Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra
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Crónica
Jornada tecno-científica en el Magdalena Medio
Juan David Reina / Viernes 28 de diciembre de 2018
 
Mural en proceso destacando la biodiversidad de la zona.

Primer día. Viaje Bogotá – Barrancabermeja

El día inicia a las 6 am en la ciudad de Bogotá, Colombia. Los y las estudiantes se reúnen en el campus de la Universidad Nacional de Colombia para iniciar el viaje hacia la Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra. Este proceso campesino cumple 23 años de lucha y resistencia en el Territorio del Magdalena Medio en la región centro-norte de Colombia.

Alrededor de 35 personas emprendemos este viaje del 14 al 19 de diciembre de 2018 hacia el corazón de esta región del país, la cual ha sido afectada por el conflicto colombiano y donde han hecho presencia todos los actores del mismo. Llegamos hacia las 7 de la noche al municipio de Barrancabermeja y la Asociación de Crímenes de Estado (ASORVIMM) nos recibe en sus instalaciones, donde pasaremos la noche. La primera actividad que realizamos allí es la presentación de todos los participantes, si hacen parte de algún colectivo u organización, su campo de estudios y que actividad van a realizar en el marco de la jornada tecno-científica en el territorio. Después de esto, los participantes inician el proceso de reconocimiento del lugar y de lo que se realizará colectivamente entre la Academia y la Comunidad campesina.

Segundo día Viaje Barranca – Yondó – Puerto Matilde

La actividad anterior ocupó mucho tiempo de la noche e incluso llegó hasta la madrugada para algunos. Después de esto, hacia las 5 am inician las actividades para preparar el viaje a la región. El bus de la Universidad Nacional de Colombia nos lleva hacia el municipio de Yondó en el departamento de Antioquia, donde nos esperaba una lluvia torrencial. Una vez allí fue necesario esperar las camionetas y la chiva que nos trasladarán hasta la vereda Jabonal en orillas del río Cimitarra.

Desde el Cimitarra tomamos una lancha río arriba alrededor de unos 10 minutos para finalmente después de día y medio llegar a Puerto Matilde. Este asentamiento corresponde a la Aldea Comunitaria o la Capital de la Zona de Reserva Campesina del Valle del Rio Cimitarra. Alrededor de unas 120 familias hacen parte de este territorio, donde defienden su identidad de campesinos y campesinas en contra del modelo de desarrollo establecido basado en el monocultivo y la extracción de materias primas, donde las visiones de los habitantes de los territorios cada vez son más amenazadas. La zona de reserva campesina se encuentra en los municipios de Cantagallo y San Pablo en Bolívar, Remedios, Segovia y Yondó en Antioquia.

Una vez arribamos al territorio, ubicamos nuestras carpas en los lugares donde pasaremos las futuras noches bajo el cielo estrellado de estas zonas rurales colombianas. A continuación, se realizó la primera reunión de integración entre la comunidad campesina y los miembros de la comunidad académica de la UN. En esta se presentaron algunos de los fundadores de la Asociación Campesina del Valle del rio Cimitarra (ACVC), se compartieron las expectativas del viaje y las acciones que se van a llevar a cabo.

En seguida de este primer espacio colectivo, iniciamos un reconocimiento del territorio. Para iniciar, se recorrió Puerto Matilde como el principal asentamiento urbano en esta parte de la Reserva. Después nos dirigimos al cultivo de arroz donde tienen actualmente unas 10 hectáreas cultivadas y se encuentran cosechando en el momento de la visita. Justo al lado de este cultivo se encuentra la trilladora de arroz como una infraestructura comunitaria para el aprovechamiento de los cultivos que se tienen en la región. Por tal motivo, esta maquinaria se utiliza para realizar el proceso mecánico de la trilla del arroz y con el objetivo de fortalecer la soberanía alimentaria y nutricional de los habitantes de la reserva. Hablamos acerca de esta oportunidad y de algunos retos alrededor de la producción agropecuaria en contextos de resistencia en contra de los intereses particulares que están empezando a hacer presencia en el sector tal como terratenientes, en especial después del proceso de paz con la guerrilla de las FARC- EP.

Después de la visita al primer proyecto agrícola, nos dirigimos al bosque de paz, el cual es un monumento vivo, que pretende ser un reconocimiento para las víctimas de crímenes de Estado perpetrados por el Ejército Colombiano en la región. En este lugar se siembran diversas especies endémicas de árboles y cada uno de estos posee una placa con el nombre de cada una de las personas asesinadas. Se plantea expandir esta área, con lo cual podrá ser un bosque de memoria alrededor de Puerto Matilde. Seguimos nuestro camino por la sabana del sur de Bolívar hacia la finca Bufalera. En esta apuesta por la generación de oportunidades para los habitantes de la región crearon el proyecto de Eco-búfalo Campesino hace unos 13 años. Éste funciona con el préstamo de diez hembras y un macho para una familia campesina priorizada por el comité bufalero, así después de cinco años esta misma familia debe devolver el mismo número de individuos al comité para que pueda recrearse esta iniciativa.

Además de ser una oportunidad económica para los y las campesinas, de estos animales pueden obtener productos como queso mozzarella y leche con un alto contenido de grasa y proteina, además de carne y fuerza de trabajo para las actividades del campo. En esta finca tienen alrededor de 250 animales y con estos se surte un punto de venta, recién creado, de los productos en la ciudad de Barrancabermeja. Hacia el final de la finca se encuentra el sitio de ordeño, donde se encuentran los terneros tanto de búfalo, como de ganado blanco (como se le denomina al ganado vacuno). Ya entrando la noche, visitamos el biodigestor de la reserva. Éste funciona mediante la transformación de las heces de los cerdos que poseen en la finca para la generación de gas metano. Éste es capaz de generar un metro cúbico de gas, que permitiría subsanar las necesidades energéticas de cuatro familias en el territorio, así mismo el lixiviado puede utilizarse para abono orgánico de los cultivos.

Finalmente visitamos la planta láctea donde se producen los productos derivados de los búfalos de la región. Esta fábrica espera trabajar con energías renovables a través de energía solar-térmica y biomasa con el objetivo de abastecer a Barrancabermeja, Bucaramanga y en un futuro a Bogotá. Ya en la noche, regresamos hacia Puerto Matilde para cenar y preparar los talleres del día siguiente.

Taller de ecosistemas en conjunto con niños y niñas del territorio.

Tercer día. Talleres en el territorio

Este tercer día se van a desarrollar los talleres que los colectivos que harán parte del Semillero de Investigación/Acción han creado para el contexto rural de la zona de reserva campesina. Para esto, el inicio de las actividades se da con la presentación de algunos de los miembros fundadores de la Zona de Reserva Campesina. A continuación se realiza de manera rápida la presentación de los participantes que vienen de la Universidad Nacional de Colombia y su función dentro de la jornada terno-científica en el territorio.

En este sentido, se presenta el cronograma para las sesiones de la mañana y la tarde, así como los lugares donde se desarrollarán, y por último se dan las instrucciones necesarias para la jornada. Los talleres que se comparten en distintos lugares de Puerto Matilde se organizan para potencializar las capacidades de los y las campesinas en el territorio, así como de sus hijos e hijas. Algunos de los espacios de aprendizaje desde la óptica de los diálogos de saberes son: Co-construcción de Madera, Memoria Histórica y comunicación, Talleres de tecnologías apropiadas, Talleres para niños y niñass como bichos y ecosistemas.

Así inicia el primer día de talleres en Puerto Matilde, el primero de ellos es el de comunicación radiofónica que se viene desarrollando en el marco de la iniciativa de extensión solidaria Emisoras de Bajo Costo. En éste, se dan charlas sobre construcción de guión, radiodifusión y memoria histórica, para terminar el taller con una sesión de radio en vivo con varios de los fundadores de la ACVC y un diálogo acerca de los inicios de esta organización y sus principales retos.

Otro de los espacios de aprendizaje es el de co-construcción en madera. En éste se busca construir en conjunto con los campesinos de la región el mobiliario de la casa de la salud, además del mobiliario para conservar las piezas arqueológicas que se han encontrado en el territorio. En este sentido, un grupo de estudiantes de la Cátedra de Ingenio, Ciencia, Tecnología y Sociedad iniciaron durante los tres días de trabajo allí un espacio de aprendizaje alrededor del trabajo en madera, herramientas y ensamblajes. Así que se pusieron las manos a la obra en la orilla del río Cimitarra para crear a partir de la madera una vitrina y los diseños para el mobiliario de la casa de la salud.

Por otra parte, los y las niñas se reúnen en la casa de la salud comunitaria para iniciar la exploración de conceptos y la creación de tecnologías de bajo costo liderados por el Laboratorios Sociales de Ciencia y Tecnología. En este sentido, se realiza el taller de Ecosistemas donde se representa la función de cada actor en éstos y se recrea una red de interrelaciones entre ellos, para finalizar con la reflexión de las implicaciones que genera el ser humano en la naturaleza y la cultura para darle continuidad al modelo de desarrollo basado en el extractivismo. Otro de los talleres que se realizó con los jóvenes de la región fue el de la casa de los bichos, que mediante el uso de un láser y una gota de agua recogida directamente por los y las niñas. Allí, se podían observar distintos protozoos moviéndose dado al efecto óptico de la luz del láser. Al finalizar esta actividad nos dirigimos a la cocina de doña Marina para disfrutar del almuerzo colectivo que cada día tomamos en conjunto con miembros de la comunidad, en este sentido, cada uno de nosotros debemos traer nuestro menaje y lavarlo al finalizar.

En la tarde otros talleres se desarrollan en paralelo, uno de estos es el de fortalecimiento de capacidades y uso de diversas herramientas para la construcción de tecnologías apropiadas de bajo costo. En este caso particular se construyeron en este espacio bombas de agua utilizando tuberías de PVC y un cortador de hilos pet con varias de la personas residentes en el lugar. Así, primero se explica el contexto y la problemática la cual genera las condiciones para el desarrollo de estos dispositivos que permiten solucionar de manera simple algunos retos. Sin embargo, un comentario sobre estas tecnologías es que tienen su alcance, dado que son limitadas pues no cuestionan problemas estructurales a nivel social en la región o relaciones de poder y las implicaciones que han generando estas situaciones para las comunidades.

Al llegar la tarde, se realizan otras actividades con los menores. En este sentido, se crean sombreros usando papel periódico. Otra de las actividades es alrededor de la electrónica aplicada a juguetes para los mayores. Así, se utiliza lo que se puede considerar como residuo, el papel periódico como un elemento para cultivar la creatividad y el uso de destrezas manuales en este caso para la construcción de un sombrero. Mientras, con los jóvenes, se explican conceptos de electrónica, energía y a través de juguetes se evidencian y materializa el conocimiento discutido. Se construyen un par de carros de juguete que se mueven con energía solar usando paneles solares, leds y motores, así los jóvenes se van a encargar de compartir en la escuela rural.

Para finalizar el día, en conjunto con artistas de Barrancabermeja algunos de los participantes de la jornada colaboran con la creación de un mural donde se destaca la biodiversidad de la región y con lo cual genera un diálogo acerca de la zona conocida como Línea Amarilla como un área de conservación prioritaria para el territorio.

Cuarto día. Creación del Semillero de Investigación/Acción

La mañana del cuarto día se enfoca más en las perspectivas de futuro y de construcción del semillero de investigación/acción. Por tanto, estas horas se dedican a compartir varios de los procesos académicos que se están llevando a cabo tanto en la Universidad Nacional de Colombia, así como en los territorios rurales. De esta manera la primera charla se dedica a evidenciar lo que la ACVC ha hecho en el territorio de la mano de otras organizaciones, se destaca el Plan de Desarrollado a nivel local y el II Congreso Internacional de Tecnologías Apropiadas. De la misma manera desde el Grupo de Investigación en Tecnologías e Innovación para el Desarrollo Comunitario se comparte la Red Colombiana de Ingeniería y Desarrollo Social donde se busca articular los diversos esfuerzos que desde la academia se realiza para fortalecer procesos de base desde la ciencia y la tecnología.

A continuación se realiza un taller para la consolidación del Semillero. Éste se denomina Otra ciencia, tecnología e innovación donde el objetivo primordial es generar una reflexión colectiva acerca de la investigación como el proceso de creación de conocimiento, es decir de un bien común. Del mismo modo del rol de los y las científicas e ingenieras en nuestra sociedad tanto a nivel local como global, para orientar la creación colaborativa de las líneas de investigación y acción del semillero de investigación las cuales guiarán el quehacer tecno-científico en cada uno de los lugares donde se actúe. Este tendrá por nombre provisional Semillero Ingenio Sin Fronteras.

Así, la metodología que se llevó a cabo fue la siguiente: un ejercicio de reflexión, una discusión en equipos dinamizada por preguntas y finalmente la creación colectiva de los valores y líneas de investigación del semillero. Ahora bien, este ejercicio es experimental dado que hasta ahora será una actividad de crear confianza y acciones para integrar el trabajo de los y las estudiantes universitarias y los y las campesinas orientadas hacia una dinámica inter-epistemica, es decir, donde conviven dos epistemologías, por un lado la moderna occidental de la académia y una más empírica de los y las campesinas en zonas rurales afectadas por el conflicto armado.

De esta manera la primera actividad del taller se conoce como Lazos comunes y el objetivo es representar explícitamente los lazos de investigación/curiosidad que hay entre los participantes, por tanto, se genera una red no simétrica de relaciones con varios nodos, o de otra manera de Rizomas y Actantes entre estos. A continuación se comparten las instrucciones de la actividad:

– Cada persona escribe en cada uno de los dedos de una mano, los 5 intereses de investigación o curiosidad en referencia de la ciencia, la tecnología y la innovación.

– Cada persona toma un lazo de lana de un metro.

Paso 1. Cada persona busca a otra persona que comparta un tema de investigación/curiosidad, cuando la o lo encuentren se atan un lazo de los dedos que comparten. Tienen un minuto, para compartir por que el interés.

Paso 2. Cada pareja va a buscar otra pareja que comparta uno de los 8 o 9 intereses. Una persona se ata uno de los lazos a otra persona de la otra pareja, y comparten por que el interés y/experiencia.

Paso 3. Se repite la actividad con los cuartetos.

Paso 4. Se repite la actividad con los grupos de 8.

Paso 5. Se repite la actividad con los grupos de 16.

Paso final. Socialización de la experiencia, qué elementos comunes descubrieron, qué potencialidades hay, qué podemos imaginar colectivamente.

Después de esta actividad se generan seis grupos de manera aleatoria para discutir y luego compartir con la asamblea algunas preguntas alrededor de la situación actual de la ciencia, la relación de la academia con las comunidades locales y las alternativas que se deben construir colectivamente para crear otros futuros posibles. De esta forma creando procesos para caminar junto a comunidades locales y enfrentando los retos actuales, tales como cambio climático, destrucción de la biodiversidad, crisis de refugiados, inequidad desbordante y corrupción a todos los órdenes.

Las preguntas que dinamizaron esta parte fueron las siguientes:

  • ¿Cuál ha sido la relación de la Academia con poblaciones locales?
  • ¿Cuáles son los mayores retos de la ciencia y la academia hoy en día?
  • ¿Cuáles son las alternativas para fortalecer la relación en el contexto de los retos?

Después de compartir los comentarios que se generaron a nivel de grupo y de la reflexión colectiva acerca del contexto local, nacional e internacional, se dispuso otro espacio del taller acerca de la consolidación del semillero de investigación y acción. Para esto, la primera pregunta fue acerca de los principales valores y principios que debe emerger de la dinámica propia del semillero. En este sentido, algunos de los valores que los grupos manifestaron son:

– Transparencia

– Horizontalidad

– Empatía

– Creatividad

– Solidaridad

– Capacidad de escucha

– Diversidad

– Inclusión

A continuación de estos valores, se discuten las líneas de investigación, para esto cada grupo tenía que proponer de tres a cinco líneas. Así que cada equipo pone en común las líneas y su justificación para la discusión colectiva. Para esto los grupos comparten los resultados de las discusiones y se destacan las siguientes:

– Co-diseño e innovación

– Pedagogías alternativas

– Salud y bienestar

– Proyectos productivos

– Territorio y ambientes

– Implementación de los acuerdos de paz bajo la perspectiva de la ciencia y la tecnología.

A partir de estos, los otros grupos reflexionan acerca de sus propuestas alrededor de los insumos previos, generando diálogo y reflexión acerca de la pertinencia de las ideas, estrategias y acciones futuras. Por tanto, algunos ejes que se pusieron sobre la mesa se consideran transversales, dado que no corresponden solo a un área del conocimiento, sino que cruzan todas la lineas de investigación. Entre estas se encuentran:

– Construcción de paz

– Divulgación y difusión.

Finalmente, para cerrar este taller se realiza la discusión de cómo se realizará la coordinación de este nuevo espacio experimental y de aprendizaje de nuevas dinámicas de investigación y acción en conjunto con comunidades rurales y urbanas en el país. Así, después de pensar en una coordinación individual se prefiere una coordinación colectiva, en este caso, por cinco miembros, cada uno de un colectivo de los que asistieron a esta jornada, a saber, el Semillero de Innovación Social (SIS), el Grupo de Investigación en Tecnologías e Innovación para el Desarrollo Comunitario (GITIDC), Los Laboratorios Sociales de Ciencia y Tecnologías (LSCyT), la Asociación Campesina del Valle del Rio Cimitarra (ACVC) y un representante de las personas que no eran parte de estos colectivos.

Así mismo, se escogieron los y las responsables de las líneas de investigación/acción, para esto las personas manifestaban su interés de acuerdo a su experiencia y sus perspectiva a corto plazo. Estas personas tendrán la tarea de generar su grupo de trabajo, la dinámica, la justificación propia de la línea. Otra tarea para enero es el compromiso de tener un documento inicial o seminal del semillero de investigación/acción. Con éste se espera hacer el lanzamiento de este espacio de aprendizaje en el primer semestre del año 2019 y empezarán a realizar las actividades propias de este tanto en el territorio de la ACVC, como en conjunto con otros sectores sociales en otras geografías. Más en la tarde, se realizaron otros talleres para niños entre ellos el de microscopio de bajo costo y creación de cohetes, mientras, el taller de emisoras y co-construcción con madera continuaron.

Taller de microscopios para niños y niñas de Puerto Matilde.

Quinto día. Reconociendo el patrimonio ambiental y ecológico de la región

El último día en el territorio lo aprovechamos para colaborar en varias de las tareas propias del trabajo comunitario, entre ellas se realizó la limpieza de una huerta para un proyecto de investigación denominado Biocolombia junto a Colciencias. Además, se limpió el terreno donde se construye la biofábrica, la cual es el lugar donde se preparan los biofertilizantes de acuerdo a la orientación agroecológica de la finca. Una última actividad en la cual se colaboró fue en el ordeño de las búfalas, con el objetivo de transformar la leche rica en grasas y proteína en quesos mozzarella y costeño.

Después de esta actividad nos dirigimos a reconocer parte del patrimonio ambiental del territorio. En este caso nos dirigimos a la cascada conocida como 30 cruces, dado que tenemos que cruzar 30 veces por la quebrada hacia la vereda de Santo Domingo. Recorriendo alrededor de una hora por la selva del sur de Bolívar pudimos observar algunos monos, guacamayas y reptiles, entre otros animales, además de cruzarnos con las mulas que bajan madera, alimentos y personas desde Santo Domingo. Finalmente, nuestro objetivo era llegar a la cascada y poder nadar un rato entre este bosque. Una vez de vuelta en Puerto Matilde, alistamos todo para volver a Barrancabermeja en las horas de la tarde y poder pasar la noche allí, para, en la mañana siguiente dirigirnos a la ciudad de Bogotá.

Finalmente, le agradecemos a la comunidad de Puerto Matilde, a la organización ACVC y a todas las personas que permitieron que se desarrollara esta jornada tecno-cientifica en la Reserva Campesina.