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Gobernador de Nariño denuncia que política de erradicación en el país no está funcionando
Sustitución gradual y reconversión de uso de coca, proponen campesinos
César Jerez, de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, dice que le han planteado ya al Gobierno la sustitución de 5.000 hectáreas de coca en 10 años en el Catatumbo
El Tiempo / Jueves 12 de diciembre de 2013
 

En Bogotá, donde hasta este jueves estarán reunidos cerca de 200 delegados de cultivadores de matas de coca, de amapola y marihuana del país, los campesinos plantearon el miércoles dos caminos, no excluyentes, frente a los cultivos ilícitos.

El primero, sustituir de manera gradual una parte de las hectáreas y, el segundo, industrializar otra parte para el negocio legal de infusiones y harina, por ejemplo.

En el primer caso, el arranque bien podría ser en el Catatumbo, donde los campesinos, como afirma César Jerez, de la Asociación de Zonas de Reserva Campesina, le han planteado ya al Gobierno la sustitución de 5.000 hectáreas en 10 años.

Como ejemplo de industrialización, los campesinos ponen lo que ha venido ocurriendo con la comunidad indígena nasa del Cauca, donde producen infusiones y galletas.

Los sembradores, reunidos en la plaza de los Artesanos de Bogotá, dicen ser conscientes de que sus propuestas necesitan normas para que no se desvíe el uso de cultivos.

Estas alternativas, así como su intención de crear una organización nacional de cultivadores para uso legal de coca y la marihuana, serán incluidas en un documento que enviarán a la mesa de paz de La Habana.

‘Erradicación de cultivos ilícitos no está funcionando’

La política de erradicación de cultivos ilícitos en el país no está funcionando, denunció el miércoles el gobernador de Nariño, Raúl Delgado.

El anuncio lo hizo en Tumaco en el foro regional ‘Situación de cultivos ilícitos, balance y perspectivas’, organizado por la Federación Nacional de Departamentos, la Gobernación de Nariño, la Esap y EL TIEMPO.

Delgado dijo que el proceso de erradicación de los cultivos requiere de “un cambio profundo y radical”.

“Se debe pensar en la gente antes que seguir generando un conflicto social”, dijo, y agregó que la actual política busca acabar los cultivos sin medir las consecuencias que se desencadenan con la erradicación manual y la fumigación.

“Se centra en la mata y no en las familias que las siembran. Es una política que no muestra resultados alentadores”, insistió.

José Octaviano Rivera, gobernador del Guaviare, se centró en la necesidad de buscar nuevas alternativas de sustitución de cultivos, pero a partir de darle a los campesinos un apoyo integral que incluya la comercialización de sus productos, vías y asistencia técnica, entre otros.

Sin embargo, Javier Flórez, director del programa contra cultivos ilícitos del Departamento de Prosperidad Social (DPS), admitió que si bien ha habido algunas fallas, destacó cómo las cifras muestran la reducción de los cultivos ilícitos en el país.

Dijo que el fenómeno está ligado a los grupos armados ilegales, por lo que es necesario mano dura. “Somos un ejemplo en el mundo en la lucha contra los cultivos ilícitos”, afirmó.

Apolinar Granja, líder comunitario de Tumaco, dijo que para que los programas de sustitución sean exitosos deben tener la participación de las comunidades, y denunció que se sigue haciendo fumigación donde las comunidades ya han sustituido los cultivos ilícitos.

Los gobernadores, en todo caso, están empeñados en tener una participación activa en la estrategia contra los cultivos ilícitos, ahora que el tema también se discute en La Habana y será necesariamente uno de los asuntos claves en el posconflicto.