Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó
:: Magdalena Medio, Colombia ::

Loading
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Enfrentamientos armados afectan a campesinos en Guamocó
Además de las violaciones al derecho internacional humanitario por parte de los grupos armados, desertores que trabajan con el Ejército extorsionan a los civiles.
Aheramigua / Lunes 11 de mayo de 2009
 

La asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó (Aheramigua) denuncia que en los municipios de Santa Rosa del Sur y Simití, del departamento de Bolívar, se desarrollan operaciones militares del Batallón Nueva Granada adscrito a la Quinta Brigada del Ejército Nacional. Este operativo se ha concentrado en la zona de las veredas Los Guayacanes (o Pueblo Gato), Pueblo Gorra y Pueblo Indio.

El miércoles 8 de marzo de 2009 se dieron combates entre la guerrilla de las FARC y el Ejército Nacional en la vereda Los Guayacanes, dejando como resultado la explosión de un cilindro de gas y la destrucción de la casa de la familia del campesino Samper Tapias, donde resultó herido un soldado y todos los enseres de la casa quedaron incinerados.

El sábado 2 de mayo de 2009, en la vereda Pueblo Indio llegaron cinco hombres armados y uniformados con prendas de uso privativo de las Fuerzas Militares e incursionaron en la finca del señor Álvaro Ardila, a quien sometieron a un interrogatorio identificándose como miembros de las Autodefensas Campesinas de "don Mario"

Los asaltantes le exigieron al señor Álvaro la suma de cinco millones de pesos, de lo contrario peligraba su vida y su permanencia en la región. Uno de los extorsionistas, conocido con el alias de “Gulumbo”, hace parte del plan de reinserción del Estado y los campesinos lo han visto en los operativos del Ejército Nacional como miembro activo del mismo.

Le exigimos a las Fuerzas Militares retirar a estos señores desertores. Responsabilizamos al estado colombiano de cualquier hecho en contra del campesino Álvaro Ardila y de las comunidades de la región, ya que los campesinos reconocemos que el compañero Álvaro es una persona trabajadora que tiene más de 20 años de permanencia en la zona.

Situación en Buenavista

Con respecto a la violación a los derechos humanos que se vive en el corregimiento de Buenavista, jurisdicción del municipio de Santa Rosa del Sur (Bolívar), Aheramigua se permite informar:

Buenavista es un corregimiento de aproximadamente 150 familias que dependen de la explotación maderera y de la agricultura, la cual se ha visto seriamente afectada por las aspersiones aéreas con glifosato. Este sitio fue el escogido para la desmovilización de los grupos paramilitares que operaban en estos sectores.

El 23 de marzo de 2009 un ataque de las guerrillas de las FARC a la estación de policía adscrita al departamento de Policía del Magdalena Medio dejó tres agentes muertos y ocho heridos.

Estos hechos dejan evidencia de la ola de violencia continua en la que están siendo víctimas los habitantes de este sector del municipio de Santa Rosa del Sur por parte de los actores armados, debido a que, aunque los agentes de Policía cuentan con un puesto propio en el caserío, permanecen en las viviendas de los campesinos infringiendo las normas del derecho internacional humanitario. Se vulnera así el principio de distinción que protege a las personas civiles y sus bienes en medio de un conflicto armado.

También denunciamos otros hechos precedentes:

El 9 de noviembre del 2008 la aviación bombardeó un campamento de la guerrilla de las FARC en el sitio conocido como el Alto del Soldado. Las esquirlas afectaron las casas de campesinos como el tesorero de Aheramigua y de la Asocomunal Guamocó, William Castillo. También resultaron afectados varios cultivos cercanos. El Alto del Soldado es el único sitio donde hay señal para celulares en esta región, y es frecuentado por campesinos para tener comunicación con sus familias.

En esa misma fecha, los soldados del Batallón Energético y Vial que opera en el municipio de El Bagre (Antioquia) detuvieron a un grupo de campesinos que llevaban una hamaca con un campesino que se había accidentado y tenía una pierna partida, les pidieron la documentación y los detuvieron hasta el día 10 de noviembre a las dos de la tarde, sin tener en cuenta que con esta detención se ponía en riesgo la salud del compañero accidentado y quienes transportaban al enfermo.

Los soldados exigían a los campesinos que les dieran información del paradero de la guerrilla y que a cambio de esta información ellos gestionarían para que el helicóptero transportara al enfermo al hospital más cercano. Los campesinos, aturdidos y asustados por el bombardeo y la insistencia de los soldados, no podían responder tales requerimientos.

Este bombardeo deja secuelas a mujeres y niños que habitan en los alrededores. Todavía hay niños que se meten debajo de las camas cuando escuchan una aeronave, por miedo a lo que pueda suceder.