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Paracos atentan contra líder indígena en Caloto (Cauca)
 

En el resguardo indígena de Huellas, vereda Bodega Alta del municipio de Caloto (Cauca), el jueves 13 de agosto de 2009, hacia las 9:45 pm, dos presuntos narcoparamilitares de las Águilas Negras, cobarde y salvajemente, aprovechándose de la oscuridad, la soledad y la espesa vegetación del terreno, dispararon sus armas en 12 ocasiones contra el compañero Alberto Guetía. Afortunadamente, sólo un impacto de las balas asesinas de las fuerzas irregulares del estado colombiano lo alcanzó, dejándolo herido. Guetía fue trasladado al Hospital Municipal de Caloto, en donde se recupera satisfactoriamente.

La Coordinación Departamental Cauca, del Proceso de Unidad Popular del Sur Occidente Colombiano (Pupsoc), ante este nuevo acto de terrorismo de estado, manifiesta su compromiso inquebrantable con el compañero Alberto Guetía y su familia y se solidariza con la coordinación indígena del Pupsoc y en especial con el Movimiento Sin Tierra Nietos de Manuel Quintín Lame.

Consideramos que este hecho es un acto premeditado que tenía como objetivo el asesinato de un destacado líder indígena y popular, que Alberto Guetía se encuentra en riesgo inminente, y agregamos que esta acción de terrorismo del estado colombiano es una acción más de guerra anunciada y orquestada por el régimen de Álvaro Uribe Vélez, en el cual sus fuerzas regulares (militares y Policía) y narcoparamilitares impunemente atentan en contra del pueblo colombiano, sus organizaciones y sus líderes o dirigentes naturales, en su objetivo por acallar y atemorizar la dignidad, la resistencia y la beligerancia con la que diferentes sectores sociales y populares venimos levantando nuestras voces y cuerpos en acciones cotidianas de resistencia y en jornadas unitarias de lucha popular.

Esta acción criminal forma parte de la política de consolidación de la "seguridad democrática". En Colombia, herir o matar indígenas, campesinos, estudiantes y afrodescendientes, con armas convencionales y no convencionales accionadas por las fuerzas regulares e irregulares del estado colombiano es una conducta recurrente. En Colombia a estos crímenes de lesa humanidad, el Estado los justifica como acciones aisladas de personas que no comprometen a las instituciones eEstatales y mucho menos al gobierno de Uribe Vélez.

Ante esta grave situación, convocamos al pueblo colombiano y a la comunidad nacional e internacional para rodear a las organizaciones sociales y populares de Colombia y a nuestros pueblos y en especial al Movimiento Sin Tierra Nietos de Manuel Quintín Lame y aunar esfuerzos en búsqueda de salidas a la grave crisis política, social y económica que está padeciendo el pueblo colombiano.