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Desbordamiento de río Cauca deja miles de damnificados y la muerte de dos personas en Antioquia
Ríos Vivos / Viernes 19 de mayo de 2017
 
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Zona de construcción de Hidroituango. Túneles de desviación del río cubiertos por el agua.

El estrangulamiento del río Cauca por la construcción de Hidroituango puede también tener responsabilidad en la catástrofe

En el Cauca medio, conocido como el Cañón del río Cauca, se vienen presentando en el último mes crecientes abruptas -tanto en su caudal principal como en el de sus afluentes- producto del aumento de lluvias y de la presión ejercida sobre los cauces con la desviación del río Cauca para la construcción de Hidroituango. Aguas abajo del sitio de presa se agudiza la situación con el material de excavación arrojado a quebradas como Delmedio, municipio Valdivia en Antioquia.

En la tarde y noche del 11 de mayo de 2017 se presentó la mayor creciente que se ha vivido en los últimos ocho años, según recuerdan habitantes de las riberas del Cauca. Desde las horas de la mañana las comunidades empezaron a observar el represamiento del río Cauca en la zona de construcción del muro de Hidroituango, los túneles de desviación se dejaron de ver por la magnitud del aumento del caudal, en zonas aledañas como Puente Tenche o Capitán, que comunica los municipios de Briceño e Ituango, en las horas de la tarde se registró un aumento del nivel del agua de más de 30 metros llegando a tocar el puente. Esta creciente súbita destruyó las viviendas de familias barequeras del municipio de Ituango quienes tuvieron que huir hacia zonas más altas para refugiarse y estuvieron encerrados por el agua durante la mayor parte de la noche.

En el municipio Valdivia el 5 de mayo de 2017 se presentó una avalancha en la quebrada Delmedio que afectó algunos de los cultivos de los hermanos Gutiérrez Nohavá en la vereda Puerto Escondido Dos. Esta situación ya había sido advertida, días atrás, por los hermanos al Consorcio MISPE -contratista de Empresas Públicas de Medellín que construye la vía entre Puerto Valdivia y Zona de Presa- por el material de excavación que estaba siendo arrojado al cauce y el peligro que esto representaba para la vivienda frente a un aumento del caudal. La empresa hizo caso omiso y cuando se presentaron los hechos realizó una visita al predio sin dar ninguna solución a la situación que ponía en riesgo la vida de los hermano Gutiérrez; por tal razón se tomaron evidencias con fotografías, testimonios y videos para presentarse ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA- el 10 de mayo de 2017 durante la visita de seguimiento anual a la Licencia Ambiental de Hidroituango.

La comunidad de Valdivia, articulada en el Movimiento Ríos Vivos, presentó dichas evidencias y expresó su descontento. También fue presentado el caso ante el "Comité de concertación, diálogo y traslado de las afectaciones y conflictos originados por la construcción de megaproyectos minero-energéticos", creado mediante decreto 056/16 de la Alcaldía de Valdivia. En la reunión participaron la Secretaría de Gobierno y la Defensoría del pueblo, quienes estuvieron de acuerdo con la necesaria visita que se debe hacer al predio para tomar los correctivos pertinentes y evitar una catástrofe. Sin embargo, en la noche del 11 de mayo, tuvo lugar la tragedia anunciada al desbordarse la quebrada que arrasó con parte de la vivienda, la mayoría de los cultivos y todas las pertenencias de los hermanos Gutiérrez; afortunadamente lograron huir del lugar salvaguardando su vida.

En el corregimiento Puerto Valdivia los habitantes de la vereda Remolinos sufrieron la afectación de sus viviendas, el agua se desbordó mojando enseres y destruyendo la vivienda de la madre cabeza de familia Olga Lucía Eusse, integrante de la Asociación de Mineros y Pescadores Artesanales de Puerto Valdivia -AMPA-; allí habitaban 11 personas, siete de ellos menores de edad. Más de ocho familias huyeron del lugar para refugiarse en el albergue anunciado por la administración municipal en el que no había colchonetas, abrigo, ni alimentos. En la mañana les dijeron que debían irse del albergue sin tener en cuenta que sus viviendas estaban afectadas. La inspectora de Policía de Puerto Valdivia, Nubia Ariza, expresó que no había alimentos y que ese no era su problema; además se negó a censar a Orlando Gutiérrez manifestando que eso era por sectores y que cuando tuviera tiempo iría a su vereda a censarlo.

Hasta ahora no existe un censo claro de las familias damnificadas y reina la angustia por lo que pueda pasar con el represamiento aguas arriba. Las comunidades expresaron que antes de que existiera Hidroituango el río no subía tan rápidamente y que les permitía sacar sus enseres, lo que no ocurrió esa noche. La dinámica natural del río ha cambiado y con ello se han visto afectados los medios de subsistencia y las viviendas de la población; los habitantes se sienten engañados pues se les respondió, en derechos de petición dirigidos a EPM, que la dinámica del río seguiría siendo la misma.

Otra situación que genera preocupación y que enluta al municipio Valdivia, a la Asociación de Mineros Artesanales de Valdivia y al Movimiento Ríos Vivos Colombia, tiene relación con la avalancha que tuvo lugar el 11 de mayo de 2017 a las 7:40 de la noche en el sitio conocido como Alto de Ventanas, sobre la vía entre Yarumal y Valdivia, donde habitan familias en extrema pobreza, ocasionado la muerte de la niña con discapacidad Luisa Restrepo Chavarría y su tío adulto mayor Dairo Restrepo Restrepo. El hogar arrasado era habitado por nueve personas, todas víctimas del conflicto armado y en su mayoría niñas, familiares de integrantes del Movimiento Ríos Vivos Antioquia.

Aguas abajo en el municipio Caucasia, desde el 7 de mayo las viviendas en más de diez barrios están inundadas. El 9 de mayo los organismos de atención realizaron un censo que encontró más de 1.800 familias damnificadas. El 11 de mayo el río superó los cinco metros y destruyó algunas viviendas; la administración municipal, a pesar de conocer la situación en la que se encontraba la comunidad, no tenía previsto un albergue adecuado para los afectados. Sólo hasta el 12 de mayo comenzaron con las ayudas para la población transladándolos a donde familiares y amigos de zonas más altas, pero aún no hay albergue. Los niños y niñas ya están presentando algunos síntomas de enfermedades.

A las 16 horas del 12 de mayo las comunidades ribereñas reportaron que el cauce seguía creciendo, y los pronósticos del tiempo no mostraban que las lluvias fueran a disminuir. Por tanto se solicita estar alertas, así como promover la solidaridad nacional e internacional para atender esta situación dramática de los afectados por la apertura de compuertas de la represa Hidrosogamoso en Santander.

Asimismo se solicita de manera expedita a la empresa EPM que se aclare a la comunidad afectada de Valdivia y Caucasia cuáles han sido los planes de contingencia previstos para esta situación, ya que hasta el momento no se cuenta con información de la empresa. Se solicita que entreguen los informes correspondientes que expliquen públicamente las razones por las cuales represa el agua ya que, según las comunidades, ésto contribuyó al aumento súbito del caudal el 11 de mayo de 2017.

Se solicita igualmente a la ANLA que informe cuáles son las medidas de manejo o el plan de contingencia previsto en la licencia ambiental, asó como el plan de manejo ambiental para prevenir y atender inundaciones aguas abajo frente al aumento de caudales y taponamiento eventual de los túneles de desviación. Se solicita que exijan, vigilen y controlen el cumplimiento de dichos planes.

Además se solicita a las autoridades municipales censar a las comunidades y emitir los respectivos informes al Dapard y Ungrd para que la Gobernación de Antioquia y el Gobierno Nacional también atiendan la situación de vulnerabilidad e impactos en la zona. Asimismo se solicita tomar acciones debidas e informar debidamente a las comunidades ribereñas del Cauca y del río Sogamoso porque esta es una ruta posible y efectiva para evitar el drama del desplazamiento por crecientes súbitas que en nada se diferencian de los generados por el conflicto armado o los desalojos forzosos solicitados por las empresas que promueven proyectos de “desarrollo” como EPM, Isagen, Emgesa, entre otras.

¡Aguas para la vida, no para la muerte!
¡Ríos Libres, Territorios de paz!
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