso varias zonas con habitantes desprevenidos y al ver las calles del municipio convertidas en ríos no sabían qué hacer frente al desastre; así se incrementó el número de víctimas fatales esa madrugada. Según el Gobierno Nacional, las víctimas fatales de la catástrofe rondan los 306, pero los pobladores afirman que las cifras oficiales no se acercan a la cantidad real de muertes, según ellos superan las mil víctimas, pues los barrios que desaparecieron tenían sobrepoblación y no contaban con un censo de sus habitantes.

Pero ante la aflicción, las campesinas y los campesinos de Colombia no se quedarían quietos. Anzorc hizo el llamado a las personas que sentían empatía con las víctimas de la tragedia para que materializaran sus gestos de solidaridad en ayudas humanitarias para mitigar el sufrimiento de estas familias. La Misión humanitaria "Todos somos Mocoa" llegó a la capital de Putumayo el pasado 2 de mayo, comenzando la agenda con reuniones con la Mesa Municipal de Víctimas, pueblos indígenas afectados como Los Nasa y los Camëntsá Biyá, los líderes de los asentamientos de Nueva Betania y Nuevo Edén, integrantes de la veeduría al proceso de ordenamiento territorial, la Red de Mujeres Tejedoras de Vida, el PNUD, Casa Amazonía, diputados de la Asamblea Departamental, entre otros líderes y personas que compartían el deseo de aportar a una iniciativa y ruta de trabajo para contribuir en la búsqueda de una solución a los estragos dejados por la tragedia.

Durante la misión también se dialogó con la Gobernación de Putumayo y Corpoamazonía, escuchando e invitando a participar en conjunto por el desarrollo de una iniciativa que dé solución a los impactos causados por la avalancha. Finalmente se hizo entrega de la ayuda humanitaria que consistía en alimentos, kits de aseo, botas, cobijas y toldillos que se repartieron entre 775 familias, quienes después de un mes de la tragedia siguen necesitando de nuestra ayuda para reconstruir sus vidas y retomar el camino.