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“Bogotá para todos” o Bogotá para algunos
Agencia Prensa Rural / Jueves 26 de mayo de 2016
 

En lo corrido de este año, la administración de Enrique Peñalosa no ha renovado en su mayoría los contratos a los diferentes profesionales de apoyo que venían prestando servicios con el Distrito Capital.

La suspensión de ciertos programas sociales ha generado el retiro de personal de las filas de gobierno capitalino, afectando miles de familias bogotanas, con el direccionamiento de contratar al mínimo en las diversas secretarias, entidades y alcaldías locales.

Entonces no son tan solo 3000 las personas que dejarán de laborar con la administración entre mayo y junio. A esta cifra hay que agregarle las desvinculaciones ya hechas. Según cifras de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) esto llegaría a alrededor de 8000 personas, lo que se ha expresado como “masare laboral”.

En este sentido la ministra de trabajo Clara López manifiestó: "Vamos a compendiar esa información para hablar con la administración distrital y el conjunto de los sindicatos del Distrito que están organizados alrededor de la defensa de los trabajadores". La actual administración se sigue defendiendo, en sus decisiones, al argumentar que tan solo se les acabó el contrato a los trabajadores y que este desde un principio estaba estipulado a tiempo finito, además de quejarse permanentemente de la anterior administración por una excesiva contratación.

En la actual investigación llevada por la CUT sobre los despidos masivos, las secretarias que más han arremetido contra los trabajadores han sido la Secretaria de Integración Social, en cabeza de María Consuelo Araujo, que proyecta desvincular 3000 personas, seguida por la Secretaria de Salud, en cabeza de Gustavo Moreno, que en los hospitales y sus dependencias ha desvinculado y no pretende prorrogar contrato alrededor de 3000 personas, siendo estas secretarías la de mayor número de afectados.

Lo preocupante es que la cifra de desvinculación podría ser mayor. Sumado a lo expuesto, el pasado 22 de mayo el Concejo negó el articulado del plan de desarrollo que le daba facultades al alcalde modificar la planta personal de la alcaldía. De haberse aprobado este articulado ¿de cuántos trabajadores cesantes más estaríamos hablando?

En los pasillos de las secretarías y entidades del Distrito se habla de persecución a aquellos que no son de planta y trabajaron con la administración de Gustavo Petro. En ese sentido cabe resaltar que no se está mirando los logros y la trayectoria de cada funcionario sino su pasado.

En tanto se siga bajo una ola de privatización, se le dé prioridad a la infraestructura y no a lo social esta Bogotá, no será para todos sino de algunos, los amigos de Peñalosa.