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Boyacá en defensa de los páramos y del agua
“Entre las tareas aprobadas en el encuentro de Nobsa se destaca la necesidad de fortalecer la organización, llamando a las otras comunidades que existen en el departamento, alrededor de treinta, para trabajar en unidad de acción y frenar la política desaforada de la locomotora minera”.
Guillermo Castro E. / Jueves 25 de septiembre de 2014
 
Laguna de Iguaque, en Chíquiza (Boyacá). Foto: Aztlek via photopin cc

Procesos de resistencia se vienen adelantando en el departamento por la defensa del agua, de los territorios y de los páramos, con el acompañamiento del Colectivo Basta Ya!

En la última convocatoria del Colectivo Basta Ya! se reunieron en Nobsa, con el apoyo del Sindicato de Trabadores de Holcim S.A., Sutimac, 14 organizaciones activas provenientes de Socotá, Iza, Tasco, Socha, Paz de Río, Tunja, Aquitania, Sogamoso, Soracá, Firavitoba, Paipa, Duitama y otras de carácter social que luchan por preservar el medio ambiente, en contra de la expedición desaforada de títulos mineros y de empresas que ejercen la minería y la explotación petrolera en zonas no aptas para la garantía del agua y de la preservación del planeta.

Según Rodulfo Ballesteros, presidente del sindicato Sutimac Boyacá, la mayor preocupación “es que la minería acaba con el agua, especialmente con los nacimientos en los páramos, y los acueductos veredales se están quedando sin este recurso. Con el tiempo el problema se extenderá a los centros urbanos. Por ejemplo, en Sogamoso se viene haciendo exploración sísmica alrededor de la cuenca del Lago de Tota y se observa ya la disminución de los afluentes que alimentan esta reserva natural de agua con el peligro de desabastecer a Sogamoso y frenar su prosperidad y comprometer el futuro del municipio”.

“Entre las tareas aprobadas en el encuentro de Nobsa se destaca la necesidad de fortalecer la organización, llamando a las otras comunidades que existen en el departamento, alrededor de treinta, para trabajar en unidad de acción y frenar la política desaforada de la locomotora minera”.

Ballesteros continúa señalando: “Hay que resaltar la voluntad que tienen las comunidades por la defensa de su territorio, ahora de manera organizada y conjunta para obtener resultados; por ejemplo los de Tasco llevan siete años luchando por su municipio. Lo han hecho en los estrados judiciales y por las vías de hecho bloqueando la carretera para impedir que la maquinaria circule y siga causando daño, pero los resultados no han sido contundentes porque lo han realizado de manera aislada”.

Entonces, “si todas las organizaciones logramos conformar un solo bloque organizado vamos a tener mayor éxito en la defensa del agua, de los páramos y lograremos una minería racionalizada a cambio de la depredación minera que hoy tenemos. Evitaremos que los campesinos se vean obligados a vender su tierra e irse para los centros urbanos para engrosar los cinturones de miseria que allí existen”, concluye Ballesteros.