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9 de Mayo
69 años del Día de la Victoria soviética sobre el nazismo
César Jerez / Viernes 9 de mayo de 2014
 

Fundador y redactor de la Agencia Prensa Rural. Geólogo de la Academia Estatal Azerbaijana de Petróleos (exURSS). En Bakú obtuvo una maestría en geología industrial de petróleo y gas. Es profesor y traductor de idioma ruso. Realizó estudios de gestión y planificacion del desarrollo urbano y regional en la Escuela Superior de Administración Pública -ESAP de Bogotá. Desde 1998 es miembro de la ACVC. Actualmente coordina el equipo nacional dinamizador de Anzorc. Investiga y escribe para diversos medios de comunicación alternativa.

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La voluntad de hierro del pueblo soviético salvó al mundo de la esclavitud del fascismo, dijo hoy Putin, en un breve discurso en la Plaza Roja, que abrió la parada militar en Moscú y los festejos en toda Rusia del día de la victoria sobre la alemania Nazi en la "Gran Guerra Patria", la misma guerra que Occidente bautizó como la Segunda Guerra Mundial.

La Batalla por Berlín había empezado incluso en territorio polaco el 20 de enero de 1945. El mismo Churchil le había pedido a Stalin apurar el asalto final sobre Berlín como una forma de quebrar la resistencia nazi en el frente occidental que se abrió tan solo el 6 de junio de 1944, practicamente al final de la guerra, con el desembarco del ejercito gringo y británico en Normandía. El Ejército Rojo dispuso de 2 millones y medio de soldados, de 6 mil tanques, 6 mil aviones y 45 mil armas de infanteria, entre estas las temibles Katiushas, para finalmente ir hacia Berlín venciendo toda la opereción defensiva diseñada por Hitler. Durante la Batalla por Berlín muerieron 400 mil soldados soviéticos. El 8 de mayo la alemania nazi capituló ante el General ruso Zhukov. La barbarie había terminado.

Al final de la guerra la Unión Soviética había perdido a más de 26 millones de sus ciudadanos, entre muertos en combate (más de 10 millones) y asesinados por los nazis. La historiografía y la propaganda de Occidente siempre ha desinformado sobre el papel fundamental del pueblo soviético y el Ejército Rojo en el desenlace de la guerra y la victoria final sobre el fascismo. Se ha devaluado de manera sistemática el papel de Stalin, de Zhukov (comandante del ejército), de los soldados y del pueblo soviético, los que finalmente salvaron a la humanidad de las pretensiones imperiales globales de Hitler.

El 9 de mayo, Día de la Victoria, es una fecha importante para el pueblo ruso y los pueblos exsoviéticos que sufrieron la guerra. La parada militar de hoy fue fastuosa y elocuente, no podía ser de otra manera. Después de 69 años de la victoria sobre el fascismo y de 23 años de la caída de la URSS, Rusia sigue debatiéndose entre consolidarse como un estado mafioso o recuperar la grandeza de un Estado nacional que se perdió con la Unión Soviética. Después del aberrante desempeño de Yeltzin, Putin emergió con un papel de mano dura contra la mafia y los separatistas chechenos apoyados por los Estados Unidos. De su mano en los últimos años se ha recuperado la influencia económica, política y militar de Rusia. Promueve una alianza económica en oriente de cara al Pacífico con China como principal socio, también recupera espacios como potencia artística, cultural y deportiva.

Pero el contexto y el imperialimo occidental amenazan. La crisis en Siria tensionó las relaciones con Occidente, el posterior golpe de estado en Ucrania abrió la puerta a la presencia militar de la OTAN en las fronteras rusas, la cuestión de Crimea y del suroriente de Ucrania puede degenerar en una guerra civil y en una guerra con una Ucrania dirigida de hecho por un élite de magnates oligarcas proeuropeos y proestadounidenses. Una Ucrania orientada por la OTAN configura una geopolítica euroasitática de máxima alerta para Rusia, China y otras economías emergentes de la región, las sanciones de Occidente reviven el fantasma de la guerra fría que podría potenciar y renovar una escalada de conflictos nacionales e internacionales.

Por eso las poderosas paradas militares de hoy en Rusia no son solo un ejercicio de memoria a los héroes que lucharon contra el nazismo y a sus víctimas, sin duda son un mensaje simbólico hacia adentro del espíritu ruso y un mensaje claro y diciente hacia afuera: pueden presionar económicamente y militarmente al país eslavo, pero la historia dice que Rusia nunca ha acogido sumisamente las maniobras y los dictámenes de los imperios y de Occidente. Los rusos, más allá de la controversia sobre sus líderes, configuran un pueblo digno y orgulloso que siempre ha defendido su tierra y su identidad.