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Persiste la persecución por parte de la policía a la Juventud Rebelde Magdalena Medio
Juventud Rebelde Magdalena Medio / Miércoles 27 de julio de 2016
 

La Juventud Rebelde-Magdalena Medio, proceso de jóvenes objetores de conciencia que le apostamos a la construcción de la paz, a hacer pedagogía sobre los acuerdos que se discuten en La Habana, a la participación política de las y los jóvenes, a la desmilitarización de la vida social y juvenil, y a ser forjadoras y forjadores de paz, porque hacemos parte de la generación de la paz, expresamos lo siguiente:

Hacemos un reconocimiento y enviamos un saludo de agradecimiento a los entes de control y algunos organismos del estado colombiano como la Defensoría regional del pueblo, la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría General de la Nación por atender con prontitud nuestras acciones; a las organizaciones sociales defensoras de DDHH y de acompañamiento internacional que han estado prestos en brindarnos su apoyo y asesoramiento, a las diferentes personalidades de la vida política nacional y local, a los organismos internacionales que han atendido nuestras quejas ante los hechos que han afectado gravemente la vida y la integridad de los miembros de nuestro proceso juvenil y a los diferentes medios de comunicación comunitarios que nos han abierto espacios y cubrimiento para hacer las respectivas denuncias públicas.

Mantenemos nuestra voz de rechazo por los pronunciamientos e informes que ha dado la Policía de Barrancabermeja sobre los sucesos en los que fueron agredidos brutalmente cinco jóvenes de nuestra organización por efectivos de este organismo del Estado, en los que relacionan a los jóvenes detenidos y golpeados con actos delincuenciales, señalándolos como victimarios que, por supuesto, los revictimiza, afectándolos psicológicamente.

Resaltamos que en ningún momento se ha rechazado el deber constitucional de la fuerza pública de preservar el orden público y las otras competencias que le confiere la ley, sino, por el contrario se alza la voz de protesta por el abuso de autoridad y el exceso de fuerza que han ejercido contra los jóvenes, entre ellos tres menores de edad, quienes fueron sometidos a todo tipo de vejámenes físicos y psicológicos.

Aclaramos que el primer pronunciamiento de acción urgente realizado por nuestra organización el día 23 de julio sobre las 7:00 pm fue realizado con base a los hechos y situaciones que hasta ese momento se habían desarrollado. En él expresamos que cinco de nuestros jóvenes habían sido brutalmente golpeados por efectivos de la policía, que dos de los jóvenes habían sido conducidos a una estación y según las versiones de estos dos jóvenes que horas después fueron liberados, los otros tres habían sido conducidos con rumbo desconocido. Ante esta situación, se envía a Diego Fernando Melo, responsable de derechos humanos de nuestra organización, para que verifique el estado de los jóvenes y solicite información sobre los tres menores de edad de los que aún no se tenía certeza de su paradero, pero una vez más el abuso de autoridad se impuso y el compañero fue golpeado, detenido y conducido a las instalaciones de la Sijín.

Debido al impacto que generó nuestra denuncia, varios medios de comunicación nos han entrevistado y hemos expresado con total claridad los sucesos. Sin embargo, nosotros como organización no nos responsabilizamos de las interpretaciones, manejos, y/o alteraciones de redacción que se hagan por ellos sobre nuestros pronunciamientos oficiales. Enfatizamos en la transparencia de las declaraciones y en que se sancionen penal y disciplinariamente a los responsables del abuso de la autoridad y las agresiones sobre los jóvenes.

Nos mantendremos alerta para que estos casos en los que nuestros jóvenes son víctimas del abuso policial y de la estigmatización social no sigan ocurriendo. Por lo tanto, insistimos en mantener una buena articulación con los diferentes entes de control y funcionarios del ministerio público para prevenir situaciones como las denunciadas u otras que puedan vulnerar los derechos de las y los jóvenes.

Seguiremos persistiendo en la defensa de los derechos fundamentales de las y los jóvenes de nuestro país, en la lucha por forjar paz desde los barrios, veredas, los diferentes parches, colectivos y grupos manteniendo la esperanza en que una Colombia nueva sí es posible, que la vida juvenil debe ser un escenario de paz y no de guerra.

Somos la generación de la paz, somos esperanza de cambio.