Agencia Prensa Rural
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Un tratado nefasto
El visto bueno de Obama al TLC es nefasto para Colombia
Carlos Jaime Fajardo / Lunes 11 de abril de 2011
 

Con bombos y platillos se anunció el 7 de abril, que el presidente Obama iba a tramitar el TLC con Colombia en el Congreso, después de que el gobierno cumpliera algunas condiciones sobre la problemática laboral del país.

Las políticas de flexibilización laboral impuestas por el Fondo Monetario Internacional, FMI, en cabeza de los Estados Unidos, han llevado a la precarización del empleo por medio de leyes como la 50 del 90, la 100 del 93, la 789 del 2002, que se profundizará con el actual Plan de Desarrollo, por el aumento en la edad de pensión. Si bien, se requiere que el gobierno adelante una nueva legislación que garantice la estabilidad laboral, respetando los derechos sindicales, ello no implica automáticamente la aprobación de ningún tratado que afecte los intereses nacionales.

Se afectaría la agricultura, la producción de pollos, se encarecerán los medicamentos, se perderán recursos por el no cobro de impuestos a los productos norteamericanos, se mercantilizará aún mas la educación y la salud, entre muchas consecuencias, ello a cambio de la remota posibilidad de captar el mercado estadounidense con nuestros productos, pues colocan demasiadas trabas por las políticas sanitarias, ni siquiera dejan circular a los colombianos en su territorio, persiguiéndolos como delincuentes.

Antes de ser un tratado resultado de un acuerdo, es uno de sujeción a los intereses de los E.U, pues no es únicamente comercial, imponen condiciones políticas y militares al país, como el Plan Colombia, la supuesta lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, que no son más que políticas estratégicas de control en la región, obligando al gobierno colombiano a aprobar sus invasiones en otros países, como en Irak, Afganistán y Libia, incluso apoyar golpes como en Honduras y Venezuela.

Entonces, no es una buena noticia, ni una buena gestión la del presidente Santos, es pésima, trae ruina para la producción nacional y mayor dependencia a los extranjeros, por lo que se requiere que expresemos nuestro rechazo.