Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Campesinos del Catatumbo presentados como guerrilleros dados de baja en combate por la Brigada 30 del ejército
 

Del movimiento hacemos parte mujeres y hombres, comunidades de diverso origen étnico, cultural y generacional, organizaciones sociales, sindicales y políticas que hemos vivido el impacto de la violencia generada por el estado colombiano, a través de violaciones masivas y sistemáticas de nuestros derechos individuales y colectivos, políticos, económicos, sociales, culturales.

Temas relacionados

En los últimos días, los campesinos del Catatumbo han denunciado los constantes operativos del ejército que se han desarrollado desde hace más de un mes por toda la región. El 16 de abril de 2008, en una finca de la vereda San Isidro del municipio del Tarra, en un supuesto enfrentamiento de la insurgencia con los hombres del Ejército Nacional pertenecientes a la Brigada 30, fueron asesinados dos campesinos, quienes fueron presentados como guerrilleros dados de baja en combate.

La víctimas fueron Eimer Miguel Obregón Florez, de 17 años, quien hasta el año pasado era un estudiante de la escuela de su barrio y José Iván González González, de 22 años. Las dos víctimas llegaron en enero a trabajar a El Tarra en labores del campo, ya que eso era lo único que sabían hacer. Los dos jóvenes habían sido desplazados anteriormente en el 2003.

Sorpresivamente un familiar se comunicó con las organizaciones de derechos humanos del departamento el 16 de febrero de 2008, como a las seis de la mañana. La razón de la comunicación fue la preocupación de una familiar de los jóvenes debido a los enfrentamientos que se produjeron el 15 de abril en San Isidro entre el ejército y el ELN.

Inmediatamente nos comunicamos con la gente de la zona, llamamos al sargento Correa de la Estación de Policía de El Tarra y este le solicitó a la familiar de los jóvenes los nombres de sus sobrinos. Después afirmó que no los tenían retenidos.

Posteriormente los familiares de Eimer y José Iván se comunicaron con el Grupo Maza de Cúcuta para solicitar más información y allí les comunicaron que los cadáveres de los jóvenes habían sido trasladados en helicóptero a Cúcuta. En Cúcuta, un hermano de una de las víctimas reconoció los cuerpos de los jóvenes, quienes según los miembros del CTI habían sido dados de baja en combate.

La comunidad del municipio de El Tarra denunció el hecho afirmando que los jóvenes son trabajadores de la zona y que no tienen relación con ningún grupo insurgente.

Entretanto, el ejército justifica la muerte de los jóvenes afirmando que Eimer estaba camuflado y que los dos jóvenes eran guerrilleros.

Hasta la fecha el temor es lo único certero entre las comunidades de El Tarra, ya que continúan los operativos del ejército y la muerte de la población civil, puesto que la fuerza pública afirma que en la vereda San Isidro dieron de baja a siete guerrilleros y no disponemos de una información clara sobre las personas que han muerto en los enfrentamientos; también tenemos conocimiento de que hay seis heridos, de los cuales tampoco sabemos nada.

Solicitamos al Movice y las organizaciones defensoras de derechos humanos a nivel local y nacional su apoyo en la denuncia y visibilización de estos hechos ya que nos preocupa la integridad de las comunidades de la región, puesto que el ejército hace referencia a que cuatro de las personas “dadas de baja” son menores de edad, dos de ellos de 11 y 12 años.

Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado – Capitulo Norte de Santander


A continuación reproducimos el reporte presentado por el ejército sobre estos hechos:

Judicial | 16 de Abril
Cuatro de los guerrilleros muertos en combate eran menores de edad

Un sepelio colectivo está programado para hoy, en El Tarra, para los presuntos guerrilleros que resultaron muertos en los enfrentamientos contra militares en la vereda San Isidro, corregimiento Filo Gringo (El Tarra), informó el general Paulino Coronado Gámez, comandante de la Trigésima Brigada del Ejército.

Los siete cadáveres, entre los que se encuentran cuatro menores de edad, fueron evacuados el miércoles de la zona de los combates y llevados a Tibú donde les practicaron las correspondientes necropsias.

Familiares de algunos de los occisos se han acercado a las guarniciones militares para reclamar a sus seres queridos.

Los menores de edad fueron identificados como Solveira Torres, de 17 años; Deimer Ropero Ascanio, de 17; Aligio Robles Sánchez, de 12; y Rafael Caballero Garavito, de 14, quien es hermano de la niña, de 11 años, que se entregó a las tropas.

Un adulto fue reconocido con el alias de ‘El Tigre’, quien llevaría más de 11 años en la agrupación armada ilegal y queda pendiente la identidad de otros dos hombres.

Sobre la suerte de la pequeña de 11 años, el general Coronado Gámez informó que será dejada a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Dijo que la niña huérfana fue convencida para ingresar a las filas del Eln, pero que siempre tuvo la convicción de fugarse. Ella resultó herida en la pantorrilla derecha.

Según inteligencia militar, de los combates lograron fugarse con vida otros guerrilleros entre los que se encontraría alias ‘El Carnicero’, señalado de ser el responsable del reclutamiento de los menores de edad en las filas del Eln. Subversivo que, al parecer, se encontraría herido.

Armamento

Examinada el área donde se produjo el enfrentamiento armado, se completaron 10 fusiles incautados (5 AK-47, un Fal, un Galil 5.56 y tres Galil 7.62). Además de un mortero y una escopeta.

Aseguró el general Coronado Gámez que uno de los fusiles encontrados perteneció a un agente de la Policía Nacional asesinado en El Tarra, en diciembre de 2007.

Los ataúdes para cumplir con el sepelio colectivo fueron donados por la Alcaldía de Tibú.