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Opinión
Fidel Castro: Sabiduría confirmada
Ante el cambio climático, lo revela advertencias de expertos internacionales y la labor que realiza la Mayor de las Antillas en economía resiliente
Noel Manzanares Blanco / Jueves 4 de julio de 2019
 

Hace ya más de una década, aludí al pensamiento del Líder de la Revolución Cubana ante el decir del ex Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon: este dijo que “los datos del Banco Mundial indican que la crisis alimentaria, iniciada hace tres años, podría sumergir en la miseria a unos cien millones de personas en los países de renta baja”; y Fidel había sentenciado en 1960 en la Asamblea General de ese organismo inetrnacioanl: “¡Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desaparecido la filosofía de la guerra! ¡Desaparezcan las colonias, desaparezca la explotación de los países por los monopolios, y entonces la humanidad habrá alcanzado una verdadera etapa de progreso!” [1]. Mas, allí no me detuve.

Un par de años atrás, reflejé la medida en que Fidel es portador de clarividencia para Washington al traer a colación ideas que expuse en “Globalización y Medio Ambiente. Una visión desde Cuba” [2] como manera de explicar un tanto el porqué constituye un desatino que Trump se desentienda del Acuerdo de París sobre el cambio climático [3]. A la sazón, pues, recordé sus palabras en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo el 12 de Junio de 1992, a saber:

“Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre” [4].

Hoy vuelvo al asunto, después de saber qué dicen expertos en la actualidad.

“Desolador informe: Caminamos a la extinción y «de la manera más dramática posible»” es el título en cuya inscripción aparece: “La única manera de evitar los riesgos de este escenario es lo que el informe describe como un compromiso «similar en escala a la movilización de emergencia de la Segunda Guerra Mundial». Pero esta vez, centrada en construir rápidamente un sistema industrial de emisiones cero para poner en marcha la restauración de un clima seguro”. Además, se argumenta con datos precisos:

“La posible cronología de la crisis climática/ Entre el 2020 y el 2030. El informe sostiene que la aplicación de las medidas adoptadas en el Acuerdo de París serán insuficientes y que la temperatura del planeta subirá 1,6 °C. La consecuencia directa de este aumento, según datos obtenidos por estudios previos, será el incremento de los niveles de dióxido de carbono hasta la cantidad de 437 partes por millón, cifra no experimentada en el planeta desde hace 20 millones de años (en 2015 se sobrepasó por vez primera el umbral simbólico de las 400 ppm). Al quedar «fuera de la experiencia humana de los últimos mil años» las amenazas a la seguridad relacionadas con el clima son casi imposibles de cuantificar” —las negritas son de la fuente [5].

Sin embargo, en la XII Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo que por estos días sesiones en el Palacio de las Convenciones de la capital cubana, especialistas foráneos y del patio evidencian cuánto es posible realizar en función de mitigar alteraciones ambientales [6].

Puntualmente, en la Isla se conoció el trabajo a favor de transitar “hacia una economía resiliente, baja emisiones de dióxido de carbono y eficiente uso de la energía [como aspecto] esencial para disminuir los efectos del cambio climático”, de acuerdo con declaraciones a la prensa de Odalis Goicochea, directora de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, a propósito del VI Congreso sobre Cambio Climático que tiene lugar al calor de la mencionada Convención Internacional. Ello responde al Plan Nacional de desarrollo económico y social hasta 2030 que procura garantizar la protección y el uso racional de los recursos naturales, elevar la calidad ambiental y disminuir la vulnerabilidad del país ante los efectos del cambio climático [7].

Concluyo: la eternidad del Líder de nuestra Revolución [8], asimismo se revela ante el trastorno medioambiental, a juzgar por las advertencias de expertos internacionales y la labor que realiza la Mayor de las Antillas en economía resiliente. Así, estamos en presencia de la confirmación de la Sabiduría de Fidel Castro que debe ser asimilada por quienes luchan en cualquier latitud por la armonía Persona-Sociedad-Naturaleza. ¡Amén!