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Terror militar y paramilitar en el bajo Ariari (Meta)
Un campesino desaparecido, dos defensores de derechos humanos y un poblador amenazados, y una vivienda víctima del pillaje de tropas del batallón Bacna de la Brigada Móvil 4
Camilo Raigozo / Martes 3 de julio de 2007
 

El pasado 28 de junio, unidades del Ejército adscritas al Batallón Bacna de la Brigada Móvil No 4, incursionaron en la finca del campesino Bertulfo Reyes, en la vereda Palmar, municipio Vista Hermosa y ocuparon la casa durante tres días aprovechando que esta estaba sola.

Los militares causaron destrozos en varios enseres de la familia Reyes, como ollas, cobijas, colchones, y objetos de valor, radios, grabadoras, y hurtaron víveres, y útiles de aseo, según denuncia enviada a Notimundo por la Comisión de Derechos Humanos.

Reyes había salido a llevar a su esposa al médico, razón por la cual su casa estaba sola en el momento que fue violentada por los militares. Al ser avisado de lo que estaba ocurriendo en su finca, el campesino retornó de manera inmediata y al entrar a su vivienda además de encontrar su casa saqueada y los enseres destrozados, halló un mensaje que decía: “No se esconda que venimos por usted, su destino es morir en nuestras manos: Batallón Bacna“.

El 29 de junio, en la vereda La Victoria, municipio de Puerto Rico (Meta), unidades del ejército adscritas al Batallón Joaquín París, interceptaron a varios campesinos que venían de la vereda La Cascada, municipio de Puerto Concordia (Meta). Entre las unidades militares se encontraba el reconocido paramilitar alias “Pantera” quien les dijo a los citados campesinos que “saludos a los guerrilleros Cachirre y otros del frente 44 de las Farc” y que se dejaran ver para calentar cañón y en tono amenazante se refirió al campesino Edilberto Daza Bejarano, coordinador de derechos humanos en esta zona y miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la vereda La Victoria.

Al referirse a Daza, el citado paramilitar dijo: “a ese hijueputa le vamos a mochar la cabeza por sapo”. Cabe anotar que Edilberto Daza no pudo volver a salir a la cabecera municipal de Puerto Rico porque los ‘paras’ han anunciado que lo van a matar.

El 30 de junio, la operadora de un SAI de la localidad de Santo Domingo (Meta), aproximadamente a las 3 de la tarde, recibió una llamada en la que le dejaron el siguiente mensaje a Jaime Ortega, coordinador del Comité de Derechos Humanos de la citada localidad: “no sea sapo, hijueputa auxiliador de la guerrilla, muy pronto vamos por usted”, cabe anotar que en repetidas ocasiones esta comisión ha alertado del riesgo que corre Ortega por las continuas amenazas que ha recibido.

El 1 de julio, a las 2 de la tarde, tres paramilitares de civil abordaron una canoa de línea que se movilizaba por el río Ariari, desde el municipio de Puerto Rico a la vereda Chispas. Bajaron violentamente al labriego Oscar Camelo, quién vestía camisa verde vivo, pantalón yin azul y zapatillas negras con marrón.

Después de bajar a la víctima los individuos obligaron al motorista a continuar su marcha y desde entonces no se tienen noticias sobre la suerte de Oscar Camelo. Con anterioridad, miembros de la Comisión por la Defensa de los Derechos Humanos habían alertado sobre el peligro que corren los campesinos a manos de los grupos paramilitares como también había hecho las denuncias ante las autoridades pertinentes.

“Nuevamente constatamos que en desarrollo de las operaciones militares las actuaciones son desproporcionadas, desbordadas contra la población civil, la que se ha convertido en blanco de las operaciones militares del ejército nacional y de la estrategia paramilitar. La legitimación de la persecución a la población campesina se ha dado en medio del supuesto de perseguir a las guerrillas de las Farc”, dicen los campesinos en el comunicado conocido por Notimundo.

Observan también tanto comunidades como defensores de derechos humanos que la militarización del territorio continúa significando la coincidencia de operaciones institucionales con las paramilitares, violando todos los principios del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.

“Todo esto ocurre en un contexto de reingeniería de la estrategia paramilitar que combina procesos de desarme con la creación de nuevas estructuras paramilitares como las autodenominadas ‘Águilas Negras’”, argumentó Héctor Hugo Torres de la Comisión de Derechos Humanos.

“Nuevamente hacemos un llamado a las instituciones del estado, a actuar con prontitud para prevenir daños irreparables en contra de la vida de los campesinos y activistas de derechos humanos que señalamos en la presente comunicación”, advierte la comunicación.