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Notas al sol
¿Y los desaparecidos?
La paz y la reconciliación integral de los colombianos también pasa por la verdad y la justicia sobre los desaparecidos por parte de agentes del Estado. En los últimos quince años hay más de 57 mil desaparecidos en el país.
Zabier Hernández Buelvas / Viernes 27 de mayo de 2016
 

Según el Sistema de Información Red Desaparecidos y Cadáveres, Sirdec, adscrito Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, entre los años 2000 y el 2015, Colombia registra 57.265 personas desaparecidas: 14% mujeres y 86% hombres. Si tomamos esta tendencia de los últimos 15 años y la aplicamos del año 2000 hacia atrás, fácilmente podríamos estar hablando en Colombia de 120 mil personas desparecidas en los últimos 30 años.

Esta semana que corre se desarrolla la Semana de Conmemoración de las Víctimas de Desaparición Forzada en Colombia. Las víctimas familiares de los desparecidos, siguen incansables en la búsqueda de sus seres queridos, no desfallecen, se agarran de la llama más pequeña de esperanza, del indicio más remoto y mantienen vivos los recuerdos del que para ellos y ellas sigue siendo su amor, su hermano, su hijo, su padre, su madre o su tío. La pregunta sigue latente: ¿Dónde están los desaparecidos?

Este país del poder de los medios y de la imposición de miedos, siempre se ha querido endilgar la responsabilidad sobre este hecho atroz a una sola parte del conflicto. Los sectores institucionales más retrógrados ponen como único responsable a las fuerzas insurgentes, ocultando y minimizando las responsabilidades del Estado en este.

Un reciente informe del Centro Nacional de Memoria Histórica CNMH, esclarece que el Estado, en el marco de la aplicación de sus políticas de seguridad y de guerra es el principal y mayor responsable de la desaparición forzada, por acción directa y en connivencia con paramilitares, por omisión de sus agentes y por las tácticas de guerra arrasada implementadas en los territorios. “Desde las desapariciones, torturas y ejecuciones al amparo del Estatuto de Seguridad en los años ochenta hasta los falsos positivos de fines de los años 2000, el papel del Estado y sus agentes en este crimen de lesa humanidad es notable”, afirma el informe dirigido por Gonzalo Sánchez.

Sin duda las insurgencias tendrán también que hacer el reconocimiento de sus responsabilidades, para ello, se han establecidos mecanismos y decisiones que fueron expresadas en comunicado conjunto del 17 de octubre de 2015, en La Habana: “Con el fin de aliviar el sufrimiento de las familias de las personas dadas por desaparecidas” en el marco del conflicto armado interno, buscar, ubicar, identificar y entregar los restos de personas dadas por desaparecidas y la creación de una unidad especial de búsqueda de personas desaparecidas.

Las luchas por saber dónde están y recuperar los desaparecidos, es parte integral de la construcción de paz, reconciliación y justicia social. Familiares víctimas, no aflojen, vamos con ustedes a saber la verdad, a recuperar lo que el tiempo permita y resarcir la memoria de los y las luchadoras que fueron desaparecidas.