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Juventud Rebelde se solidariza con paro minero en Segovia
Juventud Rebelde Santander / Martes 8 de agosto de 2017
 
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Encuentro con el oro
El oficio de la minería en el río Cauca. Foto: Bibiana Ramírez. Prensa Rural.

En los momentos más críticos la solidaridad crea nuevos valores sobre el acontecer de los hechos, valores que en otras épocas no se tenían o que parecían absurdos. La solidaridad, en el caso de Segovia, inspira a expresar en estos momentos aciagos la férrea voluntad de los jóvenes rebeldes por contribuir a encontrar soluciones a los agudos problemas de la región del nordeste antioqueño.

Juventud Rebelde es consciente de que las explosiones de furia y descontento tienen en su fondo sobradas argumentaciones legítimas; sin embargo la falta de unidad y organización han separado los esfuerzos y han abierto espacios a fuerzas que se benefician más por la delincuencia que por la reivindicaciones del pueblo. Así actúan aun de manera oportunista esas estructuras que utilizan a los jóvenes como carne de cañón, allí está la herencia de las escuelas de sicarios que los narcotraficantes, los corruptos y otros utilizan para eliminar a sus oponentes. Esas estructuras utilizan a su antojo al escuadrón de la muerte, los niños son reclutados constantemente, y en la miseria de los barrios de Segovia encuentran un terreno abonado para la persistencia de este fenómeno.

El paramilitarismo, como expresión de sectores que luchan por el control territorial y político de las regiones, debe ser tratado en la multiplicidad de sus frentes de desarrollo. Existe un sector que provee de sicarios a estas estructuras que persisten en las regiones más prósperas en recursos minerales; existe asimismo un sector que se beneficia de los negocios del narcotráfico, la trata de personas y otras actividades que logran que persista la corrupción.

No se puede repetir sistemáticamente la fórmula del ESMAD para solucionar las dolencias sociales. Se deben concertar un tiempo de reuniones comunitarias -por barrios, por veredas- y conseguir un plazo para la realización de dichas asambleas, con la participación de las JAL y ONGs con el fin de desarrollar una propuesta colectiva que amplié las posibilidades de acuerdo con las autoridades departamentales y nacionales.

Se debe convocar a las universidades y autoridades para promover campañas pedagógicas sobre el Código de Minas y sobre la importancia de una Asamblea Nacional Constituyente con el fin de incentivar la participación política de las comunidades en la solución de los conflictos viven día a día como el uso de la violencia. De esta manera se podrá ir avanzando en el camino de la transformación social, no sólo para Segovia sino también para el nordeste antioqueño, el sur de Bolívar y los Santanderes. La geografía de la región así lo determina, pues todos estos municipios componen la Serranía de San Lucas; lo que afecta un municipio, afecta a los otros. Así las cosas, se requiere desplegar una gran campaña de pedagogía y participación popular, sin miedo al pueblo, escuchándolos, aunando fuerzas y opiniones para construir juntos la paz con justicia social que tanto necesita y merece Colombia.