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"Oidhaco respalda la solicitud de Eurodiputados de exigir a Colombia hechos y no palabras"
El Tratado de Lisboa exige a la UE que anteponga los derechos humanos en sus relaciones comerciales con Colombia
Oidhaco / Martes 21 de diciembre de 2010
 

La UE traicionaría sus principios de transparencia y participación ciudadana al no tener en cuenta a los sindicatos y organizaciones que vienen denunciando en Bruselas la persecución contra activistas, pueblos indígenas, campesinado y población afectada directamente por el TLC.

La UE rompió su compromiso de integración regional al negociar bilateralmente con Perú y Colombia, fuera de las diálogos comerciales con la Comunidad Andina

¿Puede la UE garantizar que ninguno de los proyectos económicos favorecidos por el TLC se realizará en territorios de pueblos indígenas que se encuentran amenazados de extinción?

Los servicios secretos colombianos espiaron en territorio europeo a activistas y ONGs europeos y colombianos que se opusieron al TLC mientras se realizaban las negociaciones entre la UE y Colombia

Bruselas, 21 de diciembre de 2010. La UE podría ratificar el TLC con Colombia sin dar la sensación de haber tenido en cuenta que en este país las violaciones de derechos humanos son gravísimas y que, contrario a lo prometido por el anterior y actual gobierno, allí no se están viendo acciones contundentes para detener esta situación y llevar ante la justicia a los responsables de los asesinatos, persecuciones y amenazas contra sindicalistas, defensores y defensoras de derechos humanos, indígenas, población campesina y afrocolombiana.

Vincent Vallies, portavoz de la Oficina Internacional de Derechos Humanos- Acción Colombia (Oidhaco), que agrupa a más de treinta organizaciones europeas y cuya sede está en Bruselas, advierte de que la UE puede "traicionar sus principios democráticos, al no haber incluido en las negociaciones a representantes de las poblaciones directamente afectadas por los futuros proyectos que se realizarán en caso de la ratificación por parte del Parlamento Europeo de este TLC". "¿Dónde están los mecanismos de participación ciudadana cuando tratados tan importantes como éste se negocian de manera reservada de gobierno a gobierno?", pregunta a la UE esta organización europea.

Oidhaco manifiesta que respalda la posición de los eurodiputados que la semana pasada exigieron el respeto por los derechos humanos en Colombia como uno de los requisitos fundamentales para debatir sobre este TLC: "Pedimos a la UE y a sus países miembros que muestren con hechos y acciones, coherencia con los principios democráticos reafirmados con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa", expresa, Vallies. "La UE se ha comprometido a promover sus valores en el mundo, contribuyendo a la paz, la solidaridad, el respeto mutuo entre los pueblos, el comercio libre y justo y la defensa de los derechos humanos, entre otros", recuerda Valli

Oidhaco recuerda que Intermón-Oxfam, organización miembro mundialmente reconocida, en su reciente análisis de las relaciones entre España y Colombia, pregunta: "¿dónde quedaron los derechos humanos y el DIH"? Helena Vidal-Foch, portavoz de esta organización, recuerda Vallies, explicó que, "a pesar de que España ha logrado una posición de ventaja, que le ha situado como segundo inversor extranjero en Colombia, no ha empleado este lugar de privilegio para exigir a los gobiernos colombianos el cumplimiento del respeto a los derechos humanos y al DIH". Vallies añade que "esta misma incoherencia parece existir entre las relaciones de la UE y Colombia".

El portavoz de Oidhaco le recuerda a la UE y a sus países miembros que las justicias española y belga, están investigando el espionaje ilegal que sufrieron en sus territorios activistas y organizaciones de derechos humanos tanto europeos como colombianos por parte de los servicios secretos colombianos mientras se realizaban las negociaciones del TLC entre la UE y Colombia. "¿Cómo puede ser que ni los países ni la UE le hayan pedido explicaciones públicas a un gobierno extranjero que ha espiado a sus ciudadanos y a organizaciones que representan a la sociedad civil?", se pregunta Oidhaco. "Esta persecución sufrida en territorio de la UE que viola su soberanía, se realizó entre otras razones, para estigmatizar a entidades y ciudadanos que desde Europa se oponen a la firma de este TLC por no exigir a Colombia el respeto que cualquier país democrático debe de tener por los derechos humanos", advierte Vallies. "Esta ilegalidad contra ciudadanos europeos, en territorio europeo y colombiano, no hace sino constatar la impunidad que ampara en Colombia a los violadores de derechos humanos".

"Si la UE ratifica este TLC con Colombia, con una cláusula de derechos humanos frágil y sin tomar en cuenta los impactos mismos de este acuerdo sobre la población colombiana, los 27 países y la UE en conjunto, no harían otra cosa que legitimar las violaciones a los derechos humanos sistemáticas y generalizadas que se producen en Colombia y olvidar sus principios fundadores", concluye Oidhaco.