Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Hidroituango: La central de las dudas
Desde 1998 que empezaron las obras, las pérdidas han sido desbordantes: estudios que no han funcionado, dineros perdidos, fallas en las construcciones. Tal vez para el 2018 no pueda ser inundado el cañón del río Cauca como lo tiene previsto EPM
Bibiana Ramírez / Sábado 19 de marzo de 2016
 
Compuertas de la represa Hidroituango. Foto Bibiana Ramírez – Prensa Rural.

Hidroituango es un proyecto que se viene implementando desde 1998 como una obra ambiciosa y problemática al mismo tiempo. Está pensado para que en el 2018 empiece a generar energía y para esto se van a inundar 24.600 hectáreas de bosque tropical seco en el norte de Antioquia. Aparte de los cientos de ríos que ha secado progresivamente, los campesinos desplazados, los bosques deteriorados, ahora EPM incumple parte de la licencia ambiental arrojando escombros al río Cauca.

“Soberbia, ansias de poder, intrigas, despilfarro de recursos públicos, manejos administrativos tipo famiempresa, toma hostil del poder y socios con bipolares visiones del negocio marcados por la mutua desconfianza. Así es la hoja de vida que tiene Pescadero Ituango, el proyecto hidroeléctrico más ambicioso en la historia de Colombia”, escribe Germán Jiménez Morales en el libro La central de las ambiciones, sobre la historia de Hidroituango.

Una fuente que conoce de cerca a EPM confirma que hasta ahora el proyecto ha recibido doce medidas de suspensión. “La última ha afectado bastante a Hidroituango, porque han parado la carretera por donde va a pasar toda la maquinaria pesada y llevarla por San Andrés de Cuerquia será mucho más costoso”.

Medida preventiva de suspensión

El movimiento Ríos Vivos señaló que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, no había atendido sus intentos de diálogo anteriores en 2014 y 2015 para denunciar los daños que EPM estaba causando al medio ambiente y a la población. Sin embargo, en noviembre pasado estuvo la autoridad ambiental junto con la comunidad, organizaciones sociales y Corantioquia, visitando parte de la construcción de la obra.

De allí la ANLA sacó una resolución donde demuestra que se halló incumplimiento de las obligaciones establecidas en la licencia ambiental. También encontró que EPM está realizando un manejo inadecuado al material sobrante que resulta de las actividades de excavación, produciendo graves consecuencias en las playas y cauces del río Cauca y sus afluentes. Además se identificó la aparición de conos de material sobrante de excavación, que provienen de las actividades constructivas de la vía, que luego llegan hasta el cauce del río.

“Los volúmenes de material aportados desde la vía son abundantes y sepultan la vegetación baja, fracturan y arrastran especies arbóreas y finalmente se depositan en el cauce del río Cauca y son arrastrados por sus aguas”, dice la resolución 0027 del mes de enero.

Tales impactos, según la autoridad ambiental, pueden ocasionar la aparición de consecuencias no previstas que generan riesgo de degradación del lecho del río. La ANLA determinó que la empresa en los próximos tres meses deberá realizar la adecuación de las zonas de depósito de tal manera que se cumpla con las franjas de retiro de las márgenes del río Cauca y la quebrada La Guamera. Además, deberá retirar los desechos que se arrojaron en los taludes y zona de ronda del río, pero también a otros drenajes que estén afectados.

La sanción emitida por la ANLA, si bien es importante y necesaria, no es suficiente. “La resolución toma en cuenta las evidencias de la visita de verificación concerniente al área del Bajo Cauca pero aún es necesario que la Autoridad se pronuncie sobre la otra parte del recorrido adelantado durante la visita, desde el Puente Pescadero hacia arriba, a las playas Sardinas y Guayacán de Ituango en donde constataron las críticas condiciones de los barequeros y pescadores que han sido desalojados por la Fuerza Pública de otras playas y que están amenazados de nuevos desalojos por la continuidad de las obras”, denuncia Ríos Vivos en un comunicado después de publicada la resolución de la autoridad ambiental.

Allí existe poca caracterización sociocultural y económica de la población cañonera, porque la problemática social generada por el megaproyecto rebosa los límites y se pasa por encima de la gente que lleva décadas viviendo allí. Además “la cuenca del río Cauca es un ecosistema integral y como se arrojaron al río toneladas de desechos de la obra, estos corrieron aguas abajo sedimentando las ciénagas y poniendo en riesgo la supervivencia de la fauna acuática, de aves y de miles de pescadores aguas abajo, según lo denunciaron durante la visita afectados del municipio de Caucasia”, continúa el comunicado del movimiento.

El 10 de marzo la comunidad denuncia el ingreso de combustible, carrotanques, maquinaria y agua en la obra. Se ha cumplido un mes de establecida la resolución (15 de febrero) y hasta ahora ninguna entidad se ha pronunciado frente a la sanción, en qué estado de cumplimiento se encuentra.

Problemas de empleo

El 2 de marzo hubo un despido masivo en Hidroituango. La razón dada por los contratistas a la comunidad es la sanción impuesta a la central hidroeléctrica.

A cada municipio de la zona de influencia, dependiendo del impacto, se le asignó mayor porcentaje de empleo, creando unos comités en cada uno. “En San Andrés de Cuerquia está funcionando bien, en Ituango no tan bien. En Briceño no se ha cumplido el tope de empleo y en el resto de municipios nada funciona. En EPM siempre hay despidos, además porque dan trabajo a mano de obra no calificada”, sostiene la fuente confidencial.

Una de las estrategias para cumplir con las metas de empleo fue llevar el SENA a formar jóvenes, en su mayoría con la esperanza de hacer las prácticas en EPM, “pero EPM no da cupos a practicantes, porque todos los trae de las ciudades, esos sí mejor calificados. Entonces se queda mucha gente sin graduarse, porque esos pueblos del norte de Antioquia son pequeños y las ofertas laborales son mínimas”, continúa la fuente.

Dentro de las cláusulas de empleo está contratar a mujeres, y hasta ahora no hay ninguna y los pocos contratos que dan son de aseo, refrigerios, pero nada que pueda ser sostenible.

Desde 1998 que empezaron las obras de Hidroituango, las pérdidas han sido desbordantes: estudios que no han funcionado, dineros perdidos, fallas en las construcciones. Tal vez para el 2018 no pueda ser inundado el cañón del río Cauca como lo tiene previsto EPM.