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La corrupción, un problema que desborda todo diagnóstico
Agencia Prensa Rural / Miércoles 8 de febrero de 2017
 

Los escándalos de corrupción no cesan en el país, después del caso de Reficar, los procesos por peculado en La Guajira y Chocó, y ahora el escándalo por Odebrecht, las denuncias no paran y cada vez se conocen más implicados en la investigación por apropiación de dinero y sobornos a miembros del gobierno.

Sin embargo la corrupción no está inscrita sólo a la parte económica, también tiene que ver con la manera en la que desempeñan sus labores trabajadores estatales o privados. De diversas formas en la idiosincrasia colombiana se permite la trampa y por tal motivo a veces se justifica, como dice el dicho “a papaya partida papaya comida”, pero parte de estas justificaciones hoy tienen al país como víctima de un permanente descalabro financiero y ético; descalabro que al fin y al cabo todos terminamos pagando.

La corrupción también ha tocado las adecuaciones de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización, que cada vez se demoran más, dos meses entregándolas y aún falta mucho por terminar. Asimismo se han enviado alimentos descompuestos para los excombatientes, entonces surgen las preguntas: ¿de quién es la culpa?, ¿quiénes se están privilegiando con estas circunstancias?

La administración de justicia tampoco está excepta de corrupción. Habría que recordar el renombrado caso de Fidupetrol en el que, según las indagaciones, funcionarios de esta institución sobornaron a los jueces competentes para que fallaran a su favor una tutela instaurada para defender sus intereses económicos. Al magistrado Pretelt le fue entregada una gran suma de dinero y las investigaciones continúan.

Pero este no es el único caso: los administradores de justicia en varios lugares del país están siendo investigados, bien sea por acortar las penas de los criminales, por conmutar sus penas para ser purgadas en "resorts" o en casa por cárcel, o por el incremento injustificado del patrimonio de jueces, fiscales y magistrados. La corrupción también infesta a las fuerzas militares, a la Procuraduría General, a gobernaciones, alcaldías; incluso ahora -según declaraciones de la Fiscalía General- involucra también la campaña presidencial de Santos en 2014, salpicada por el escándalo de Odebrecht.

Sin embargo lo que causa mayor preocupación es que antes de las declaraciones de la Fiscalía; ya se habían tomado determinaciones frente a la filtración de dineros de Odebrecht en la campaña presidencial de 2014 de Oscar Iván Zuluaga, hecho que desencadenó un cisma profundo en el partido Centro Dempcrático ya que muchos de sus antiguos aliados lo dejaran solo.

Ahora como el Centro Democrático se siente desenmascarado de nuevo, empieza a desviar la atención y a engañar a los colombianos. Claro está que cada vez que se salpica a Álvaro Uribe o a algún militante de su partido, siempre habrá justificaciones. Al respecto David Flórez, vocero de Marcha Patriótica, manifestó “Buena parte de la gente de confianza del expresidente Uribe esta investigada por corrupción. Por eso el Centro Democrático no puede ser el adalid de la anticorrupción”. Queda claro entonces que la corrupción es un problema que desborda todo diagnóstico.