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Asocaña se niega a dar soluciones a trabajadores
Crece y se fortalece paro de corteros
Mientras el movimiento de trabajadores de la caña recibe apoyo de organizaciones de Colombia y el exterior, los dueños de los ingenios se niegan a instalar una mesa de negociación. El Gobierno Nacional aprovecha el paro para incrementar el precio de la gasolina y culpar a los manifestantes.
Juan Carlos Hurtado Fonseca / Martes 30 de septiembre de 2008
 

Ocho de los 13 ingenios azucareros del Valle del Cauca se encuentran en cese de actividades, aunque los corteros del ingenio La Cabaña podrían entrar en asamblea de trabajadores ante la negativa de Asocaña para aceptar diálogos. Los miles de obreros que desde el 15 de septiembre se manifiestan en asambleas y bloqueando algunas vías de acceso a las empresas, no han tenido respuesta a sus peticiones, pero sí han sido agredidos por el Esmad.

La movilización ha tenido el apoyo y la solidaridad de diversos sectores sociales que exhortan a los dueños de los ingenios a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, quienes se encuentran contratados por cooperativas de trabajo asociado. Además, trabajadores de los ingenios y un concejal de Palmira iniciaron una huelga de hambre en la Plaza de Bolívar en Bogotá, para presionar al Gobierno Nacional a buscar soluciones.

Oligopolio del etanol

En la campaña de desprestigio de la movilización de corteros, el gobierno justificó un alza en el valor de la gasolina con la protesta de los corteros de caña. Ante esto los huelguistas respondieron: «No resiste el más mínimo análisis el que se culpe al paro de corteros del desabastecimiento de etanol, para justificar el alza de precios al combustible. En Colombia no existe un negocio que sea más subsidiado que el de la producción de agrocombustibles. El oligopolio del etanol (ingenios: Incauca, Providencia, Risaralda, Mayagüez y Manuelita) sustrae del bolsillo de los colombianos 316.320 millones de pesos anuales. Así que cuando la gasolina corriente se mezcla con etanol, los ciudadanos de este país les están regalando 878 millones de pesos diarios a tres familias.

Además, el etanol es más caro que la gasolina corriente. En las ciudades donde no se mezcla con etanol, por ejemplo en Cartagena, el precio de la gasolina corriente es de $7.341 por galón, mientras en ciudades donde sí se mezcla, como en Cali, es de $7.456, es decir 115 pesos más cara. Los medios de comunicación al servicio de este régimen antidemocrático callan este análisis tan sencillo.

La verdadera causa del aumento, como lo admite el propio Ministerio de Minas y Energía, es el desmonte de los subsidios, situación espantosa a la que se suma el incremento del precio del gas propano, que afecta a más de un millón de familias de bajos recursos. Al gobierno colombiano valdría la pena preguntarle: ¿Por qué si nuestra nación es autosuficiente en la producción petrolera, los colombianos pagamos el combustible como si tuviéramos que importarlo? (…) Las mentiras repetidas podrán engañar pasajeramente, pero la crisis económica y social del país revela la realidad: el fracaso del modelo neoliberal, montado sobre la mano de obra barata».

«Alcohol con sangre de trabajadores»

En el mismo sentido se pronunció el senador Alexander López Maya, quien dijo: «El país no puede aceptar que para tener alcohol carburante tenga que sacrificar las condiciones de vida de los 19 mil corteros de caña y de sus familias, a quienes se les están violando sus derechos fundamentales, están en condiciones laborales por debajo de los estándares que tiene la Organización Internacional del Trabajo, viviendo peor que en la época de la esclavitud.

Estoy seguro de que el mundo entero rechaza las condiciones laborales que se manejan en el sector azucarero. Es inaceptable que con la sangre de los trabajadores se esté produciendo alcohol carburante violando los derechos fundamentales. Los precios de la gasolina dependen de políticas gubernamentales, no de la asamblea permanente que adelantan los corteros de caña -prueba de ello es que Colombia, pese a ser abastecedor de petróleo, paga una de las gasolinas más caras del mundo- además mes a mes se incrementa el valor del combustible por el desmonte de subsidios que adelanta el Gobierno Nacional.

El objetivo de la política pública que regula el precio de los combustibles es, además de regular y nivelar los precios con la tarifa internacional, desmontar subsidios. No se puede negar que el cese afecta los precios de los combustibles, pero no es la única razón».

En espera de la mesa

Voz habló con Efraín Muñoz, uno de los dirigentes del movimiento de los corteros, quien aseguró que ni siquiera hay mesa para empezar la negociación.

- ¿Cuál es el estado de las manifestaciones?

- Hasta el momento se mantienen las asambleas de trabajadores y el bloqueo de algunas vías para no permitir el ingreso de materia prima a los ingenios azucareros. En las asambleas los corteros discuten propuestas para que Asocaña agilice la instalación de una mesa de negociación, ya que los ingenios nos hacen algunas exigencias, como el desbloqueo de algunas vías que permita el ingreso de caña.

El gremio de trabajadores está en cese de actividades pero podríamos hacer un gesto de buena voluntad para que el país entienda que se pueden ceder algunas posiciones para buscar soluciones.

- Asocaña dice que no ha contratado con ustedes, por lo tanto no puede negociar…

- Asocaña afirma que no ha contratado con nosotros, pero hay unos convenios laborales con las cooperativas que trabajan directamente para los ingenios y los ingenios están asociados en Asocaña; entonces hay una relación laboral entre trabajador e ingenio, ingenio y Asocaña.

- El Gobierno Nacional incrementó el precio de la gasolina diciendo que es por el paro que ustedes realizan.

- Es mentira, es un argumento que no viene al caso. No pueden decir eso. Lo dice el gobierno para echarnos encima a la opinión pública del país. Es falso.

- También se afirma que ustedes no permiten el ingreso de trabajadores que sí quieren laborar…

- Este es un paro que se hizo con conciencia y la gente; no hemos obligado a nadie al cese de actividades. Dentro de los ingenios no estamos impidiendo que los trabajadores entren a laborar. Por ejemplo, en Telemiranda se hicieron unas tomas donde se vio a los trabajadores del ingenio laborando, algunos soldando, otros trabajando en la planta. Lo que pasa es que si no entra caña, ¿entonces los trabajadores a qué entran?

- ¿Qué pasó con la campaña de desinformación que ustedes dijeron que había emprendido Asocaña, para decir a través de perifoneos que el paro se había levantado?

- Se contrarrestó con otros perifoneos donde le decimos a la gente que las asambleas continúan. Eso no fue sólo una vez, en todo momento Asocaña intenta desinformar.

- ¿Han tenido manifestaciones de apoyo por parte de otras personas de la región y organizaciones sociales?

- Se han realizado manifestaciones de pobladores en apoyo al movimiento huelguístico. El 5 de septiembre se realizó en Cali una marcha de apoyo de unas seis mil personas, entre familiares de los trabajadores. La gente de la región y los corteros están tomando conciencia del problema. Hemos recibido apoyo de universidades, estudiantes y de diferentes organizaciones sociales, porque ven que es necesario que le salgamos al paso a las políticas neoliberales del gobierno y a las políticas de esclavitud y hambre que las empresas tienen con los trabajadores.

- ¿Qué pasó en la reunión con el presidente Uribe, el fin de semana?

- Él no propuso nada diferente a lo que dicen los ingenios. Dijo que seguía apostándole al sistema de las cooperativas y que no veía viable que eso cambiara.

- ¿Hasta cuándo mantendrán el cese de actividades?

- Esto va hasta que se nos dé solución, la gente se fortalece con el apoyo y la solidaridad que está recibiendo. Los corteros dicen que no se retiran hasta que no hayan logrado el triunfo.

- ¿Y para ustedes qué es el triunfo?

- La situación de nosotros empeora y lo que nos ha traído a este escenario son las cooperativas. Lo que hemos incluido como punto fundamental es la contratación directa, pero si no hay una mesa de concertación donde las partes estemos presentando propuestas de solución, es imposible que haya un acuerdo pronto. La mesa de diálogo es para eso. Si no nos conceden la mesa, ¿cómo van a haber acuerdos? Es allí donde se soluciona todo. Pedimos instalar la mesa de concertación.