Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

"El PNIS no mide cuantas matas se arrancan, busca transformar los territorios"
Red de Prensa Alternativa Zur / Miércoles 21 de marzo de 2018
 
Matas de coca en Caño Indio, Tibú, Norte de Santander. Foto: Agencia Prensa Rural.

“La idea del programa (PNIS) no es medir cuantas matas se quitan sino cuantas familias se devuelven a la economía legal, licita y rentable que ayude a transformar los territorios y en eso el programa está rezagado en su totalidad” afirma Ramiro Cortez, integrante del Consejo Permanente de Dirección del Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito PNIS, con motivo del primer año de implementación de este programa.

Según Cortes, hasta el momento no se ha concretado el banco de tierras en el marco de la implementación del punto uno y si bien se han erradicado de forma voluntaria 17 mil hectáreas, no se han desarrollado los proyectos productivos en el marco de la sustitución, “hay campesinos que ya retiraron las matas hace seis meses, ya deberían estar próximos a tener su primera cosecha en el marco de la implementación del proyecto productivo y todavía no hay esperanzas de que un campesino vaya a cosechar en estos meses los primeros granos de la sustitución”.

“Lo que se tiene es que acercar en términos de tiempo y distancia y mantener más cerca la producción agraria de los campesinos que están sustituyendo a los centros de producción, para que esto ocurra a Colombia le hacen falta 40 años con relación a los más avanzados de América Latina” afirma Cortez, cuando se refiere al escaso avance que hay en el mejoramiento de las vías terciarias, “ en el suroccidente colombiano por ejemplo no se han visto vías que mejoren la distancia entre los campesinos y los centros de consumo”.

“Es necesario una seguridad que se desprenda de la justicia social, saldar la deuda histórica con el campo en términos de educación, salud, la oportunidad de empleo, revitalizar el campo, ponerlo a producir en función de la demanda nacional” concluye Ramiro Cortez, con respecto a la seguridad que se requiere en el campo colombiano.