Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Entrevista con Alfredo Molano durante el seminario barcelonés "Libertad de prensa y conflicto en Colombia"
“Ha comenzado a disolverse la pirámide de Uribe”
Felipe Villa / Viernes 21 de noviembre de 2008
 

Alfredo Molano (Bogotá, 1944), sociólogo, escritor y periodista, ha ejercido de cronista de la realidad colombiana pateando sus calles, preguntando a la gente. Columnista de El Espectador, es autor de varios libros en los que narra sus múltiples viajes por la Colombia del conflicto. Su continua labor de denuncia le llevó a vivir exiliado entre Barcelona y Stanford, donde ejerció la docencia.

¿Cree que es posible ver a Uribe algún día sentado frente a la Corte Penal Internacional?

Seguramente tocará una vez que no pueda volver a presentarse como candidato. Lo cierto es que los señalamientos son cada vez más cercanos a él. La clase política ha sido señalada y está siendo procesada. La mayoría de esos políticos que están en la sala penal de la Corte o en la Fiscalía han sido los que hicieron con Uribe las elecciones, no sólo de ahora sino de toda su trayectoria política. Las acusaciones de los parlamentarios son cada vez más cercanas. Estamos esperando ahora una denuncia que hará Mancuso (ex paramilitar) sobre la masacre del Aro, cuando él era gobernador (de Antioquia). Él era gobernador además cuando se hizo la famosa Operación Génesis, en la zona de Cacarica, donde prácticamente desaparecieron varios pueblos incendiados, hubo gente desplazada, asesinada... Rito Alejo del Río fue quien dirigió ese operativo, está hoy encarcelado. Las denuncias van arrinconándolo; él persiste en la presidencia, en la reelección y mucha gente cree que lo hace también por la posibilidad de que llegue el momento en que sea procesado. Yo no podría decir que quisiera que se sentara en el banquillo de los acusados, pero sí me parece que es justo que alguien pague lo que han hecho contra miles y miles de personas.

¿Cree que puede reconfigurarse el panorama con la victoria de Obama en Estados Unidos?

Uribe tiene graves problemas encima. Uno es la elección de Obama. Hay un compromiso que Obama tiene con la democracia por su victoria aplastante, definitiva. Eso lo compromete sobre todo en materia de derechos humanos y medio ambiente, dos de los principios que son más atropellados por Uribe. En segundo lugar está la crisis económica que se viene encima y va a afectar a Colombia, los fondos de ayuda militar y por lo tanto su presupuesto, que hoy es del 4,2% del PIB: el más alto que hay en América Latina. Por último, su grupo político se ha comenzado a disolver o a entrar en contradicciones. Uno de sus apoyos era Vargas Lleras y él salió y está en la oposición. Ha comenzado a disolverse la pirámide de Uribe; esa pirámide hace referencia al juego económico, la trampa que hacen estas pirámides que están tan de moda ahora en Colombia y que se han venido cayendo una a una, que están comprometiendo al gobierno. Se está comenzando a desconfiar de Uribe. Entonces hay varios problemas políticos, económicos y geopolíticos en el futuro próximo.

¿Cómo lee usted la relación que se hace entre Chávez y las FARC?

Uribe tiene un recurso, que tiene que ver con la libertad de prensa y consiste en acusar siempre a su oposición de terrorista. Es un recurso siempre utilizado en un gobierno autoritario. Es maniqueo: el que no está conmigo es mi enemigo. Y creo que las acusaciones a Chávez son parte de eso, un recurso político muy viejo. La verdad es que creo que en un comienzo hubo cierta afinidad ideológica entre lo que defendía Chávez y el ideario de las FARC, que es una cosa de la que nunca se habla. Las FARC parece que no tienen opinión política, son unos bandidos. Pero las FARC tienen una agenda política, unas banderas políticas y afinidades con el proyecto socialista de Chávez. Ahora bien: pienso que en un momento por la mediación que hizo Chávez con las FARC para la entrega de algunos secuestrados hubo malos entendidos que condujeron poco a poco a un debilitamiento de esas relaciones. En este momento no sé cómo están, pero es cierto que por táctica política de Chávez o porque hay en realidad un distanciamiento, lo que hemos visto es que no ha vuelto a mencionar el tema.

¿No cree usted que a Chávez no le convenía para nada a nivel interno ni externo su relación con las FARC?

Es muy posible que no le convenga electoralmente, teniendo las elecciones en la puerta. El próximo domingo puede perder cinco de los estados que hoy controla ( La entrevista fue realizada antes de las elecciones venezolanas, nota de APR). Las FARC, desde luego con la imagen pública que han desarrollado en los Estados Unidos, Colombia en sus medios, Europa, realmente es un mal socio electoral, de imagen. Por lo tanto él tenía que distanciarse.

¿Cree que a las FARC se les ha distorsionado un poco el objetivo en el camino?

Yo creo que a nivel de los comandantes, de la dirección de las FARC, ese objetivo político no ha cambiado. Siguen siendo fieles a sus declaraciones del año ’65 en adelante. Sin embargo, creo que a nivel de las bases puede haber todo tipo de objetivo, desde el de delinquir a los más altruistas. Y el narcotráfico ha ensuciado en Colombia a todo el mundo, no solamente a las FARC, sino al Gobierno, al Ejército, a la Policía y a la Iglesia católica. Del narcotráfico vive media Colombia, incluyendo las FARC y sin excluir a las instituciones.

¿Y el secuestro? Porque las bases pueden participar en el narcotráfico a espaldas de la cúpula, secuestrar...

Mire, el secuestro es una tradición en Colombia desde la época de la conquista. A los grandes caciques ya los secuestraban a cambio de oro. Con esto no estoy justificándolo, pero en todas las guerras civiles se ha recurrido al secuestro. No lo justifico, pero tengo que explicarlo de alguna manera.

¿Es verdad que las FARC están tan débiles como se dice?

Las FARC han cambiado de táctica. Antes secuestraban, retenían o excluían a los alcaldes, que tenían que irse de los pueblos. Eso lo dejaron de utilizar porque era una estupidez política, porque de una u otra manera los alcaldes eran elegidos popularmente. La explotación de torres eléctricas también la dejaron atrás, porque a la gente no le gustaba. Creo que han ido cambiando porque hay cosas que no les convienen políticamente. La retención política, como la de Íngrid (Betancourt) tampoco les ha convenido. Entonces es lícito y explicable que ellos cambian de métodos a pesar de que esto no llegue de una manera tan inmediata a los comandantes pequeños, que seguirán haciendo barbaridades, teniendo errores brutales como el de Bojayá. En los núcleos urbanos, por lo menos a nivel de presencia física, identificados con armas, brazaletes, uniformes, yo no he vuelto a ver ni he sabido de su presencia. Tampoco en carreteras. Los retenes también habrán podido pasar de moda, pero la gente en las zonas de colonización, las campesinas, me dice que por ahí pasan, por allí están. Yo no me los he vuelto a encontrar, pero me imagino que no están derrotados militarmente. Hay una tradición en las FARC, son como una esponja. A veces salen, a veces se esconden, dependiendo de las condiciones políticas. El repliegue en las FARC no es raro. Pero creo que sí hay un proceso de depuración por la gente que se vende, que informa, porque abrieron demasiado el reclutamiento y puede haber problemas de fidelidad y de solidaridad política.