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Denuncia pública
Nueva “Catedral” para los paramilitares en Bucaramanga
Agredidos, trasladados y en riesgo presos políticos en la Modelo de Bucaramanga
 

Subdirectiva de la Central Unitaria de Trabajadores, central sindical unitaria, clasista, democrática y progresista. La CUT se propone la unidad de todos los trabajadores colombianos, sin distinción de raza, credo religioso, ideas filosóficas o militancia política.

Organización no gubernamental de derechos humanos. Fue creada por iniciativa de varias organizaciones sociales y de personas preocupadas por la vigencia de los derechos de los detenidos por motivos políticos. Realiza labores de promoción y de educación en derechos humanos en varias regiones del país.

A continuación presentaremos como informe y denuncia el relato de los hechos sucedidos en el patio No. 4 de la cárcel Modelo de Bucaramanga, donde se encuentran recluidos los presos políticos, algunos de ellos trasladados a la penitenciaria de Palogordo (Girón). Este documento deja ver la realidad de lo sucedido los días 4 y 5 de septiembre en la cárcel Modelo de Bucaramanga.

“El jueves 4 de septiembre de los corrientes, el cuerpo de custodia y vigilancia del Inpec ingresó al patio No. 4, donde se encuentran ubicados los presos políticos de la EPC Modelo de Bucaramanga, con el fin de adelantar una requisa rutinaria. Mientras los internos del patio se encontraban a la cancha, la guardia facilitó el ingreso al patio No. 4, donde hasta el momento vivían los presos políticos, de internos del patio 5 y 6 detenidos por paramilitarismo, al mando del interno Martín Uribe, quienes, armados con cuchillos, procedieron a tomar el control del pabellón de celdas.

Al llegar los presos políticos a este patio y percatarse de la situación hubo una protesta general y el llamado urgente a la Defensoría del Pueblo, por lo que la guardia procedió a retirar a estos individuos de este patio.

Una vez los internos ingresaron al pabellón donde están las celdas para arreglar los destrozos causados por la dura requisa y la presencia de los internos del patio No. 5 y 6, se llamó por parte de la guardia nuevamente a una contada de los internos. En este momento, mientras salía de su celda, fue agredido por un guardián el detenido político José Antonio Vargas, presentándose un reacción de los internos, lo cual generó respuesta violenta del personal de la guardia.

Los internos fueron golpeados a bolillo, gaseados y, en represalias y sin fórmula de juicio, la administración de esta cárcel hizo 40 remisiones a la penitenciaría de Palogordo en Girón, en su gran mayoría de presos políticos, algunos de los cuales habían sido traslados de la prisión de Palogordo meses atrás como compromiso del seguimiento a las medidas cautelares de las cuales son beneficiarios desde el año 2004, por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, y quienes se encontraban clasificados en fase de mediana seguridad.

Posteriormente fueron ingresados 60 presos sociales de los patios 1 y 2, a quienes la guardia les permitió el ingreso de cuchillos. El mismo día, el jefe o “cacique” de estos internos anunció la toma del patio con el apoyo de la guardia. Ante el inconformismo de la mayoría del patio y la posible denuncia de estos hechos, la guardia procedió a sacarlo del patio, pero esto no cambia la situación ya que su puesto fue asumido por Neftalí y Mayorga, quienes continúan en el mismo plan diseñado y acordado por alias “Piraña”.

El sábado 6 de septiembre se desarrolló una reunión en el centro lírico de este patio con voceros de los antiguos internos del patio 4 y los trasladados del patio 1 y 2 con el dragoneante Flores, en donde se expresó la inconformidad por el consumo de estupefacientes –cosa que antes no ocurría-, ante lo cual dicho dragoneante expresó que no se le podía coartar la libertad de consumir alucinógenos a nadie, que esto era normal dentro de la cárcel y que la guardia no tenía problema con esto. Otro dragoneante ya había expresado que el que no quisiera convivir bajo las nuevas normas del patio (consumo de estupefacientes, venta de celdas, cobro de impuestos, etc.) sería trasladado a los patios 5 ó 6 (de paramilitares) “para que recibiera una lección de convivencia”, que para un preso político no es más que una virtual sentencia de muerte”.

Lo anterior ha sido planeado y preparado desde la llegada de Julián Bolívar a esta cárcel, quien luego seria llevado a Itagüí, y dejaría a alias “Piraña” como su representante en la prisión. Nuestra Fundación, desde el momento en que esta cárcel fue nombrada como centro de pabellón de “justicia y paz”, viene denunciando cómo se está en el proceso de montaje de una nueva “oficina” a partir de este establecimiento carcelario, en donde los narcoparamilitares siguen ejerciendo su poder ilegal.

Hemos dicho que con la decisión del gobierno de Uribe y de la dirección general del Inpec de concentrar a los narcoparamilitares en los llamados pabellones de “justicia y paz”, en cárceles de mediana seguridad, se desencadenarían focos de corrupción, empoderamiento de los jefes narcoparamilitares, violencia y extorsión al interior de las prisiones. Hoy lo vemos en la EPC Modelo de Bucaramanga, donde hemos constatado el tratamiento privilegiado que ostentan estos personajes alias “Piraña”, “Gavilán” y sus aliados políticos como es el caso del ex alcalde de Cúcuta, Ramiro Suárez, hechos ya denunciados por la prensa nacional pero ominosamente callados por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría. Desde ese momento advertimos, como lo constatamos hoy, los niveles de control al interior de la prisión son ejercidos por el paramilitarismo.

Hacemos directamente responsable al señor director de la EPC Modelo de Bucaramanga, doctor Alejandro Enrique Taborda, de lo que pueda suceder a los presos políticos aún recluidos en el patio 4, frente a las agresiones que puedan sufrir por personal del cuerpo de custodia y vigilancia de este centro penitenciario o de los reclusos provenientes del patio 1 y 2, a quienes se les ha dado facultades para “disciplinar” a los presos políticos que aún habitan este patio.

Conminamos a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación para que desarrollen de manera imparcial las indagaciones pertinentes y establezcan las responsabilidades de los funcionarios públicos mencionados a fin de salvaguardar la vida y los derechos humanos de los reclusos del patio No. 4 de la EPC Modelo de Bucaramanga.