Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Nuestros columnistas
La alianza es por la paz
Juan Sebastián Barragán Castellanos / Martes 4 de marzo de 2014
 

Las elecciones para el Congreso y el Parlamento Andino se vinieron encima. El lejano 9 de marzo es ya una realidad y los colombianos que ven en las elecciones un importante espacio de lucha decidirán el devenir político y legislativo del país para los próximos 4 años.

La campaña electoral comenzó en el mes de diciembre y muchos de los políticos tradicionales, representantes del clientelismo y la corrupción, empezaron a imprimir su propaganda y repartir compromisos y prebendas a diestra y siniestra por todo el país. De manera diferente, partidos de oposición, desde la alternativa y el campo de lo popular, inscribieron sus candidatos para hacer frente a las mafias y el corporativismo que se han enquistado en el Congreso de la República.

Uno de esos partidos alternativos es la Unión Patriótica, que tras haber conquistado de nuevo su personería jurídica, salió fortalecida de su quinto congreso y postuló sus candidatos, tanto a Cámara de Representantes y al Senado como al Parlamento Andino, y lo más importante, designó a Aida Avella como su candidata a la presidencia.

Pues bien, esa Unión Patriótica que sufrió más de 4.000 asesinatos de su militancia y sus líderes y representantes ante instituciones de carácter público, volvió a la arena de la política profesional. La UP no solo volvió a las calles y avenidas de las ciudades y pueblos de Colombia, sino que volvió para ser opción de poder, para administrar recursos públicos y representar los intereses de los de abajo, de los pobres y explotados de este país.

Una de las caras más visibles de la hoy Unión Patriótica es sin duda Carlos Lozano Guillén. El director del Semanario Voz y uno de los más fervientes luchadores por alcanzar la paz con justicia social en el país, es hoy por hoy una de las voces con mayor eco en la UP y además es uno de los candidatos de esta colectividad al Senado de la República.

Mucho se habló de la inscripción de Carlos Lozano en la lista del Partido Alianza Verde, pero la realidad es que esta decisión no fue tomada bajo la ceguera mental que puedan producir los rencores o el revanchismo. En cambio, el que Lozano participe en la lista de los verdes responde a la decisión coherente por la construcción de un Frente Amplio por la Paz con Justicia Social.

La Alianza Verde no solo está conformada por la UP y el Partido Verde, no solo forman parte de ella el neoliberalismo representado por Peñaloza y la izquierda democrática de la UP; en esta alianza están muchas más fuerzas sociales de izquierda que abogan por la paz y por una Colombia democrática y participativa. Allí están las Dignidades, los Progresistas, los indígenas caucanos y varios demócratas que junto con la UP lucharán y harán frente a los designios e intereses del capital nacional y transnacional representados en el Congreso.

Es en este contexto en el que se inscribe la candidatura de Carlos Lozano al Senado. Una candidatura que promoverá la salida negociada al conflicto, la reparación integral a las víctimas, la democratización de la vida, el pleno goce de los derechos humanos y de la madre tierra, la soberanía, el internacionalismo y la integración latinoamericana y la transformación de las relaciones de poder hacia un Estado y gobierno democráticos.

Paralela a las anteriores iniciativas en las que se enmarca el trabajo político y discursivo de Lozano y la UP, está la propuesta de Asamblea Nacional Constituyente, que funge como catalizador de las reivindicaciones y luchas en favor de la paz con justicia social y como el camino hacia la construcción de las nuevas relaciones sociales, económicas, políticas, ecológicas y culturales necesarias para la reconstrucción de la vida social de un país que sueña con la paz.

Desde la UP y especialmente desde la candidatura al Senado por esta colectividad, se espera la más fervorosa defensa por lo público, por la soberanía y por los recursos. El cambio del modelo económico, por uno alternativo que responda a las capacidades del país y en favor de la redistribución equitativa, será uno de los temas que con mayor entereza defenderá Lozano de ser elegido.

Solo la unidad hará posible que la UP llegue a ocupar un escaño dentro del Senado. Pero más importante aún, será la unidad de acción y programática que se necesitan para contrarrestar el poder mafioso y corrupto que en esa Institución representan conservadores, liberales y las nuevas coaliciones del bipartidismo denominadas eufemísticamente Cambio Radical, Partido de la U, Opción Ciudadana y Centro Democrático.

El que la UP haga parte de la Alianza Verde, solo puede ser visto como el medio para lograr la unidad por la paz. La paz y la defensa de los intereses de las mayorías no estarán hipotecadas por el respaldo a candidaturas presidenciales de carácter Neoliberal como la de Peñaloza. La UP tiene su candidata presidencial hace ya tiempo. La alianza solo significa unidad para la paz y unidad por la defensa de lo público, contra la corrupción y el neoliberalismo.