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Murió en Madrid el fotógrafo colombianista Jorge Mata
Agencia Prensa Rural / Lunes 14 de marzo de 2011
 

La muerte de Jorge Mata

Por Alexia Guilera

Ahora, en estos días metálicos que vendrán, a una le parece que se va siempre antes la gente que más pelea, la que abraza el mundo sin reparar en desgastes: esa gente que cree en él. Pero es jodido, Jorgito: nadie sabe qué precio tiene eso, aunque sí se sabe que es siempre, siempre demasiado alto.

Aquí nos queda tu mirada a todo esto. Nos dejas los ojos bien abiertos a todo el horror que captó tu cámara -y tu corazón. Pero, qué coño, también te vas diciéndonos que has vivido, que te lo gozaste compañero. Que por acá toca es pasar mirando, sintiendo, abrazando con el alma abierta. Será ese nuestro aprendizaje, Jorge, amigo.


Jorge Mata, Ha pasado a la Historia

Por Comisión Intereclesial de Justicia y Paz

Unos minutos antes de las ocho de la noche con poco frío en Bogotá fue el tiempo de esa percepción de que somos límite. A esa hora escuchamos de su muerte en España.

Este domingo de receso en el invierno de la crisis ambiental fue el azul celeste entre nubes a distancias intercaladas, todo era fotografiable, sin artificio, al natural. En esta circunstancia no fue casualidad haber pensado en él o haber escuchado de su muerte. Cierto, nada era casual.

El hoy es algo más que las circunstancias. Eran retazos en este tiempo de una despedida. La memoria fragmentada sobre el artista, el ser humano, libre pensador, el artesano de la estética, de la imagen detenida, aprisionada en un instante. La única palabra si repetición. El borrador original en imagen única e irrepetible.

Ha pasado a la historia, Jorge. Los fragmentos de nuestra memoria colectiva está aquí en lo cercano de nosotros en 2003, en medio de la inacabada persecución, en las salidas para evitar lo injusto. Eran sus tiempos en Peace Brigadas International, PBI.

Entre sus palabras, sus sonrisas, su sentir, su pensar, el mundo de la estética. Abriendo brechas. Decir de otros modos, una imagen fija en un papel o en el ciberespacio, quieta, hablándolo todo, sin más. La esperanza o la represión en blancos y negros, en matices de café o en colores: vida o muerte, opresión o libertad, víctimas y victimarios, destrucción o simplemente sujetos colectivos existentes.

Su mirada atravesaba los lentes buscando el momento que revela el fondo, lo oculto, lo encubierto. Develando la desarticulación de los poderes, desnudando la soberbia política mafiosa. Las fotografías hablaban a pesar de nuestra sordera o nuestra dogmática mirada en textos escritos. Letras, letreros, palabras y palabras aplastando el sentido, la posibilidad de experimentar lo sublime, así nazca de la barbaridad humana.

En nuestra historia está, ese soñador en la imagen. Esas múltiples imágenes son parte de la memoria de nuestra historia, la de la impunidad y la de la dignificación ante esta, la de la debilidad y la de la prepotencia armada. La sensibilidad desde la barbarie o desde la indignidad en un cuadrante, con unos tonos, con un reflejo definitivo y único. En un jeep y sin él, sin dinero o con él, en silla de ruedas o a pie. El libertario de la imagen Ha Pasado a la Historia.

Jorge está en y más allá de SURIMAGES. Es parte de la historia del Sur, de la resistencia y la epopéyica popular que resignificó en las imágenes de San José de Apartadó, de Cacarica, de Curvaradó, de Jiguamiandó, de Alto Ariari, del Norte del Valle. La esperanza que Jorge capturó para dar libertad, sin exponerse a él como la imagen. Él, simplemente, él esteta; él la sensibilidad del momento único e irrepetible. Como este único momento que se vive con la muerte biológica, dura y difícil, prolongada en tensión en estos últimos años de su enfermedad. Jorge pasa a la Historia del SUR en IMÁGENES de dignidad.

Jorge Mata, Un hombre que fotografió el dolor y la esperanza de Colombia

Por César Jerez

No se quedaba quieto, iba de aquí para allá dentro de nuestro país, era difícil alcanzarlo. Lo alcance a ver algunas veces, en los cruces de caminos de esta tierra sacudida por la guerra, siempre buscando la imagen que nos sacudiera el alma, para terminar de convencernos en la razón de esa gente que lucha desde allá abajo por las causas justas. Con más salud y más suerte habría estado con nosotros hoy en el Río Sogamoso, fotografiando a los hombres y mujeres que de nuevo fueron ultrajados por defender el trabajo digno y el agua de un río moribundo. Jorge, nos dejaste todo eso que hiciste plasmado en instantáneas. Eran tus señales de amor por un país cruel que se quedó en tus entrañas. Hasta siempre.

Vea: http://www.surimages.com/