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Indígena nasa muerto y periodista de Enraizando herido de bala en Corinto, Cauca
Rebeldia Contrainformativa / Domingo 14 de mayo de 2017
 

El pasado 9 de mayo de 2017 la Fuerza Pública arremetió contra la comunidad nasa de Corinto, sin importarle en lo más mínimo los derechos humanos, con operativos del Esmad, de la Policía y de la fuerza militar. En los hechos falleció Daniel Felipe Castro, impactado en dos ocasiones por arma de fuego, por el hombro y por el costado izquierdo, lo que le generó heridas en los pulmones y el derramamiento interno de sangre. Daniel murió por un paro respiratorio cuando iba camino a Cali para ser atendido, en las cercanías de Padilla.

Por otro lado, un periodista del colectivo Enraizando también fue herido por impacto de bala en la parte del abdomen bajo, por la espalda, generándole afectaciones en el sistema intestinal. Actualmente se encuentra en tratamiento médico, siendo estabilizado luego de una primera cirugía.

Se denuncia que la comunidad estaba desde muy temprano, cerca de las 6:00 de la mañana, haciendo presencia de forma pacífica por las orillas de la vía Corinto-Miranda, en cercanías de la hacienda Miraflores. Estaban con pancartas alusivas al proceso de liberación, pero no bloqueaban la vía ni hostigaban a los pasajeros. Su intención era visibilizar más lo que sucede en esta lucha contra el gran acaparamiento de tierras por élites económicas en la región del norte de Cauca para lograr que se comprenda la protesta que se lleva por nombre “Liberación de la Madre Tierra.”

Las comunidades de 20 resguardos indígenas acompañaron esta actividad, que comenzó desde el 8 de mayo y se conoce como “La minga de trabajo y pensamiento”. También el 9 de mayo estaban desde muy temprano cortando caña, para sembrar maíz y alimentos para solventar la grave crisis alimentaria que enfrenta al pueblo nasa y que lo ha llevado casi al exterminio físico, como lo afirma el fallo T-030 de la Corte Constitucional.

Alrededor de las 10:30 de la mañana llegó la primera tanda de Fuerza Pública por la entrada de la hacienda Miraflores, que ahora es una base militar. Durante la entrada de estos operativos atacaron a la comunidad con gases, recalzadas y con disparos de fúsil hiriendo a un par de personas de la comunidad. Alrededor de las 11:15 llegó la segunda tanda de Fuerza Pública, aunque se iban a tomar el puente para entrar a Corinto, cuando pasaron por el sector de la entrada de Miraflores, dispararon a los comuneros que se encontraban ahí, hiriendo de gravedad a Daniel Felipe y generándole la muerte.

Asimismo hirieron al periodista del colectivo Enraizando de manera deliberada pues en varias ocasiones se escucharon consignas de la Fuerza Pública de que se debía atacar directamente a los periodistas. Algo que va en contravía con la carta de los derechos humanos y del DIH, impidiendo el ejercicio del periodismo libre e independiente, de la libre expresión sin ser objeto de persecución.

Se denuncia que cuando estos dos heridos iban a ser trasladados a Corinto para recibir atención médica, la Fuerza Pública estaba torpedeando la salida. Este es un fenómeno que se ha vuelto reiterativo en cada minga de liberación ya que no sólo no se deja salir a los heridos para que sean debidamente atendidos, sino que además es regla general que los esperan para ser judicializados en los centros de salud. Una medida anticonstitucional y que va en contravía de los derechos humanos. Se recuerda el caso del liberador Guillermo Pavi en 2015 a quien, tras ser impactado por balas en una minga de liberación en la hacienda La Emperatriz, la Fuerza Pública no permitió que saliera para recibir la atención médica necesaria y murió desangrado.

Se denuncia además que los rafagueos que se hicieron contra la comunidad se sustentaron, según mensajes enviados por altos mandos de la Fuerza Pública a las autoridades indígenas, porque había milicianos infiltrados dentro de la jornada de movilización comunitaria: algo que se rechaza rotundamente pues se toma como un acto de estigmatización y como una vil excusa para poder arremeter contra la población civil. Ya se ha reiterado en múltiples ocasiones que la comunidad defiende su autonomía de todo grupo armado legal e ilegal y que las mingas de liberación son un mandato de las comunidades.

Se denuncia también el accionar de las autoridades locales, en este caso del alcalde de Corinto, Edward Ferando Díaz, quien expidió el decreto 026 del 7 de mayo de 2017 “por medio del cual se realizan algunas restricciones a la movilidad durante los días 8 y 9 de mayo; debido a vías de hecho programadas por los cabildos indígenas del norte de Cauca afiliados en la ACIN, sobre propiedades privadas en el sector del Guanábano, Gualanday y vía hacia la vereda Santa Elena”. El único fin de este decreto es generar más estigmatización contra las comunidades liberadoras de la madre tierra.

Por los hechos acontecidos, por la muerte de Daniel Felipe Castro, por los heridos, por el asesinato hace no más de dos meses de Javier Oteca, por todos los liberadores que han muerto, por la gente en la lucha por la tierra; las comunidades reunidas en la “Minga de trabajo y pensamiento” han decidido continuar en trabajo comunitario de forma indefinida. Se insta a las organizaciones sociales, a las organizaciones de derechos humanos, a los entes regulatorios de la Fuerza Pública, a que estén pendiente de los hechos denunciados y de los que seguirán en esta jornada de movilización comunitaria.

Publicado en: Rebeldía Contrainfo