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Crónica del golpe de estado en Honduras
Dick Emanuelsson / Domingo 28 de junio de 2009
 

A las cinco y media de esta mañana, 200 soldados del ejército hondureño rodearon la casa presidencial. La misión era una; capturar al presidente José Manuel Zelaya Rosales y la mayoría de su gabinete. La guardia presidencial, compuesta por diez policías, hizo resistencia y en el tiroteo entre las dos fuerzas desproporcionadas murió un policía.

El Presidente fue llevado como secuestrado a la base de la Fuerza Aérea y posteriormente aterrizó en Costa Rica. A partir de ahí comenzó el pueblo hondureño a levantarse en forma pacífica rodeando la casa presidencial miles de personas. Al mismo tiempo fue rodeada la casa de la canciller Patricia Rodas con tropas y francotiradores. Llegaron tres embajadores para rescatarla, de Nicaragua, Cuba y Venezuela. El embajador cubano fue tirado del carro por los militares. Y la canciller Rodas está en este momento desaparecida.

Todos los canales de televisión, emisoras de radio y otros medios alternativos más las conexiones de internet fueron clausurados y cortados en sus conexiones. Los cables de televisión fueron cortados durante todo el día. En la tarde comenzaron las cadenas nacionales desde el Congreso Nacional donde anunciaron que Roberto Micheletti va a gobernar hasta enero el próximo año.

El candidato por la presidencia del Partido Unificador Democrático, la UD, César Ham, fue herido cuando tropas del Ejército le dispararon a su casa en la mañana, pero el dirigente de la izquierda, que ha acompañado al presidente Zelaya en las ultimas semanas para movilizar apoyo a la consulta popular este domingo, logró escapar del cerco militar y se encuentra en este momento en la clandestinidad.

Son miles de hondureños quienes han pasado por la casa presidencial hoy. El palacio esta rodeado por las masas que exigen que se restituya al presidente Zelaya en su puesto. No hay ninguna duda de que este golpe es una copia de calcomanía del golpe contra el presidente Chávez en abril de 2002.

Detrás del golpe se encuentran, según todos los dirigentes populares y el hondureño en común que he entrevistado este día, los congresistas de los cuatro partidos que apoyan o mejor dicho, que se basan en las FF.AA. para ejecutar el golpe y derrocar al presidente Zelaya.

Estas notas breves las escribo a las once de la noche cuando el toque de queda reina en la república desde las 21.00 horas hasta a las 06.00 horas de la mañana, decisión clásica en tiempos de golpes de estado para tener la “comodidad” de detener o desaparecer dirigentes o activistas de las clases populares sin problemas.

Las cuatro centrales obreras han declarado huelga general hasta que Zelaya sea restituido en su puesto. Todos los países del mundo han condenado el golpe, hasta el embajador gringo en Tegucigalpa que dice que el gobierno de Obama no va a reconocer al señor Roberto Micheletti, presidente del Congreso Nacional, como el nuevo presidente de Honduras.

Cuando dejábamos la gran avenida a las ocho de la noche, al frente de la casa presidencial, rodeada por miles de manifestantes que se oponen el toque de queda, escuchábamos ráfagas de centenares de tiros que fueron disparados. No sabemos la suerte de los manifestantes pero creemos que los militares dispararon en el aire para asustar a la gente.

En este momento dejo este material porque no hay tiempo para hacer un reportaje escrito largo sobre lo que han sido las últimas 18 horas en Honduras de una lucha entre un pueblo que quiere que se restituya su presidente y un grupo considerado por el mismo pueblo como una casta de oligarcas que se ha quedado en la guerra fría en donde se arreglaba todo conflicto con el fusil.

Este es el primer envío en resume en audio (mp3) que es una versión “gruesa” y para nada reeditada, pero en donde se puede imaginar y sentir la indignación de un pueblo noble y humilde pero que en el momento está ‘arrecho’ porque fue secuestrado tanto su presidente como la democracia de su tierra.