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Economías para la paz, nuestras formas de vivir
Eliseth Peña Quistial / Sábado 30 de junio de 2018
 
Mural CECIDIC, Toribío. Foto: Eliseth Peña

En la visita realizada a la Asociación de Cabildos Indígenas del norte del Cauca, Territorio del gran pueblo CXHAB WALA KIWE, nos queda claro que las y los indígenas Nasa no sólo somos un pueblo político, sino también un pueblo que se sobrepone a la adversidades, y que a través del proyecto Nasa y sus planes de vida, busca crear autonomía alimentaria para la generación de ingresos, porque sabemos que producir comida también es hacer paz.

“Consumir lo nuestro, es apoyar lo propio”.

¿Qué es el proyecto Nasa?

“Las razones que impulsan el proyecto Nasa , entre otras, nacen de la necesidad de buscar salidas a los problemas que aquejan a toda la comunidad y que están expresados en el analfabetismo y la falta de educación bilingüe, la falta de capacitación de las mujeres, una debida atención a los problemas de salud, problemas de tierras, militarización de los resguardos, falta de vivienda, presencia de iglesias, problemas familiares y pérdida de prácticas y valores culturales Nasa; Así mismo, la desunión de los Cabildos y problemas internos en nuestros resguardos, como parte de las secuelas de la guerra, son problemas que se atienden todos los días”.

Toribío, Tacueyó, San Francisco y López Adentro son territorios que atravesaron crisis profundas durante el conflicto armado, ahora, aunque continúan enfrentando el cultivo de la marihuana, estos Cabildos y su gente indígena, campesina y afro se han unido no sólo para enfrentar la violencia, sino para producir, para alimentar a su gente. Detrás de cada empresa que se ha gestado en esta zona, existe una historia nacida entre habitantes del territorio que trabajan para darle una solución a cada problema.

“La consolidación del sistema económico ambiental territorial con énfasis en el desarrollo de la política de autonomía alimentaria, conservación y protección de los espacios de vida y desarrollo de los procesos productivos, agroindustriales con sostenibilidad social, ambiental y económica, con fundamento en los principios y valores del pueblo Nasa para el mejoramiento de la calidad de vida.” Es una de las base del árbol sobre el que se sustenta este territorio, al menos así definen su políticas de gobierno propio, así apuestan por la pervivencia cultural dentro del territorio, ya que gobernar y orientar un Cabildo no es tarea fácil, y más cuando los problemas que los aquejan son múltiples, uno de ellos es la venta de motos hurtadas en Cauca y Cali, cuyo paradero en la zona norte del Cauca, esto produjo que en Tacueyó se haya creado un concesionario para la venta de motos, de modo que lo que un comunero o comunera pague por una moto robada, lo paga en la primera cuota de una mota propia y legal, que además tiene facilidades de pago.

“Sin economías propias no hay organización”.

Las y los cabildantes del gran territorio se sienten orgullosos de su proyecto Nasa, legado por el Padre Álvaro Ulcué, y que surge en 1980 en la empresa comunitaria Santa Rita, Resguardo de San Francisco, Municipio de Toribío.

¿Cómo se va construyendo el concepto de desarrollo, que para las comunidades es el plan de vida? Esta es una historia que ahora podemos ver, gracias a la memoria guardada en el archivo de la Fundación Sol y Tierra, que reúne a mujeres y hombres que hicieron parte del Quintín Lame. [1]

El Fondo rotatorio agropecuario de ahorro y crédito, se crea como política y estrategia de inversión de las y los comuneros de los resguardos, para prestar los servicios financieros y cubrir las dificultades que se tiene para acceder a los bancos y demás entidades de carácter financiero, que exigen garantías que nuestra gente no posee, además de la realización de innumerables trámites complicados y costosos.

Tacueyó también cuenta con un proyecto denominado psicultura Truchas Juan Tama, que es un proyecto productivo iniciado por jóvenes de la región que decidieron aprovechar las oportunidades que brinda el Cabildo para fortalecer el empleo en el territorio y que la juventud no se vaya por falta de oportunidades”.

Jugos Fxize o Jugo de vida, tiene su sede en San Francisco y su producción abarca la zona norte del Cauca, además son los compradores de las frutas que producen indígenas y campesinado de estos resguardos. Genera empleo en la zona y sus jugos y agua embotellada acompañan las movilizaciones.

Café ATE SEK, café Luna y Sol, es una marca creada por la Asociación de Productores de Café del Resguardo Indígena de Tacueyó –ASPROCRIT- del Cabido de Tacueyó y busca contribuir al fortalecimiento económico de cada uno de los productores que lo integran, para mejorar las condiciones de vida. Este colectivo también tiene prestación de servicios tales como hospedajes, secado de café, acompañamiento técnico y protección a personas extranjeras con la guardia indígena.

La empresa comunitaria Lácteos San Luis, Nasalact, abastece las tiendas del resguardo con bienes básicos de la canasta familiar e insumos agropecuarios. Ayudar a comercializar productos agropecuarios, dentro y fuera del territorio, es la meta actual de la Asociación de Cabildos indígenas de Toribío, Tacueyó y San Francisco.

La visita que hicimos en estos Cabildos nos dejaron ver que cada una de estas tres comunidades está logrando consolidar una de las bases del proceso social en el Cauca, demostrándose a sí mismos que no son solamente víctimas del conflicto, sino que son protagonistas de cambio, del buen vivir, de autonomía alimentaria y que eso es apostarle a la paz desde sus planes de vida locales.

Revista La 13