Asociación Campesina del Catatumbo
:: Norte de Santander, Colombia ::
Loading
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Catatumbo
Ejército nacional atropella a la comunidad de Orú 7
 

El día de 8 de junio de 2017 en horas de la tarde, tropas del Ejército Nacional pertenecientes a la Fuerza Tarea Vulcano, ingresaron a la vereda ORU 7. Antes de entrar se retiraron los distintivos que los identifican como miembros del Ejército Nacional, incumpliendo la obligación que como funcionarios del Estado tienen de identificarse. Una vez accedieron, arremetieron contra la población civil, despojaron a los campesinos de su mercado, sus gallinas y procededieron a quemar cuatro cambuches en los que se procesa hoja de coca.

Es importante aclarar que estos cambuches pertenecen al sostenimiento de varias familias que por el abandono del Estado y la invisibilización del campesinado han decidido dedicarse a cultivos de uso ilícito como única vía de sostenimiento para la manutención de su familia, pero que en el marco de lo acordado entre el Gobierno Nacional y las Farc–EP, guardan la esperanza de que el Estado finalmente haga presencia en el Catatumbo y así puedan obtener un nivel de vida un poco más digno y sean respetados sus derechos, además puedan sustituir los cultivos de coca en el desarrollo del punto 4 del acuerdo final: Solución al problema de las drogas ilícitas. Por lo cual, el campesinado catatumbero ha venido mostrando su voluntad de sustituir dichos cultivos, organizados en comités veredales de sustitución articulados en la COCCAM.

Los militares chantajearon a los campesinos que si les dejaban las gallinas no les quemarían nada, amedrantando así a la comunidad y faltando al deber que les impone la Constitución Política de Colombia.

Sin embargo, hechos como el narrado en la vereda Orú 7 no es el único suceso lamentable presente en la región del Catatumbo por parte del Ejercito Nacional quienes el día 7 de mayo del presente año, en las vereda Bertrania y Guachimán erradicaron aproximadamente una hectárea de coca, afectando a 3 núcleos familiares, entre los cuales se incluyen los de dos mujeres cabeza de hogar.

Igualmente el día 8 de mayo en la vereda los dos amigos, el Ejército quemó el cambuche de 5 familias de la comunidad, implicándole pérdidas económicas que son del sustento básico de la familia y el 15 de mayo en la vereda Casa Zinc el Ejército quemó el cambuche de un miembro de la comunidad, ocasionando igualmente perdidas económica. Pese a que este último manifestó estar afiliado en el comité de sustitución de la vereda, el teniente le manifestó que “debido al déficit fiscal que tiene el Gobierno Nacional, la implementación no se iba a cumplir”.

El 17 de mayo en la vereda Caño Raya Alto y el 20 de mayo en la vereda Campo Raya Bajo el Ejército quemó cambuches de miembros de dichas comunidades, generando pérdidas económicas en los campesinos. Cabe resaltar que estas veredas en su mayoría colindan con la ZVTN Negro Eliecer Gaitán, en donde actualmente se lleva a cabo el piloto de sustitución del municipio de Tibú, por lo que el sentir de las comunidades es de un sabotaje directo al sueño y a la esperanza del pueblo campesino de tener una Colombia diferente por parte del Gobierno Nacional, donde alcancen finalmente una paz con justicia social.

La Asociación Campesina del Catatumbo –Ascamcat- rechaza estos hechos delictivos a manos de la fuerza pública-ejército nacional, toda vez que están intimidando al campesinado de la región del Catatumbo, violentando sus derechos y faltando a los principios que como miembros del Estado deben tener hacia la comunidad.

Por ello denunciamos ante la opinión pública la extralimitación en las funciones de los miembros de la fuerza pública y hacemos un llamado al Ministerio de Defensa y al ejército nacional a que respondan por los hechos denunciados, a la Procuraduría General de la Nación y a la Fiscalía General de la Nación para que inicien las investigaciones pertinentes, a la Defensoría del Pueblo y a la Asociación de Personeros del Catatumbo para que velen por los derechos fundamentales del campesinado; y a las demás entidades competentes en la protección de los derechos de los campesinos, investigar y sancionar dichos hechos en contra de la comunidad.

Queremos la paz, pero la paz con justicia social. ¡No más atropellos por la fuerza pública, que viva la dignidad y la fuerza campesina!