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Discriminado e excluido: El campesinado en el Plan Nacional de Desarrollo 2018- 2022
Kelly Johanna Villamil / Lunes 18 de marzo de 2019
 

“Nosotros somos historia, presente y futuro; tenemos propuestas e iniciativas de vida para este país. El Campesinado con derechos construye identidad y cosecha país”. Mesa Campesina del Cauca.

El PND es una herramienta de desarrollo de un gobierno a 4 años, plan donde se trazan objetivos acordes a políticas públicas y programas para la población en general, y se erige los planes focalizados a las poblaciones vulnerables y de especial protección constitucional. A su vez es un Instrumento que debe ser acorde a la constitución, leyes y de forma participativa con ejercicios de planeación; por medio del Consejo Nacional de Planeación.

Dicho plan actualmente con el nombre “Pacto por Colombia, pacto por la equidad” contiene 12 pactos internos en el documento, el cual se encuentra en discusión en el congreso para su aprobación. Por otro lado debido a la falta de garantías y reflejo de las comunidades campesinas en este plan, se realizó la presentación en la audiencia; El campesinado en el plan nacional de desarrollo 2018-2022, el jueves 21 de febrero, donde las organizaciones campesinas, en especial de la Mesa Campesina del Cauca junto a sus plataformas, exigían al gobierno ser incluirlos en las políticas del PND 2018-2022.

Pues durante la construcción de las bases del PND estas organizaciones por medio del Consejo Nacional de Planeación, radicaron un documento con sus propuestas para ser reflejados e incluidos en el PND 2018-2022, el documento bautizado como Pacto por la equidad rural y el bienestar de la población campesina, contiene las demandas que el campesinado a lo largo de los distintos gobiernos ha reivindicado.

Este pacto escrito por el campesinado, y personas cercanas a los procesos busca la igualdad material en la población vulnerable y marginada ante los planes, programas y políticas de gobierno, básicamente; el acceso a derechos reales, a tierra, al reconocimiento del campesinado como un sujeto político de derechos, al reconocimiento de sus territorialidades, a la mujer campesina, entre otros temas. Sin embargo a pesar del proceso participativo y de planeación. El documento del PND radicado el 7 de febrero con sus 12 pactos, no contaba en su interior con ninguna de las propuestas que el campesinado presento, en ninguno de sus articulados, por el contrario se reflejó la postura arrogante de un gobierno para unos pocos.

Igualmente, porque se sustenta en agudizar temas como: Las Áreas de protección ambiental, PNN, Paramos, los conflictos socio ambientales, las licencias ambientales, la no realización de un catastro multipropósito; el cual es determinante para realizar un diagnóstico e inventario de baldíos, de igual forma porque estos terrenos deben ser de entrega a los campesinos y campesinas sin tierra, como de realización a la reforma agraria y desarrollo rural.

Temas álgidos por los que tantas comunidades requieren su atención y desarrollo, en este orden de ideas al ser excluidos en el PND, el gobierno envía un mensaje donde desconoce realmente el campo y niega al campesinado, pues solo refleja al campesino como un productor el cual debe estar aliado al grande empresario, en procesos de agroindustria, donde sus predios son de uso para utilidad pública, o para desarrollar proyectos de inversión, pero no en el desarrollo de sujetos decisivos de su economía al interior del país, con apoyo a la soberanía alimentaria, y reconocimiento a su cultura.

La importancia de la audiencia el pasado jueves 21 de febrero, exponía todo un panorama que escapa al entendimiento de las entidades, donde no fue claro los temas de inversión del plan plurianual de inversiones, donde su exposición de motivos y razones corresponden a formas de desprecio histórico hacia el campesinado. A ello porque la audiencia busco el debate con personajes de gobierno, quienes fueron los grandes ausentes a esta invitación.

Sin embargo la presentación de algunos funcionarios de gobierno; como el director del Departamento Nacional de Planeación DNP; Rafael Puyana, que esgrimía que los pactos son transversales y que se incluye al campo con un rubro de inversión del plan plurianual de inversión rural de 227.454.533 [1] millones de pesos, presupuesto que se enfoca en apoyar el campo pero sin campesinos y campesinas, por el contrario es una inversión a líneas y programas con características de emprendimiento bajo un modelo empresarial de poderío agroindustria.

Asimismo los argumentos poco coherentes y tácitos en la presentación del viceministro de agricultura Javier Pérez Burgos; quien manifiesto que el Ministerio de Agricultura dentro del PND tiene como meta formalizar 27 mil Ha de tierras. A lo cual podemos analizar que para el año 2.022 los 7 millones de Ha que quedaron de formalizar vía acuerdos de paz en 10 años, solo será del 0,4%, a ese paso no se logaría cumplir con este propósito del acuerdo de paz.

Otro de los argumentos es que el PND adopte la estrategia de agricultura por contrato, “el cual mejoraría las condiciones de vida del campesinado y ayudara a reducir la brecha entro lo urbano-rural”. Con esta estrategia que no es nueva, ni única en el país, exterminaríamos al campesinado, dado que conllevaría a la exclusión del campesino de su formas de producir, a la par se le condiciona al estilo modelo ZIDRES la producción que debe implementar en su tierra o predio, donde el grande empresario estipula todas las condiciones, los insumos, y el precio.

Andes, Antioquia. Foto: Bibiana Ramírez - APR.

Para el viceministro estas estrategias son pilares del desarrollo rural, líneas de programas al interior del PND, pero se ha demostrado en estudios en países como México y experiencias en Colombia que este modelo de alianzas para el crecimiento, como la agricultura por contrato marginaliza y empobrece aún más al campesinado, quien asume toda la responsabilidad y perdidas. De esta manera el PND tiene una orientación anti campesinado, y solo lo incluye como parte de la cadena productiva, o circuitos de comercialización y de negocio con la agrodindustria, en posición de dependiente, vendiendo su mano de obra, y cediendo su tierra a las demandas del negocio con un empresario. A su vez esta vinculación le permitiría el acceso a sistemas de adecuación de tierras y “proporcionarle a 550 mil productores extensión agropecuaria”. Palabras del mismo Ministro Andrés Valencia Pinzón.

Por otro lado el director del DANE Juan Daniel Oviedo, quien en cumplimiento del fallo de la Corte Suprema de Justicia en STP2028-2018, expuso como ha sido los avances de la mesa técnica de expertos, acompañantes, e investigadores de este proceso, junto con las vocerías de la Mesa Campesina del Cauca. Allí por el momento la palabra campesin@ y las preguntas de auto reconocimiento aparecerán por primera vez en la encuesta de cultura política, a mediados de mayo. Sin embargo este primer ejercicio demuestra voluntad por parte del DANE, pero que a futuro el campesinado debe contar en un CENSO campesino o un CENSO grande para la identificación de variables que responda a sus necesidades y un rastreo estadístico.

En definitiva, existe contradicciones de profundidad en el PND de Duque, que no corresponde a la solución del campesinado, como parte de ello es este acápite, existen muchos más alrededor del incumplimiento del gobierno y del Estado con los compromisos durante varios años. Esto ha generado en este momento una Minga Social por Suroccidente donde participan todas las comunidades rurales, es decir campesinas, indígenas y afros. Parte del pliego de peticiones y reivindicaciones de la comunidad campesina es que el gobierno acepte la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales, el reconocimiento del campesinado como sujeto político y de derechos, su inclusión en el PND 2018-2022, entre otras demandas de sus derechos.

¡Fuerza Cauca, La Minga por el Campesinado con la moral en alto!

[1Presentación del DNP , Audiencia 21 de febrero