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El antifascismo militante frente a los acuerdos de paz
La charla-debate contó con la participación de varios ponentes, entre ellos un miembro de la delegación de exprisioneros políticos de las FARC, quien expuso cuál es el objetivo de los acuerdos, hacia quién van dirigidos y cómo los jóvenes de las ciudades pueden contribuir a su concreción.
Cristián López (militante antifascista) / Lunes 14 de agosto de 2017
 

El viernes 11 de agosto, miembros de la Coordinadora Antifascista Bogotá (CAB) y personas simpatizantes de este proceso se dieron cita en el auditorio de la Juventud Rebelde con el fin de debatir acerca de lo hasta ahora implementado de los acuerdos de paz y la perspectiva que tiene el movimiento frente a lo consolidado entre el Gobierno nacional y las FARC.

El escenario contó con la participación de varios ponentes, entre ellos un miembro de la delegación de exprisioneros políticos de las FARC, Jeison Murillo, quien desde su historia de vida expuso cuál es el objetivo de los acuerdos, hacia quién van dirigidos y cómo los jóvenes de las ciudades pueden contribuir a su concreción, en la vía de construir un nuevo contrato social que resignifique los derechos fundamentales de la población colombiana.

Cabe resaltar que este delegado, con casi una década tras los pasillos penitenciarios de centros de control de máxima seguridad, realizó una profunda reflexión acerca del porqué los centros de detención masiva son un escenario servil del sistema capitalista para acallar las expresiones de resistencia, ya que, en su mayoría, están habitados por jóvenes que a falta de apoyo estatal encontraron en labores ilícitas su forma de supervivencia.

Su discurso académico y fluido, sacado de las historias de vida con quien convivió durante mucho tiempo en su paso por la ciudad, la montaña y la cárcel como miembro de la insurgencia, es el vivo retrato de una sociedad que encuentra en la resistencia la posibilidad de re-existir, volver a existir a partir de resistir. Como buen filósofo, profesión a la que se dedica, habló de las pugnas históricas entre anarquistas y comunistas, la posibilidad de superar estos viejos mitos a través de la acción práctica en la lucha de clases, la importancia de afianzar la ideología no por medio de una estética o moda, sino como el resultado de la acción consecuente de prácticas individuales y colectivas.

Desde los representantes de los procesos antifascistas, la postura feminista por parte de una de las militantes fue un aporte valioso a la discusión, puesto que los acuerdos de paz contienen dentro de su núcleo como eje transversal la perspectiva de género, contrastando las reivindicaciones históricas de la mujer con la actual proyección de construcción de una sociedad más justa y equitativa entre quienes la conforman. La solidaridad, el feminismo, la autogestión y la autodefensa son prácticas que evidencian un proyecto sólido de las brigadas de mujeres.

Por parte de los skinheads (cabezas rapadas) se ratificó la importancia de este movimiento cultural dentro de los jóvenes de la ciudad, ya que son participes de las luchas urbanas por la expansión de escenarios culturales, la promoción del antirracismo y el antifascismo, las reivindicaciones de la clase trabajadora y el derecho al libre desarrollo de la personalidad, desmitificando el imaginario social que los vincula con violencia irracional o prácticas de segregación.

Fueron varias las preguntas a los ponentes, a tal punto que la charla-debate se extendió por más de tres horas. Cada participante pudo aportar su opinión, por medio del debate fraterno. Afloró un sentimiento de solidaridad frente a lo que debe padecer un prisionero político en un centro de detención, rechazando así en las intervenciones los vejámenes a los que son sometidos por parte del Estado. En conclusión para ser la primera charla de un ciclo de conferencias que quieren realizar desde la CAB sobre diferentes temas relacionados con las prácticas juveniles, un número de casi 50 personas no es nada despreciable para un movimiento que se revela como un actor político de cara a la unidad de los movimientos sociales en el país.