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Ninguna excusa puede considerarse válida para la conformación de grupos que empleen la violencia armada
Defendamos la Paz / Viernes 30 de agosto de 2019
 

Ante el comunicado dado a conocer por Iván Márquez, en otrora negociador de los Acuerdos de La Habana, el movimiento Defendamos la Paz rechaza el incumplimiento del Acuerdo Final por parte de Iván Márquez y el grupo de quienes han salido del proceso. Nuestra opción es y será la de continuar defendiendo la paz. Ninguna justificación, ninguna excusa, ninguna palabra puede considerarse válida para la conformación de grupos que empleen la violencia armada y quieran devolvernos a la guerra.

Lo que con tanto esfuerzo y sacrificio se ha logrado nos compromete todos lo días más. Las conquistas obtenidas luego de la firma del Acuerdo Final han sido históricas y no deben ser negadas ni minimizadas como han querido hacerlo los opositores del proceso. Esos avances son indiscutibles en los logros de la implementación, como en los efectos democráticos y humanitarios que ha tenido el proceso. Más de 10.000 personas que dejaron las armas, que conforman un nuevo partido político y numerosas experiencias de reincorporación social y económica hacen parte de una realidad innegable. Para quienes cumplen el acuerdo se requiere todo el apoyo y respaldo del Estado.

Este trance difícil está siendo aprovechado por dirigentes políticos interesados en hacer trizas la Paz y devolvernos al pasado para justificar su narrativa política de la guerra. A ellos les notificamos que este país cambió y que cada día crecen las voces que reclaman la paz. Por ello continuaremos en nuestro empeño de defender la implementación del Acuerdo.

Llamamos al país y al Gobierno Nacional a perseverar con ahínco en el desarrollo del proceso de paz, a reafirmar, hoy más que nunca, la necesidad de implementar de manera integral el Acuerdo Final, y de construir la paz territorial en las zonas del país donde la ausencia de la realización del Acuerdo Final y sus componentes sociales, como la persistente ausencia de la institucionalidad del Estado en forma integral, aumentan los peligros del recrudecimiento de la violencia.