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Gobiernos de Colombia y Canadá, empeñados en permutar negocios por derechos humanos
Jorge Enrique Robledo / Jueves 17 de junio de 2010
 

Como el “falso positivo” diplomático que han estado esperando las transnacionales canadienses de la minería para impulsar la aprobación final del TLC en el parlamento de Ottawa calificó anoche el senador Jorge Enrique Robledo el proyecto de ley 257, que obliga a los gobiernos de Colombia y Canadá a rendir informes anuales sobre la violación de los derechos humanos. Una farsa y una hoja de parra, precisó, porque el proyecto “no contiene absolutamente nada que apunte a mejorar la situación de los derechos humanos en Colombia”. De esta manera, los gobiernos de ambos países siguen empeñados en permutar negocios por derechos humanos.

Es un texto, añadió Robledo, cuidadosamente redactado para confundir a la opinión pública y que sólo va a servir para producir titulares de prensa y para que en Ottawa y en Bogotá se diga que el Tratado protege los derechos humanos, cuando la realidad muestra lo contrario. El senador del Polo recordó que en los últimos 15 días cayó asesinado un dirigente sindical del Inpec y está gravemente herido otro de la Frontino Gold Mines, empresa que va ser vendida a menos precio a una transnacional canadiense.

Tras señalar que el proyecto fue una exigencia del gobierno canadiense, según lo reveló el propio senador ponente, Robledo denunció como perturbador que la actividad legislativa del Congreso colombiano esté sujeta a los dictados de gobiernos foráneos y todavía más que las bancadas uribistas vean el hecho como absolutamente normal.

Robledo concluyó haciendo referencia a los graves problemas que está causando la operación de la Colombia Goldfield, la Medoro Resources y la Grey Star Resources, transnacionales canadienses de la minería.


Los gobiernos de Colombia y Canadá acuerdan permutar negocios por derechos humanos

Intervención del senador Jorge Enrique Robledo en el debate al proyecto de ley: “Acuerdo en materia de informes anuales sobre derechos humanos y libre comercio entre la República de Colombia y Canadá” (proyecto de Ley 257, Senado).

Plenaria del Senado, 16 de junio de 2010.

El senador ponente, Manuel Enrique Rosero, ha dicho que este proyecto de ley es una “exigencia del gobierno canadiense” para que el Congreso de ese país ratifique el Tratado de Libre Comercio suscrito por los dos gobiernos. Ya de entrada es perturbadora la idea de que el proyecto sea una exigencia de un gobierno extranjero. No deja de llamar la atención que el ponente lo afirme con toda tranquilidad y no haya una exclamación aquí en este Congreso, sino que pase como otra normalidad a la que nos tiene acostumbrados el gobierno del presidente Uribe.

Pero les quiero explicar a los congresistas y a los colombianos, y espero que algún día nos escuchen, cuál es la historia de la “exigencia” y por qué. Todos sabemos que el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Canadá, como también el de Colombia y Estados Unidos, están varados en ambos países no por razones económicas, pues tanto canadienses como gringos saben que son ganadores en este negocio, pero en esas sociedades hay sectores que repudian los horrores de la persecución al sindicalismo y las violaciones a los derechos humanos. En los últimos 15 días cayó asesinado un dirigente sindical del Inpec y está gravemente herido un dirigente sindical de la Frontino Gold Mines, una empresa que va ser vendida a menos precio a una transnacional canadiense.

Entonces el gobierno de Canadá ha hecho esta exigencia, que se supone debe darles garantías a los canadienses de que el gobierno de Colombia no va a seguir haciéndose el de la vista gorda frente a las violaciones de los derechos humanos. Ésa se supone que es la lógica de este proyecto y así se lo van a vender a los canadienses y así se lo van a vender a los colombianos. No me sorprendería que el doctor Plata (ministro de Comercio de Colombia), a quien vi por ahí, se parara ahora y nos dijera que este proyecto de ley es el que va a garantizar que por el TLC entre Colombia y Canadá no va a haber más violaciones a los derechos humanos, por supuesto, en Colombia.

Pues bien, me tomé el trabajo, senadores y colombianos, de leer el proyecto de ley. Y lamento decirles que no contiene absolutamente nada, repito, nada, que apunte a mejorar la situación de los derechos humanos en Colombia. Nada es nada. Está cuidadosamente redactado para confundir a la opinión pública, para transmitir una idea que no se corresponde con la realidad del articulado. Todo se reduce a que el gobierno de Colombia y el de Canadá, cada uno por su cuenta, le van a presentar cada año un informe a sus Congresos, diciendo cómo está la situación de derechos humanos en relación con los Tratados de Libre Comercio. Eso no es nada, nada. Aquí estamos hablando de que en los últimos 15 días hay un dirigente sindical asesinado y otro abaleado y en grave estado de salud. Estoy hablando de dirigentes sindicales, no de trabajadores de base.

Tengo entonces que lamentar y repudiar, doctor Plata y colombianos, que el gobierno de Colombia y el gobierno de Canadá se presten para esta pantomima. Porque aquí no hay absolutamente nada que apunte a resolver el problema en la dirección en que se supone se debería resolver.

Es un falso positivo diplomático, utilicemos ese nombre, que están esperando las transnacionales de la minería en Canadá para seguir impulsando ese Tratado de Libre Comercio diseñado en su beneficio. Quiero contarles, senadores, que hay un problema demasiado grave con la operación de las transnacionales de la minería canadiense en el país. Hace dos años una transnacional canadiense, la Colombia Goldfield, compró 150 minas de pequeños mineros en Marmato, las cerró y destruyó los molinos con el cuento de que iba a hacer un proyecto de gran envergadura y esta es la hora en que el proyecto no se ha iniciado y hay un problema gravísimo de desempleo en el municipio de Marmato, en Caldas.

También en este momento se adelanta la venta, a mi juicio ilegal, de la Frontino Gold Mines por parte del gobierno colombiano a otra transnacional canadiense, la Medoro Resources, una venta a menos precio violando los derechos de los trabajadores de esa mina sobre el subsuelo, que les pertenece. La Medoro Resources acaba de comprar también el negocio de la Colombian Goldfield en Marmato. Y hay otra transnacional canadiense, para no mencionar las demás, la Grey Star Resources, que quiere operar en el Páramo de Santurbán, donde se abastece de agua el municipio de Bucaramanga.

Entonces aquí lo que tenemos es la clásica operación de las transnacionales canadienses, auspiciadas por el gobierno de Canadá y por el gobierno de Colombia, para permutar negocios por derechos humanos, una operación para reemplazar derechos humanos en Colombia, sacrificados, por negocios para las transnacionales canadienses. Y el proyecto de ley es como una especie de hoja de parra microscópica, de hoja de parra subdesarrollada, para tapar las desnudeces del Gobierno Nacional y del gobierno canadiense en lo que a esto respecta. Porque, repito, el proyecto para lo único que podrá servir es para producir titulares de prensa y para que en Ottawa y en Bogotá se diga que el Tratado va a proteger los derechos humanos, cosa que no es cierta de ninguna manera. Quien lea el articulado encontrará que ante lo que estamos es ante una farsa.

Les pido entonces a los senadores colombianos que no nos prestemos para esto, que actuemos con responsabilidad, que si va a haber protección de derechos humanos, doctor Plata, se haga en serio, pero que no se monten estas pantomimas para producir titulares en la prensa, para hacerles negocios al capital extranjero, mientras en Colombia suceden los horrores que están sucediendo.

Nota: El proyecto fue aprobado por mayoría en el Senado. Pero todavía tiene que hacer tránsito, el semestre próximo, en la Cámara de Representantes.

Escuche el audio de la intervención del senador Jorge Enrique Robledo.


Proyecto de ley 257 de 2010 Senado

Por medio de la cual se aprueba el “Acuerdo en materia de informes anuales sobre Derechos Humanos y Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá”, hecho en Bogotá el día 27 de mayo de 2010

El Congreso de Colombia

Visto el texto del “Acuerdo en materia de informes anuales sobre Derechos Humanos y Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá”, hecho en Bogotá el día 27 de mayo de 2010, que a la letra dice:

(Para ser transcrito: Se adjunta fotocopia fiel y completa del texto en español del Acuerdo, la cual consta de cuatro (4) folios, documento que reposa en los archivos del Área de Tratados de la Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores).

ACUERDO EN MATERIA DE INFORMES ANUALES SOBRE DERECHOS HUMANOS Y LIBRE COMERCIO ENTRE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA Y CANADÁ

LA REPÚBLICA DE COLOMBIA y CANADÁ (en adelante denominadas las Partes):

TENIENDO EN CUENTA que el Tratado de Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá fue suscrito en Lima el 21 de noviembre de 2008;

AFIRMANDO la importancia de respeto por la democracia y los Derechos Humanos;

OBSERVANDO la existencia de organismos nacionales cuyo mandato es promover y proteger los Derechos Humanos dentro de los respectivos territorios de la República de Colombia y de Canadá;

HAN ACORDADO lo siguiente:

ARTÍCULO 1

Informes anuales sobre derechos humanos

1. Cada Parte proporcionará un informe a su respectivo poder legislativo nacional a más tardar el 15 de mayo del año siguiente a la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá, y en forma anual en los años sucesivos. Estos informes tratarán sobre el efecto de las medidas tomadas en virtud del Tratado de Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá sobre los derechos humanos tanto en los territorios de la República de Colombia como Canadá.

2. Cada Parte hará público su informe.

ARTÍCULO 2

Mecanismo de cooperación

1. Las Partes pueden consultarse entre sí para revisar la aplicación del presente Acuerdo.

2. Las Partes designan al Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y al Departamento de Asuntos Extranjeros y Comercio Internacional de Canadá para la aplicación del presente Acuerdo en su nombre.

ARTÍCULO 3

Entrada en vigor

Cada Parte notificará a la otra Parte por escrito respecto al cumplimiento de los procedimientos internos nacionales requeridos para la entrada en vigor del presente Acuerdo. Este Acuerdo entrará en vigor en la fecha de la segunda de las notificaciones mencionadas o en aquella en la que entre en vigor el Tratado de Libre Comercio entre la República de Colombia y Canadá, lo último que ocurra.

ARTÍCULO 4

Enmiendas

Las Partes pueden acordar por escrito enmendar el presente Acuerdo. Cada Parte notificará por escrito a la otra Parte respecto al cumplimiento de sus procedimientos internos nacionales requeridos para la entrada en vigor de las enmiendas. Las enmiendas entrarán en vigor a los 60 días a partir de la fecha de la segunda de estas notificaciones.

ARTÍCULO 5

Terminación

El presente Acuerdo permanecerá en vigor a menos que cualquiera de las Partes lo dé por terminado mediante notificación por escrito a la otra Parte con seis meses de antelación.

EN CONSTANCIA DE LO ANTERIOR los abajo firmantes, debidamente autorizados para hacerlo, han suscrito el presente Acuerdo.

HECHO en duplicado en Bogotá, el día 27 de mayo de 2010, en los idiomas castellano, inglés y francés, siendo todas las versiones igualmente auténticas.

Por la República de Colombia,

Jaime Bermúdez Merizalde

Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Colombia.

Por Canadá,

Geneviève Des Rivieres

Embajadora de Canadá en la República de Colombia.