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¿Acaso tenemos que vivir toda la vida protestando y denunciando?
Colectivo La Trocha / Viernes 15 de julio de 2016
 

En un vídeo difundido por redes sociales, el señor Cesar Pachón en medio de la protestas de camioneros en Colombia organizó una “misión humanitaria” para comprobar el estado del paro en el departamento de Boyacá. Misión humanitaria que tiene el objetivo de comprobar lo evidente, que el ESMAD y la policía están reprimiendo con sevicia la protesta social adelantada por los camioneros. Esta acción tiene la cualidad creer que las instituciones es el recurso más importante para denunciar la violencia policial. ¡Grave error se comete aquí!

Hay una confusión en las organizaciones sociales y populares, en los partidos políticos de la izquierda revolucionaria con relación a los DD.HH., se ha creído que utilizar los DD.HH. es la fase más importante de la protesta social, obviando la agitación entre la gente para denunciar las causas del paro, obviando el apoyo necesario del pueblo a la causa reivindicativa de los camioneros e incluso evadiendo el carácter necesario de todo proceso: la organización de los trabajadores.

Cesar Pachón en su calidad de dirigente debería convocar a la movilización para apoyar las reivindicaciones de los camioneros, incluir a otros sectores de la economía y resaltar el valor de la lucha. La indignación corre por Colombia. El descontento social con la situación económica colombiana es cada día más alta. Situación económica provocada por las reformas neoliberales introducidas en el país: privatización de la salud, mercantilización de la educación, firma de Tratados de Libre Comercio, reformas tributarias, disminución de la producción, y en últimas, las crisis capitalistas.

Esta indignación de las masas debe canalizarse a la lucha. La dirigencia popular no puede seguir utilizando paños de agua tibia para apagar el fuego, y menos ‘salvando’ con los DD.HH. las estrategias de movilización popular. Es necesario poner el ojo en el verdadero carácter del paro camionero, así como en el entendimiento del espíritu de lucha y movilización que está comenzando a surgir en el pueblo. Un espíritu de lucha que crece producto de las carencias, los sueños que el capitalismo introduce en la personas, así como por la falta de oportunidades reales para poner en práctica la ideas que la gente tiene. Toda esta situación está produciendo la canalización y la acumulación de descontento individual que muy pronto estallara con ímpetu. Pero está la responsabilidad de saber y ayudar a canalizar la lucha social para lograr verdaderas transformaciones sociales y económicas, no ponernos con paños de agua tibia para apagar el incendio.

La USO, la CUT y organizaciones obreras y campesinas llevan años sugiriendo la conformación de comités de paro o frentes de paro. Hay que apostarle a esta propuesta de coordinación que puede servir para acercar a más personas, obreros, campesinos, estudiantes, a la lucha por trasformaciones serias que realmente identifique las necesidades materiales que tiene el pueblo colombiano.

La muerte de un joven durante la protesta en Boyacá debe generar la indignación de la gente, pero más allá de eso, debe generar consciencia sobre las verdaderas causas que provocan la organización y la movilización de las personas. Consciencia que solo es posible lograr en la medida en que la gente se una a la lucha y comprenda, por su propio interés reflexivo, que las causas de la lucha que adelantan los camioneros son parecidas a las luchas que dio el movimiento campesino este año 2016 y en el 2013 contra la precariedad de la situación campesina y por la repartición de la tierra. Toda esta lucha es por una vida digna para las familias de los camioneros, una vida digna para el movimiento campesino. Vida digna que solo puede garantizar la organización y la lucha contra el capitalismo.

Además del necesario apoyo logístico y jurídico del movimiento camionero, este movimiento necesita del apoyo decidido del pueblo colombiano y de sus organizaciones sociales y populares. Intervención y colaboración, orientación y agitación son necesarias para fortalecer el movimiento de camioneros. Una lucha reivindicativa que indiscutiblemente dará luces sobre las causas objetivas de las carencias materiales, incluso dará luces a otras organizaciones obreras que ahora discuten con bastante confusión sobre los programas que deben tener para cumplir sus objetivos. Acercándose, algunos de manera soterrada, otros abiertamente, a propuestas políticas socialdemócrata o incluso reformistas que no generarán trasformaciones reales de las causas estructurales de la crisis sistemática del capitalismo, que a los únicos que pone en una situación de espada y pared es las bases populares, a las familias de los obreros y los campesinos.