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Presos de las FARC en huelga de hambre
Piden liberar a los prisioneros de la insurgencia que se encuentran en estado crítico de salud. El Gobierno se niega a atender las peticiones y la guardia del Inpec reprime
Corporación Solidaridad Jurídica / Lunes 23 de noviembre de 2015
 
La huelga de los guerrilleros presos es una medida extrema ante la crueldad del gobierno.

Más de una semana en huelga de hambre indefinida y desobediencia pacífica completan los prisioneros de guerra de las FARC-EP en cerca de 15 establecimientos penitenciarios. Las exigencias son: liberar a 80 prisioneros de la insurgencia en estado crítico de salud, a las madres gestantes y lactantes, a los lisiados de guerra y a los prisioneros de la tercera edad.

La primera semana de huelgas y protestas ha transcurrido con silencio por parte del Gobierno Nacional, que parece no darle la importancia que se requiere a la infame y crítica situación de los miles de personas que hoy perecen en las cárceles.

Se ha evidenciado la arrogancia de los funcionarios del Inpec, que han tratado de impedir por medio de actos represivos esta jornada nacional. Los huelguistas ya comienzan a desfallecer sin que se les preste atención médica.

La Corporación Solidaridad Jurídica realizó una visita de verificación en la cárcel Picota de Bogotá, constatando que:

1. Los prisioneros políticos que se encuentran en huelga de hambre indefinida desde el lunes 9 de noviembre en La Picota han entrado en una situación valetudinaria y de desgaste, lo cual ha producido en ellos un claro deterioro que se confirma por los constantes mareos, pérdida de visión, vómito con sangre, pérdida de conocimiento y fuerte dolor a la altura de los riñones. Durante los últimos cuatro días, los prisioneros políticos solo han recibido agua hervida, suministrada por sus compañeros. Los prisioneros políticos no han sido valorados por el médico del establecimiento ni por ningún ente institucional.

2. La guardia de custodia y vigilancia ha amenazado y provocado permanentemente a los huelguistas, afirmándoles de manera arrogante que, de continuar con la desobediencia, serán trasladados a la Unidad de Tratamiento Especial, como mecanismo de chantaje, tortura sicológica y represión. En ningún momento los prisioneros políticos han interferido en las labores del Inpec.

3. Los prisioneros políticos en crítico estado de salud, como Edilson Martínez e Isaac Arias López, continúan sin la atención médica oportuna. La constante negligencia médica contra los prisioneros políticos está siendo igualmente utilizada como dispositivo de tortura con el fin de “neutralizar” a la insurgencia que se encuentra en las cárceles colombianas por medio de las amputaciones e incluso a través de la muerte por la falta de atención médica.

4. Los prisioneros políticos y de guerra de las FARC-EP continuarán con la huelga de hambre indefinida hasta que el Gobierno Nacional demuestre verdaderos gestos de paz y se conceda la libertad por razones humanitarias a quienes se encuentran en grave estado de salud, de tercera edad, con discapacidades y mujeres gestantes o lactantes que se encuentran en situaciones incompatibles con la vida en prisión.

Desde la Corporación Solidaridad Jurídica vemos con preocupación el silencio por parte del Gobierno Nacional que se ha negado a atender las peticiones de los prisioneros de guerra, las cuales representarían hechos concretos y una verdadera voluntad de paz por parte del gobierno colombiano. La insurgencia de las FARC-EP ha facilitado, a través del cese unilateral del fuego, el acuerdo sobre el desminado humanitario, el no reclutamiento de menores de edad, la suspensión de la compra de armas y municiones, entre otros, verdaderos gestos de paz que merecen una reciprocidad por parte del Gobierno.

Desde la Coalición Larga Vida a las Mariposas hemos emitido una carta con la petición única de que se conceda la libertad por razones humanitarias a los prisioneros políticos ya mencionados, sin que hasta el momento haya tenido eco en el Gobierno nacional.

Hacemos un llamado al Inpec para que no active el protocolo de aislamiento en contra de los prisioneros de guerra que se encuentran en esta huelga indefinida, toda vez que creemos esta medida será recibida por los internos como represalia a su protesta pacífica y podrá desencadenar reacciones por parte de los huelguistas, con resultados que podrían ser siniestros para todos.