Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Cierra Protabaco
Después de 50 años, Protabaco, hoy British American Tobacco Colombia S.A.S. cierra su planta de producción en Colombia.
Sintraprotabaco / Miércoles 23 de julio de 2014
 
Campesino colombiano que cosecha tabaco, el que ahora perderá su fuente de ingreso por el cierre de la empresa que usa su producto para hacer cigarrillo.

Aunque parezca increíble es cierto, un icono de la industria nacional, con más de medio siglo de existencia y, lo más paradójico, con el 50% del mercado nacional, ha decidido no producir más en el país.

La empresa, que hace cerca de tres años fue declarada como la joya de la corona según los medios de comunicación (Portafolio, Revista Dinero, Diario La República, entre otros), cierra sus puertas, dejando a más de 600 familias en Bogotá y unas ocho mil familias cultivadoras de tabaco en los Santanderes, Boyacá y Huila, sin su sustento diario.

Para poder entender esta catástrofe laboral debemos hacer una cronología de los acontecimientos sucedidos en los últimos cinco años.

Protabaco, con una participación en el mercado nacional del 27% y con su marca estrella Mustang, con cerca del 50% en su segmento, decide finalizar su ciclo como productora de cigarrillos a nivel nacional y poner en venta la compañía. Cabe aclarar que en ese momento Protabaco no se encontraba en quiebra, ni en una situación económica siquiera difícil, pues sola, con su marca estrella Mustang, enfrentaba la competencia desigual y casi desleal de las multinacionales Phillis Morris y British American Tobacco.

Para el año 2009, la multinacional Phillis Morris (PM) hace un ofrecimiento para quedarse con Protabaco, negociación que fue objetada e impugnada por la British American Tobacco (BAT), argumentando ante la Superintendencia de Industria y Comercio que se incurriría en un monopolio por parte de la PM.

Un año más tarde el ofrecimiento de compra es por parte de la BAT, por 452 millones de dólares, comprometiéndose a mantener las fuentes de empleo y respetar la legislación nacional. Pero que a la postre fue el inicio de la desgracia de los trabajadores de Protabaco.

No llevaban las directivas de la BAT un año al frente de la compañía (diciembre de 2011), cundo iniciaron sus políticas de recorte ya conocidas (véase tabacaleras BAT Uruguay, El Salvador, Italia), lanzando a la calle a los primeros 70 trabajadores, comprándoles sus renuncias, bajo amenazas de ser despedidos de manera fulminante.

Nueve meses después, 150 trabajadores a la calle nuevamente, el mismo modus operandi: directivos de la compañía desde altas horas de la madrugada, acompañados de la Policía Nacional, escoltas privados y funcionarios del Ministerio de Trabajo ubicados en una serie de oficinas, desde allí llamaban a los trabajadores y los sometían a firmar una “renuncia voluntaria”, so pena de ser despedidos de manera inmediata y sacados de la compañía por un grupo de escoltas armados que se encontraba frente a estas oficinas. Todo aquel trabajador que entraba allí no tenía derecho siquiera a consultarlo con su familia, tenía que renunciar de manera inmediata.

Dieciocho meses más tarde, 52 trabajadores más a la calle, utilizando la misma artimaña, el mismo modus operandi. Como si se tratara de delincuentes.

Sin tener en cuenta que muchos de estos trabajadores que obligaron a renunciar tenían restricciones médicas vigentes o enfermedades de carácter laboral acreditadas por la ARL, padres y madres cabeza de familia, trabajadores con régimen de transición (acción de reintegro).

En esta ocasión la situación fue mucho más grave, para el día de los hechos se bloquearon los carnés de ingreso de algunos directivos sindicales, que desde la calle fuimos testigos de lo que estaba ocurriendo allí adentro, restringiendo el ejercicio de la labor sindical.

Es de anotar que en los tres años que lleva la BAT, desde cuando adquirió a Protabaco, nunca se trajo un equipo de producción con tecnología de punta. Al contrario, toda la maquinaria de última generación con que contaba Protabaco se la llevaron para sus plantas de producción alrededor del mundo. Y los equipos que trajeron a nuestra planta era maquinaria obsoleta que ya había sido desechada en otros países. Los equipos fueron puestos a punto para producción por parte del personal técnico de Protabaco, hoy en día BAT.

La planta llego a posicionarse en el tercer renglón de la región, gracias a su alto desempeño y eficiencia, según datos suministrados por los mismos gerentes de la BAT. Nunca se realizó una inversión seria en equipos, tecnología ni repuestos siquiera, pues no había presupuesto.

En un futuro no muy lejano, veremos a nuestras muy queridas marcas Mustang, Premier, President, entre otras, fabricándose en Chile, y llegando al país por el Pacífico, gracias al ventajismo que el Gobierno Nacional ofrece a la inversión extranjera, que eximiéndolos de impuestos y aranceles les concede todo tipo de garantías a través de los tratados de libre comercio y que terminan perjudicando a la industria nacional y sus trabajadores que día tras día ven cómo su sustento diario se esfuma y emigra a otros países, aumentando las cifras de desempleo y pobreza de este país.