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2015: Año definitivo para la paz
“Las FARC-EP no se fundaron para atropellar a la población civil ni para cometer actos de genocidio”, dicen voceros de la insurgencia. Cese de fuegos está amenazado
Carlos A. Lozano Guillén / Miércoles 14 de enero de 2015
 
El director de VOZ fue testigo de la excelente grabación del programa de televisión que las FARC-EP distribuyen por la página en internet de la delegación de paz (www.pazfarc-ep.org). Foto C.L.

El 19 de diciembre, en la agonía del año 2014, La Habana estaba en plena ebullición. Y no por el intenso y habitual calor de la isla caribe sino por los acontecimientos políticos de los días recientes. Los presidentes Raúl Castro y Barack Obama habían informado en alocuciones simultáneas la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos y tres de los cinco patriotas cubanos, que permanecían presos en cárceles estadounidenses, con infames penas de dos cadenas perpetuas, estaban de regreso en la capital cubana, como resultado de los acuerdos bilaterales que conmovieron al mundo.

Y la Delegación de Paz de las FARC-EP, frente a los medios de comunicación, había anunciado, sin relación estrecha con lo anterior, pero también con el mismo sentido trascendental, la declaratoria de cese de fuegos unilateral e indefinido, recibido con alborozo por el pueblo colombiano y con reconocimiento positivo a nivel internacional, pero con la mezquindad de siempre en las altas esferas del poder en Colombia.

Días antes, Pablo Catatumbo había reconocido el error que cometieron unidades de las FARC-EP en los lamentables hechos de Bojayá (Chocó) y ofreció disculpas a las víctimas por la tragedia que causó la equivocación garrafal, sin perder de vista que fueron los paramilitares quienes utilizaron como escudo a la población civil, hecho que soslayan algunos columnistas de la “gran prensa” que alientan la guerra, convertidos en vacas muertas en el camino de la paz.

La paz como derecho síntesis

Con el primero de los miembros de la Delegación de Paz de las FARC-EP que nos encontramos fue con Ricardo Téllez, quien después del saludo afectuoso de siempre advierte que están con bastante trabajo y todos distribuidos para atender varios compromisos. “Cuando termina una ronda de las conversaciones, dice, es cuando más trabajo tenemos porque atendemos a muchas personas que nos visitan y preparamos los documentos para la siguiente ronda”. En la “Casa de Piedra” los miembros de la delegación van y vienen cumpliendo tareas. Todo es muy planificado, incluyendo el trabajo de la comisión de prensa que es permanente, con la expedición de boletines, la preparación de ruedas de prensa y la emisión del programa de radio y televisión.

“No se preocupe, anota Ricardo, de todas maneras habrá tiempo para atenderlo”. Y así fue. En medio del agite pudimos conversar con varios de ellos, aunque quedó pendiente la entrevista con el comandante Pastor Alape, uno de los objetivos del viaje.

Dos días antes de la Navidad no sabían cómo la iban a celebrar. Esperaban a Joaquín Gómez, otro miembro del Secretariado que llegó pocos días después a integrar el equipo fariano, confirmando la cohesión de todos sus dirigentes y combatientes con la línea adoptada de buscar la paz mediante el diálogo por la democracia y la justicia social.

Iván Márquez, con quien sostuvimos una larga conversación en “la Casa de Piedra”, acompañado de Jesús Santrich, dice que culminado el punto de víctimas, en enero tendrán que abordar las conclusiones y los acuerdos finales. Es un punto crucial. Márquez explica que habrá que llegar a un acuerdo en el tema de la verdad, para ello es fundamental el trabajo de la Comisión de Historia, que aportará elementos sobre el origen del conflicto y de los hechos mismos. “Este no es un asunto jurídico, sino político e histórico”. La Comisión de Historia entregará insumos para una eventual Comisión de la Verdad.

El jefe de la Delegación de Paz deja en claro que no aceptan la llamada justicia transicional gubernamental, que es una postura unilateral. “Nosotros planteamos la rebelión frente a la paz como derecho síntesis”. Las FARC-EP no se fundaron para atacar a la población civil ni para cometer actos de genocidio, “acudimos al legítimo derecho de la rebelión ante la violencia del Estado y por eso consideramos que a esta se le pone fin con un acuerdo político de democracia y cambios sociales”.

Son peculiaridades del conflicto colombiano que debe entender y comprender la comunidad internacional y que no se resuelven llevando a las cárceles a los comandantes guerrilleros, sino con las reformas políticas y sociales que son necesarias y de las cuales son protagonistas de primera línea las fuerzas insurgentes.

El punto de irreversibilidad

“Logrado a un acuerdo sobre este tema, dice Iván Márquez, podríamos decir que el proceso llega al punto de irreversibilidad”. Es en este sentido que las FARC-EP consideran que 2015 puede ser un año definitivo para la paz, más que por el Acuerdo General, porque se despeja el camino hacia la paz estable y duradera. En el “saludo de fin de año, todos por la paz”, precisamente convocan al pueblo colombiano a movilizarse por la solución política dialogada del conflicto.

“El otro aspecto importante, señala el comandante guerrillero, es la declaratoria de cese de fuego unilateral e indefinido, que el Gobierno Nacional debe apreciar en su dimensión, porque puede afectarse en caso de ser atacados por la Fuerza Pública. Es la mejor manera de desescalar el conflicto, para llegar a la tregua bilateral y al armisticio que anuncie el fin de la confrontación armada”.

Lo dicho por Iván Márquez lo corrobora Carlos Antonio Losada, miembro del Secretariado, integrado a la Delegación de Paz semanas atrás. “No son necesarios más muertos para llegar a la paz, dice. Es indispensable el cese de fuegos bilateral e indefinido”. Losada considera que al contrario de lo que afirma el Gobierno, es la mejor manera de desescalar el conflicto y no significa que ello prolongue la confrontación. Y agrega: “crea es un ambiente propicio para el diálogo y para darle dinamismo al debate de las partes en la mesa”.

Al cierre de esta edición, cuando ya había sido escrito este artículo, la Delegación de Paz de las FARC-EP advertía desde La Habana que el cese de fuegos unilateral e indefinido estaba en peligro, debido a los frecuentes ataques de la Fuerza Pública y a las provocaciones de los militares. “De llegarse a la ruptura será la responsabilidad exclusiva del Gobierno Nacional”, dijo una fuente fariana.

Los logros de 2014

El 2014 marcó importantes avances en los diálogos con las FARC-EP a pesar de la crisis provocada por el impasse de la retención del general Alzate, resuelto con la buena voluntad de la insurgencia, aunque el presidente Santos se equivocó con la suspensión de las conversaciones. Decisión que introdujo mayor desconfianza entre los voceros de la guerrilla, porque se suma a actos unilaterales como la aprobación del referendo y de la llamada justicia transicional. Para Iván Márquez son contrasentidos porque las FARC-EP le dan prioridad al “supremo”, para ellos el pueblo, que debe abordar el proceso constituyente para refrendar los acuerdos y producir reformas de fondo en la vida nacional.

Márquez, Losada y Téllez, todos a una, insisten en que hay que ganar las calles y la movilización de quienes están por la paz. Sin la presión popular no se logrará. Le conceden un importante papel al Frente Amplio por la Paz, hasta el punto que fue incluido entre los verificadores del cese de fuego unilateral e indefinido que las FARC-EP decidió, pero que está amenazado por las provocaciones de la Fuerza Pública.