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Las Zonas de Reserva Campesina en el Valle del Cauca
En el Valle del Cauca hay tres territorios que están en proceso de constituirse como Zonas de Reserva Campesina: Pradera, Guacarí-Ginebra y Tuluá. En total, 59 mil hectáreas que estarían bajo los lineamientos de la ley 160 de 1994
Jorge Luis Galeano / Martes 14 de octubre de 2014
 

En Colombia, la ley 160 de 1994 dio vida legal a las Zonas de Reserva Campesina. Espacios creados como una solución al problema de la titulación de tierra para los campesinos y aporte a la sostenibilidad ambiental de los territorios. Sin embargo, solo hasta 1997 se crearon las primeras. En un lapso de 5 años se establecieron 6 Zonas de Reserva Campesina en varios departamentos de Colombia.

Estas zonas tienen como objetivos:

• Controlar la expansión inadecuada de la frontera agropecuaria.

• Evitar y corregir los fenómenos de inequitativa concentración o fragmentación antieconómica de la propiedad rustica.

• Crear las condiciones para la adecuada consolidación y desarrollo sostenible de la economía campesina y de los colonos de escasos recursos.

• Regular la ocupación y aprovechamiento de las tierras baldías, dando referencia en su adjudicación a los campesinos o colonos de escasos recursos.

• Facilitar la ejecución integral de las políticas de desarrollo rural

• Fortalecer los espacios de concertación social, política, ambiental y cultural entre el estado y las comunidades rurales, garantizando su adecuada participación en las instancias de planificación y decisión local regional* Fuente INCODER

Además de las seis ya establecidas, existen 54 iniciativas que quieren conformarse como ZRC, de las cuales siete ya han completado el proceso exigido por la ley (1 millón 200 mil hectáreas) pero que, según César Jerez, coordinador nacional de la Asociación de Zonas de Reserva Campesina ANZORC, sufren un veto institucional "a través de todo tipo de ataques jurídicos: tutelas, demandas de inconstitucionalidad que han impedido que se constituyan".

La lucha de las ZRC se ha centrado en evitar la estigmatización que viene de varios sectores que las han tildado como ´republiquetas´ o refugio para la guerrilla, lo que en muchos casos ha dificultado su conformación. Sus defensores hablan de varios mitos que se han creado alrededor de dicha figura. Mitos que generan temor en los campesinos y autoridades locales que en muchos casos, carecen del conocimiento de la ley. Para el INCODER que es la instancia oficial de enlace entre las ZRC y el gobierno, las zonas no son territorios aparte pues su aval jurídico garantiza que las instituciones del Estado pueden y deben actuar como el cualquier parte de Colombia.

En el Valle del Cauca, hay tres territorios que están en proceso de convertirse en Zonas de Reservas Campesinas: Tuluá, Guacarí-Ginebra y Pradera. En total, 59 mil hectáreas que estarían bajo esta figura y los lineamientos de la ley 160 de 1994. En el trámite participan las alcaldías municipales, el INCODER varias asociaciones campesinas y la Coordinación Campesina del Valle del Cauca y aunque hay avances significativos sobre todo en Pradera y Tuluá, la constitución de ZRC no ha sido ajena a los problemas a la hora de divulgar la norma y los alcances que tiene la figura: desconocimiento de la ley por parte de las administraciones locales, lo que genera temores, por ejemplo, en la manera en la que se deben financiar dichas zonas.

Ese aspecto, lo dice la ley, no lo cubren las administraciones municipales si no que debe venir del gobierno nacional, aunque César Jerez, coordinador de la Asociación de Zonad de Reservas Campesinas ANZORC, dice que hace mucho rato no llegan dineros del Estado y las ZRC se han financiado, principalmente con cooperación internacional. Hay otras preocupaciones en el Valle del Cauca, pues en jurisdicción de Guacarí y Ginebra, se ha pedido la creación de un distrito minero especial con una extensión de 2700 hectáreas, lo que preocupa a algunas organizaciones que impulsan las ZRC por el impacto que podría tener dicha actividad en el medio ambiente, sobre todo en el agua del que se abastecen las personas.

Pese a todo ello, los procesos siguen adelante y abiertos a que las extensiones de tierras proyectadas como Zonas de Reserva Campesina se amplíen. Por ahora, son 59 mil hectáreas que se dividen así:

Tuluá: 11 corregimientos, 35 mil hectáreas.

Pradera: 17 corregimientos 8 mil hectáreas.

Guacarí-Ginebra: 16 mil hectáreas.