Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra
:: Magdalena Medio, Colombia ::
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Ponencia presentada por la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra al cuarto encuentro nacional de víctimas de crímenes de Estado
La Zona de Reserva Campesina del Valle del río Cimitarra: una iniciativa agraria de paz
 

El valle del río Cimitarra se forma en el trayecto que hace este río en búsqueda del Magdalena, trayecto en el que recorre zonas rurales de los municipios de Remedios y Yondó, en Antioquia; y Cantagallo y San Pablo, en el sur de Bolívar, donde finalmente desemboca. El valle del Cimitarra pertenece a la región del Magdalena Medio y como parte de ésta presenta los mismos problemas y conflictos que padece la región en su totalidad: abandono estatal, precariedad (cuando no inexistencia) de servicios como salud, educación, vivienda, servicios públicos domiciliarios, una economía extractiva, mal estado de las vías, concentración de la tierra y presencia de cultivos de uso ilícito.

El Estado colombiano ha ejercido como respuesta a esta grave situación socioeconómica la militarización, el aumento de efectivos militares bajo el pretexto de la lucha contrainsurgente y contra el narcotráfico, olvidando premeditadamente las causas estructurales que han generado que en la región y el país existan cultivos de coca y un conflicto social, político y armado.

Ante esto, la población del valle del río Cimitarra y del Magdalena Medio se ha visto obligada a la movilización permanente para exigir al Estado compromisos reales para la solución de la problemática social regional. Es así como se adelantaron las movilizaciones y éxodos campesinos de 1996 y 1998, acciones de hecho adelantadas por el campesinado que dieron como resultado que el Gobierno Nacional asumiera compromisos en los planos económico, político y social frente a las precarias condiciones para una vida digna en la región.

Es en el marco de estas movilizaciones y negociaciones con el Gobierno Nacional que nace la Asociación Campesina del Valle de río Cimitarra (ACVC), la cual retoma los antecedentes históricos de resistencia y lucha de la organización campesina. La ACVC surge como propuesta de trabajo campesino a raíz de los incumplimientos por parte del Estado a los acuerdos firmados con los marchistas en mayo de 1996. Inicialmente se reúnen 56 Juntas de Acción Comunal (JAC) que integran campesinos desplazados por la presión del latifundio y de la estrategia paramilitar del Estado en las últimas décadas, campesinos asentados desde hace más de 20 años en la región del valle del río Cimitarra.

Actualmente, la Asociación está compuesta por comités ganaderos, Juntas de Acción Comunales, comités pesqueros, comités de derechos humanos, y cuenta con una estrategia de comunicación denominada Prensa Rural y con un equipo de profesionales de apoyo llamado Equipo Técnico. La labor de la Asociación se centra en el trabajo organizativo, formativo y político con miras a generar procesos que permitan la redistribución de la tierra y la dignificación de la vida campesina en el corto plazo, y la generación de las condiciones propicias para los cambios estructurales que requiere el campo colombiano en el mediano plazo.

La Zona de Reserva Campesina

Dentro de las propuestas institucionales que la Asociación Campesina ha acogido en una etapa inicial de discusión interna en el marco de la ejecución del “Plan de Desarrollo y de Protección Integral de los Derechos Humanos en el Magdalena Medio” [1], se encuentra la implementación de la Zona de Reserva Campesina (ZRC) del Valle del Río Cimitarra.

La ZRC es una figura jurídica posible dentro de la ley 160 de 1994, referente al Sistema Nacional de Reforma Agraria. En el capítulo XIII de esta Ley, referente a la colonización, se señalan los propósitos de las ZRC: fomentar y estabilizar las economías campesinas de los colonos e impedir la expansión del latifundio; además, determina que estas Zonas se adelantarán en las áreas colonización y en donde predominen los baldíos. Este capítulo fue reglamentado en octubre de 1996, a través del Decreto 1777, en el contexto de las marchas de campesinos y cocaleros [2].

En la ACVC la figura de la Zona de Reserva Campesina ha sido rescatada como el único elemento que a favor del campesinado contempla la ley 160 de 1994, pues reconoce la necesidad de impedir la expansión de la frontera agrícola, de generar condiciones para la estabilización del colono, de fomentar la pequeña propiedad campesina y prevenir la descomposición de su economía, de evitar o corregir los fenómenos de inequitativa concentración de la propiedad y de superar las causas de los conflictos sociales que afectan al campo colombiano [3].

Además, este decreto señala la obligatoriedad de la participación de los Alcaldes de los municipios incorporados, así como de las organizaciones representativas de los intereses de los colonos, en la formulación y ejecución de los planes de desarrollo de las zonas de reserva campesina. E incluye normas básicas que regulan la conservación, protección y utilización de los recursos naturales bajo el criterio de desarrollo sostenible y señala que se deben determinar las áreas que por sus características especiales no pueden ser objeto de ocupación y explotación.

La ACVC completamente conciente de que los problemas de la región del valle del río Cimitarra se solucionan mediante el cumplimiento de la obligación estatal de generar las condiciones para que el campesino acceda a sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, decide promover la creación de la Zona de Reserva del Valle del río Cimitarra, para que así el Estado colombiano se vea obligado a cumplir con las exigencias de las comunidades campesinas contenidas en “Plan de Desarrollo y de Protección Integral de los Derechos Humanos en el Magdalena Medio”.

El proceso de establecimiento de la ZRC del Valle del Río Cimitarra se inició en 1998 después de los acuerdos del presidente Pastrana con los participantes del éxodo campesino del Magdalena Medio, y su aprobación se consigue el 10 de diciembre de 2002 mediante la resolución 028, que decreta la Zona de Reserva Campesina del Valle del río Cimitarra, después de cumplir con todas los requisitos exigidos por el Incora para tal fin: solicitud formal de constitución de la ZRC, elaboración de un plan de desarrollo sostenible, realización de una audiencia pública (llevada a cabo el 22 de junio de 2001 en la vereda La Poza, del municipio de Cantagallo, sur de Bolívar), delimitación geográfica de la ZRC y presentación de la ZRC ante la junta directiva del antiguo Incora.
Una condición fundamental para la existencia de las Zonas de Reserva Campesina es la organización social de los colonos, que para el caso del valle del río Cimitarra ha sido liderada por la ACVC, que ha venido trabajando alrededor de la formación de líderes campesinos, el desarrollo de propuestas alternativas a la fumigación con glifosato para sustituir los cultivos de uso ilícito y la defensa de los Derechos Humanos integrales, y ha interlocutado con el Estado colombiano ante las crisis humanitarias que se han presentado en la región para exigirle el cumplimiento de sus deberes.

La importancia de la Zona de Reserva Campesina en el Valle del río Cimitarra se debe a la posibilidad de generar, a partir de esta figura jurídica, el desarrollo integral regional. Pero no un desarrollo concebido como la ejecución de grandes megaproyectos que atenten contra las comunidades y sus formas de relacionamiento con su entorno; por el contrario, un desarrollo que respete el medio ambiente, la economía campesina, la pequeña propiedad, que impida que el colono se vea obligado de “abrir más monte” para continuar subsistiendo.

Las comunidades campesinas han sido víctimas de ese nefasto concepto de desarrollo que es medido bajo patrones puramente economicistas, de ese desarrollo que señala que la propiedad campesina es improductiva y que por lo tanto, tiene que desaparecer para dar paso a los proyectos agroindustriales que convierten al campesino en un trabajador rural mal remunerado. Ese desarrollo que desplaza al colono selva adentro.

La ACVC le apuesta a la solución de los conflictos sociales de la región mediante la implementación de la Zona de Reserva Campesina y del “Plan de Desarrollo y de Protección Integral de los Derechos Humanos en el Magdalena Medio”, pues ha sido testigo de cómo la respuesta militar a la problemática de la región sólo ha dado como resultado el aumento de las violaciones a los Derechos Humanos del campesinado por parte de la Fuerza Pública y la estrategia paramilitar; al tiempo que las precarias condiciones socioeconómicas de los campesinos de la región no mejoran y que su acceso a la salud, la educación, vivienda, asesoría técnica, vías carreteables, continúa siendo inexistente.

Es una perspectiva de desarrollo diferente a la simple explotación de los recursos naturales que se adelanta sin medir las consecuencias medioambientales y sociales que esto genera. La ACVC está planteando un desarrollo alternativo, concebido desde el ser humano y teniendo presente el respeto al medio ambiente.

Debido a que los intereses sobre los recursos del Magdalena Medio no han cesado, la ZRC se ha convertido en una limitante para los proyectos latifundistas, agroindustriales, de infraestructura y de explotación minera a gran escala que se tienen previstos para la región. Por ello, el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, bajo el argumento de que la ZRC suscitaba conflictos sociales, se ha manifestado en contra de esta figura en la región y suspende arbitraria e ilegalmente la vigencia jurídica de la Zona de Reserva Campesina del valle del Cimitarra el 10 de abril de 2003.

El pasado julio de 2007 los campesinos del valle del río cimitarra nos movilizamos para exigir el respeto a los Derechos Humanos por parte de la Fuerza Pública y el levantamiento de la suspensión de la Zona de Reserva Campesina. Ante lo cual el Gobierno Nacional argumenta a través de su Viceministro de Agricultura, que “a juicio de las fuerzas militares hasta tanto las operaciones no surtan efecto positivo, el levantamiento de la suspensión ahondaría la crisis de violencia [4]. Argumentos que ponen en evidencia el interés del Estado por controlar militarmente la región para asegurar la ejecución de los megaproyectos que el capital nacional y multinacional quiere adelantar allí. El Gobierno insiste en dar un tratamiento militar a la problemática social regional.

El empeño de la ACVC por sacar adelante y defender el proceso de la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra le ha significado la persecución política y jurídica contra los gestores de esta iniciativa: los líderes campesinos que se desempeñaban como directivos de la ACVC están encarcelados o con orden de captura. El Gobierno ha argumentado que las ZRC no funcionan, pero oculta las acciones que en contra de esta iniciativa ha venido emprendiendo: persecución, operativos militares-paramilitares y fumigaciones con glifosato sobre los proyectos productivos de las ZRC. Todo esto hace parte de una estrategia preconcebida, pues “detrás del ataque estatal y paraestatal a las ZRC está la reproducción del modelo latifundista de tenencia de la tierra que garantiza la gran concentración de la propiedad, el ejercicio de poderes clientelistas locales y regionales y la aplicación de modelos de desarrollo forzado de carácter autoritario [5].

Lo que se evidencia cada vez más es que no existe la voluntad política para solucionar parte de los problemas de campo colombiano mediante la implementación de las Zonas de Reserva Campesina, sino que por el contrario hay una intención de impedir la consolidación de estas iniciativas que evitarían, entre otras cosas, el desplazamiento de la población campesina hacia las ciudades por falta de opciones en el campo.

Notas:

[1Este plan es producto de un proceso de discusión y debate adelantado por más de 700 campesinos de la región del Magdalena Medio en el marco del taller de construcción del plan estratégico de desarrollo de la región del valle del río Cimitarrra, el cual se realizó en el municipio de Cantagallo el 20 y 21 de noviembre de 1998. En este espacio se adelantó un diagnóstico con las comunidades en las áreas temáticas de (i) problemas políticos, desarrollo regional e institucional, (ii) Derechos Humanos, (iii) Desarrollo económico, (iv) educación, (v) cultura, medio ambiente, (vi) salud y servicios públicos, y en el que se encuentran definidos los proyectos que se adelantarán con el propósito de alcanzar el respeto a los derechos humanos desde una perspectiva integral: por un lado, los derechos civiles y políticos; y por otro, los derechos sociales, económicos, culturales y del medio ambiente.

[2FAJARDO, Dario. Zonas de Reserva Campesina. ¿Estrategia de Desarrollo Regional y contra el desplazamiento?

[3Decreto 1777 de la ley 160 de 1994.

[4Acta de compromisos y acuerdos de la mesa de interlocución del Estado con la Zona de Reserva Campesina del Valle del río Cimitarra para la superación de la crisis humanitaria. Barrancabermeja, 5 de julio de 2007.

[5JEREZ, César. Colombia: "Tierra sin hombres y hombres sin tierra". Agencia Prensa Rural. http://www.prensarural.org/jerez20030401.htm 1ro de abril de 2003.