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Proceso de paz
Llama FARC-EP a otorgar títulos de propiedad a campesinos
“De las tierras supuestamente incautadas a las FARC por lo menos el 50% son parques naturales sobre los que respecto a los campesinos se argumenta que no se puede entregar títulos, pero en cambio a las petroleras ya se les ha otorgado concesiones”.
Prensa Latina / Martes 15 de septiembre de 2015
 

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) llamaron hoy al gobierno a otorgar títulos de propiedad de las tierras a los campesinos que las trabajan.

"El acuerdo de paz no consiste en darle gabelas (provecho económico) a multinacionales como la Hupecol, ni a Canacol", resalta el comunicado de la delegación de paz de las FARC-EP, leído en el Palacio de las Convenciones de La Habana por el comandante guerrillero Jesús Santrich.

Destacó que la paz no consiste en entregar bloques petroleros a diestra y siniestra solo para que las empresas extranjeras se lleven la riqueza y como la Emerald Energy, al final solo dejen pedazos de pavimento, huecos y daño ambiental en Colombia.

Antes de reanudar el ciclo 41 de las conversaciones de paz con representantes del gobierno colombiano, las FARC-EP denunciaron una inminente privatización de la altillanura de esa nación suramericana.

Recuerdan que en el último cuarto de siglo en Colombia decenas de títulos mineros han sido entregados a empresas extractivas, otorgándoles "licencia para matar", destruir la selva y desarticular los tejidos comunitarios que ancestralmente han basado su existencia en la plena integración con sus entornos naturales.

La estrategia perversa -sostienen- ha sido la de desfigurar el obligado procedimiento de consulta previa, cooptando o corrompiendo a líderes de las comunidades para proceder a actuar a sus anchas bajo un viciado cobijo legal.

Refiere el texto que muchas empresas han realizado una sistemática práctica detestable de injerencia y presión indebida sobre las comunidades para lograr sus objetivos de explotación, sin que les importe para nada el daño a las familias indígenas y al medio ambiente.

Pero, prosigue, esto no es parte solo del despojo aurífero, sino de toda la actividad económica minero-energética y de explotación agroindustrial, que se expresa también, por ejemplo, en la propagandizada "recuperación de 280 mil hectáreas de tierra" en el Caquetá, que supuestamente pertenecían a las FARC-EP.

Al respecto, la fuerza guerrillera señala que se pretende engañar a los colombianos diciendo que esta acción se encamina a recuperar predios para entregárselos a los campesinos necesitados.

Sin embargo, afirma, quien medianamente conozca la historia y el diario vivir en estos escenarios, sabe sin dudas que lo que han hecho los funcionarios del gobierno es una falsa "incautación de activos" que en nada está dirigida a beneficiar a los más necesitados.

"Es claro que en todo el país ocurre lo que en San Vicente del Caguán, donde de las tierras supuestamente incautadas a las FARC por lo menos el 50 por ciento son parques naturales sobre los que respecto a los campesinos se argumenta que no se puede entregar títulos, pero en cambio a las petroleras ya se les ha otorgado concesiones", indica el comunicado de la delegación de paz de la insurgencia.

Ello -asevera- explica la creciente presencia de las multinacionales y de los afanes de incautación del gobierno, pues el hecho concreto es que de los 42 proyectos para buscar petróleo existentes hasta mediados de este año en el Caquetá, 20 están en San Vicente del Caguán.

Desde noviembre de 2012, representantes de las FARC-EP y del gobierno colombiano sostienen conversaciones en esta capital para lograr la paz en la nación andina.