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Informe para catapultar la guerra imperialista en el Catatumbo
Desdibujar la realidad para legitimar la agresión
Equipo Jurídico Pueblos / Lunes 12 de agosto de 2019
 

Estuvo de visita en Colombia José Miguel Vivanco director de la Ong Human Rights Watch (HRW) lanzando el informe La guerra en el Catatumbo, abusos de grupos armados contra civiles colombianos y venezolanos en el noreste de Colombia, el cual ha alcanzado un amplio despliegue mediático. Ayer, fue recibido en la Casa de Nariño por el presidente Iván Duque, hecho que pasaría inadvertida sino fuera porque el mandatario -que representa la extrema derecha- difícilmente recibe a organizaciones de derechos humanos colombianas que se atreven a denunciar el terrorismo de Estado promovido por las clases en el poder.

El documento La Guerra en el Catatumbo no es un simple informe de derechos humanos realizado por una organización independiente y neutral. El documento tiene una intencionalidad clara de legitimar –tras la “narrativa” de la crisis humanitaria– la guerra de agresión de los Estados Unidos contra el pueblo colombiano y el gobierno de Venezuela. HRW ya lo ha hecho en otras latitudes y ahora pretende calcar su técnica en esta región fronteriza.

El contenido de las 70 páginas del informe –que posa de ser una rigurosa investigación- no es gratuito, y debe ser analizado en el escenario nacional en el que se enmarca y presenta:

El ocupado primer mandatario recibió a Vivanco en horas de la mañana; luego sostuvo una reunión con un grupo de fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos en la se reafirmó una alianza para “desmantelar al ELN” y otras amenazas; en horas la tarde viajó a Tumaco (Nariño) para lanzar la estrategia Zonas Futuro, que supuestamente permitirá “al Estado intervenir de manera integral, con seguridad, justicia e inversión social, las regiones más afectadas por la violencia, la criminalidad y la pobreza”. [1]

Lanzamiento de la estrategia integral de Zonas Futuro es un decir, porque de novedosa nada tiene. Es la vieja política de seguridad de Uribe de Zonas de Orden Público denominadas posteriormente como Zonas de Consolidación. Es tal el calco, que son básicamente las mismas regiones priorizadas: Pacífico nariñense, El Catatumbo, Bajo Cauca y sur de Córdoba, Arauca, y Chiribiquete - Parques Nacionales Naturales aledaños.

Lo descarado del sainete de este recordado 8 de agosto es que al finalizar el día, el empresario ministro de defensa Guillermo Botero en entrevista a un medio televisivo informó como un hecho novedoso que en la nueva estrategia de seguridad se pasa “del control territorial al control institucional”, definición consignada desde hace dos años en la doctrina Damasco, mediante la cual el Estado colombiano redefinió el enfoque estratégico, dando el salto del control militar del territorio al control institucional del territorio.

Preciso lo que HRW solicita a Duque: Mayor presencia institucional del Estado, más exactamente, se reclama mayor presencia de fiscales y policía judicial (pg. 49 y ss.) Considera el informe que no son suficientes los 800 policías (pg. 60) que permanecen en los cascos urbanos de la región y guarda silencio ante la excesiva presencia de fuerza pública representada en el FUDRA, XXX Brigada, Fuerza de Tarea Vulcano. También omite pronunciarse sobre la presencia de tropas extranjeras en la región o la utilización de tecnología avanzada de los EE.UU. para labores de inteligencia técnica y operaciones ofensivas. Tampoco advierte el informe sobre la presencia militar-paramilitar en varios cascos urbanos de municipios de Norte de Santander.

El informe tiene la particularidad de que usa de manera genérica y abstracta el término grupos armados para referirse indistintamente a algunos actores en conflicto en la región: El EPL y el ELN. La guerra en Catatumbo a la que se refiere HRW la restringe al conflicto entre estas dos organizaciones, retomando la tesis del CICR según la cual en Colombia se desarrollan cinco conflictos de carácter no internacional [2]
. Esa lectura de la realidad catatumbera deja por fuera el papel del Estado y sus agentes, y oculta su política de seguridad sustentada en la violación sistemática de los derechos humanos. No es ingenua esa omisión. Abordar con ligereza la actuación de la fuerza pública, es igual que negar el proceso genocida contra el movimiento popular colombiano.

Por otro lado, como en el juego de tres bandas, el informe tiene un capítulo denominado venezolanos en el Catatumbo en el que plantea que esa población está en peligro, por el accionar de los grupos armados que operan en la región; luego HRW contribuye a reforzar la idea de que la crisis humanitaria en Venezuela se extiende más allá de la frontera. Discurso que compagina con la última amenaza proferida en Lima – Perú el pasado 6 de agosto por el asesor en seguridad de la Casa Blanca John Bolton cuando afirmó que EEUU usará "todas las herramientas" para acabar la "dictadura" en Venezuela. Cualquiera espera que una bomba inteligente caiga en Caracas o en la frontera colombo-venezolana, lo que no se espera es que se lance un informe aparentemente imparcial y neutral sobre la problemática de derechos humanos, que legitima una guerra de agresión.

La aparente objetividad e ingenuidad de los informes de la ONG dirigida hoy por Vivanco debe ser leída también desde sus antecedentes y los cuestionamientos fundados que se les ha realizado.

Con respecto al conflicto árabe-israelí, por ejemplo, se ha acusado a Human Rights Watch de estar parcializada a favor de Israel. [3] [4] [5] [6]

El 12 de mayo de 2014, la irlandesa Mairead Maguire y el argentino Adolfo Pérez Esquivel ―ambos premios nobel de la paz―, junto con un centenar de profesores de Estados Unidos y Canadá, solicitaron a Human Rights Watch que tomara «medidas concretas para afianzar la independencia» de la organización, ya que sus más altos directivos tenían relación directa con el Partido Demócrata, con el Gobierno de Estados Unidos y también con la CIA (Agencia Central de Inteligencia). [7] [8] Por su parte, quien fuera el director de HRW desde el año 2001, Tom Malinowsky [9], dejó el cargo en el año 2013 y pasó a ser asistente de la Secretaría de Estado del gobierno de los Estados Unidos. [10]

Entre los ilustres afiliados a HRW estuvo Myles Frechette famoso embajador de los EE.UU. en Colombia (1994 a 1997). Sobre la financiación de HRW figuran la Agencia de los Estados Unidos para el desarrollo internacional –USAID-, la fundación Ford, la fundación Rockefeller, George Soros, la Carnegie Corporation de Nueva York, la conferencia Jesuita, la Warner Brothers Inc, entre otras. [11]

Por esto, no sorprende que Vivanco entre los detalles narrados a los medios sobre su entrevista con Duque, resaltara la receptividad del presidente destacando que “no estuvo a la defensiva”. Tampoco sorprende que el director de la ONG gringa, no presente objeción alguna a la política gubernamental de militarizar la región, bajo el supuesto de concretar el plan de control (operaciones civico-militares) institucional Catatumbo sostenible. [12]

[3Levy, Daniel (20 de julio de 2009). «The "swiftboating" of Human Rights Watch». The Huffington Post. Consultado el 19 de agosto de 2009.

[4Keinon, Herb (16 de julio de 2009). «Diplomacy: Israel vs. Human Rights Watch». The Jerusalem Post. Consultado el 19 de agosto de 2009.

[5Bernstein, David (3 de diciembre de 2014). «Who is right about the AP’s alleged blacklisting of pro-Israel watchdog NGO Monitor?». Washington Post. Consultado el 10 de diciembre de 2014.

[6«False Allegations about Human Rights Watch’s Latest Gaza Report». Human Rights Watch. 14 de agosto de 2009. Consultado el 17 de agosto de 2009.

[7«Premios nobel de la paz piden a Human Rights Watch medidas para “afianzar” su independencia», artículo del 13 de
mayo de 2014 en el diario La Jornada (México).

[8«Nobel Peace Laureates to Human Rights Watch: Close your revolving door to U.S. Government» (‘premios nobel de la paz a Human Rights Watch: «Cierren la puerta giratoria con el Gobierno de Estados Unidos’), carta original en inglés, del 12 de mayo de 2014, en el sitio web Global Research. Consultado el 25 de julio de 2014.

[10"Senate confirms State Dept. nominee". Washington Blade. April 9, 2014. Retrieved April 1, 2016.

[11El verdadero expediente de Human Rights Watch. Gobierno Bolivariano de Venezuela. Septiembre, 2008.