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Encuentro latinoamericano: tierra, territorio y derechos de las mujeres afrodescencientes
Guillermo Padilla / Miércoles 12 de octubre de 2016
 

Mujeres afrodescedientes de América Latina y El Caribe se concentran en Bogotá del 11 al 13 de octubre para hablar de derechos territoriales .¿Cuál es la importancia de este encuentro?

Doctor en Estudios Latinoamericanos con énfasis en Antropología Jurídica de la Universidad de California en Berkeley. Miembro activo del Ciesas desde agosto de 2010, líneas de investigación de: Antropología Jurídica y DD.HH. y Legislación internacional y pueblos indígenas. Además pertenece a la Red Latinoamericana de Antropología jurídica (Relaju) y Prújula. Actualmente dirige el estudio comparativo “Consulta previa, autonomía y legislación internacional”, que incluye Oaxaca, Guatemala y Colombia.

Hoy en día, tanto en Colombia como en el resto del mundo, es inevitable ubicarnos y pensar en el tema de la paz, ese horizonte quizás utópico e inalcanzable pero que, como la estrella del sur, nos guía en las noches y nos marca un sendero que nos permite orientarnos en medio de la oscuridad.

El evento, que tiene lugar en el Hotel Tequendama de Bogotá, reúne un selecto grupo de mujeres activistas e intelectuales afrodescedientes, representantes de gobiernos, Estados, sociedad civil y sector académico de varios países latinoamericanos. El tema no podría estar más relacionado con la paz. No aquella restringida al silencio de los fusiles, sino a la que está enfocada a la razón profunda que más genera conflicto e incertidumbre: la tierra.

La reunión de mujeres, organizada por la Iniciativa de los Derechos y los Recursos (RRI por sus siglas en inglés), con la colaboración de la Fundación Tridha, la Autoridad Nacional Afrocolombiana (Anafro), Proceso de Comunidades Negras (PCN) de Colombia y otros actores conocedores de derechos de afrodescendientes; busca convocar el diálogo en torno a mejorar las políticas sobre tenencia de tierras comunitarias que hasta la fecha han omitido la promoción de la participación de las mujeres en el acceso y uso de los recursos que allí se encuentran.

Este es el quinto evento que se organiza en torno a este tema, siguiendo a los ya realizados en Bolivia en 2012, Nicaragua en 2013 y Perú en 2014. El propósito es promover el posicionamiento a nivel estatal sobre algo que está totalmente demostrado por la experiencia: las mujeres son quienes tienen en un primer nivel la responsabilidad de garantizar la alimentación y salud de sus hijos, están en mejores condiciones para valorar y proteger la tenencia de la tierra, la conservación del agua y la salubridad de los bosques. Su participación es clave para evitar el canto de sirenas que pueda llevar a los hombres, a quienes históricamente privilegian las políticas públicas, a creer que el dinero es más atractivo y caer en la trampa de la ilusión consumista. Esta fue una de las conclusiones del taller regional que se llevó a cabo en Bogotá en 2015, cuando se logró que tomadores de decisiones del nivel nacional y regional se comprometieran a promover el acceso de las mujeres al control de estos recursos vitales.

En Colombia, por ejemplo, un logro alcanzado fue el impulso en la creación de la Dirección de Mujer Rural y el público compromiso del gobierno para generar una política pública en este sentido. Para el presente año el objetivo es contribuir al fortalecimiento de organizaciones de mujeres negras de América Latina con su capacidad de incidencia en la creación y fortalecimiento de marcos legales en torno a los derechos colectivos de acceso a la tierra, el territorio y sus recursos.

En el terreno práctico actual es fundamental que se garantice que la voz de las mujeres afrodescendientes sea tomada en cuenta en procesos de consultas previas que involucren proyectos extractivos, de infraestructura o cualquier medida legislativa o política pública que afecte o pueda afectar derechos colectivos en torno a su tierra, territorios, o los recursos en éstas.

Un reto compartido es aportar iniciativas y acciones concretas que aprovechen el “momentum” generado por la declaración del Decenio Internacional para los Afrodescendientes 2015-2024 por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En este contexto el desarrollo de programas de formación de líderes entre mujeres afrodescendientes es vital considerando, no sólo la ausencia de estudios y estadísticas oficiales que auspician la invisibilidad de esta población en los imaginarios nacionales, sino además que la ausencia de políticas públicas contribuye a aumentar las brechas históricas de inequidad y pobreza que afectan a la población negra.

Eventos como este promueven el fortalecimiento de liderazgos que generan conciencia de ciudadanía propositiva, con capacidad para demandar derechos, equidad y justicia. Este es el camino para la consolidación de la paz, esa utopía que sirve para acércanos a una democracia que supere la mera retórica y contribuya eficazmente a la construcción del Estado de Derecho.