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Comunidades del Alto y Bajo Tuluá logran acuerdos con el gobierno local en materia de infraestructura
 

Más de 100 líderes comunitarios de la cuenca media del río Tuluá participaron activamente en la Asamblea Campesina realizada el pasado sábado 23 de julio en Crucero Nogales. Se discutió la situación conflictiva de las comunidades con la empresa EPSA ejecutora de los desarrollos hidroeléctricos y sobre el proyecto de la conectividad vial Crucero Nogales (Buga)-San Marcos (Tuluá)- La Esmeralda (San Pedro) solicitado por las comunidades de la región.

Una vez verificaron el cumplimiento de las dos exigencias solicitadas en la Asamblea del mes de mayo, se autorizó a sus seis (6) representantes la firma del Acuerdo de Voluntades para el proyecto vial suscrito por los alcaldes de Buga y San Pedro y por el representante legal de la EPSA. La empresa presentó el contrato para los diseños y estudios de impacto ambiental que será realizado a partir del mes de agosto por la firma Diconsultoría S.A con una duración de seis (6) meses y con el compromiso de presentar informes mensuales de avance. Casi un año de esfuerzos de la organización campesina muestran sus primeros frutos.

Con el cumplimiento de estos requisitos se aprobó unánimemente el levantamiento de la restricción que desde la Asamblea del mes de febrero se había impuesto a la EPSA para la instalación de las torres y líneas de distribución, medida de presión pacífica para que se cumpliera lo pactado en el cronograma del proyecto acordado en agosto de 2010.

A partir del día lunes podrán ingresar los contratistas de las torres y se espera que en 15 días lo hagan también la firma consultora que realizará los estudios necesarios para la vía. La situación había tomado un carácter complejo por la urgencia de la EPSA para cumplir los contratos de venta de energía y por la férrea resistencia de los campesinos que pedían se cumpliera con los acuerdos para la construcción de los 8.5 Km de vía. La inminente militarización de la zona quedó suspendida. Ganó la sensatez de ambas partes.

Producto de este proceso se resolvieron las quejas por los valores que injustamente fueron pagados a los campesinos por el derecho a las servidumbres en sus fincas y parcelas. Se acordaron los nuevos valores de manera consensuada y con la Reserva Natural Los Chagualos se concertaron las medidas de mitigación y compensación por los impactos ambientales que se generaran por la instalación de dos torres y servidumbre para las líneas de transmisión en la zona de conservación, negociación que había durado 27 meses.

Desafortunadamente el Acuerdo de Voluntades no contó con la firma del Alcalde de Tuluá inicialmente pactada. La empresa, por sus acciones dilatorias, no entregó a tiempo la documentación completa en su poder (diseño, presupuesto y licencia para la construcción del puente) que se había comprometido con el señor alcalde. Información necesaria para registrar la obra en el banco de proyectos e iniciar los trámites internos para incluirla en la reserva presupuestal vigente. Las comunidades campesinas confían que la Administración Municipal de Tuluá, que por aducidas razones presupuestales y jurídicas se abstuvo del firmar el Acuerdo de Voluntades, honre el compromiso adquirido para la construcción de un puente vehicular sobre el río Tuluá en el sector de San Marcos y así garantizar la conectividad Tuluá, Buga y San Pedro en su zona rural.

La actitud dilatoria del jefe del proyecto de las PCH para cumplir con la contratación de los estudios prometidos en agosto 2010 y con la entrega de documentación completa para la construcción del puente San Marcos, sumado al comportamiento prepotente de la Trabajadora Social que al inicio del proyecto entusiasmó a los campesinos con la construcción de nuevas vías, hicieron que los tiempos pasaran y los conflictos sociales en la región se agravaran casi al punto de no retorno. Por estas razones la Asamblea unánimemente declaró a estos dos funcionarios de la EPSA, como personas no consecuentes con la comunidad, y en tal sentido solicitaron a los representantes la mesa de trabajo de la vía, al comité de veeduría ciudadana y líderes comunitarios abstenerse de participar en actividades con estos funcionarios.

Las comunidades de la cuenca media del río Tuluá reiteran su total disposición de buscar la unión de esfuerzos y voluntades para hacer del proyecto hidroeléctrico un modelo de desarrollo sostenible y de beneficio común. Aquí hay una comunidad que quiere progresar en pacífica convivencia, una comunidad que quiere ser incluida en el tren de la prosperidad y la Paz. Una comunidad que sueña un mejor mañana.
Se espera que un nuevo capítulo en las relaciones comunidad-empresa se inicien ahora, relaciones basadas en el respeto y en la confianza que se logra con el cumplimiento de los compromisos ambientales y sociales adquiridos por la EPSA para la construcción y operación de las centrales hidroeléctrica en la cuenca media del río Tuluá.

Agradecemos a todas las personas e instituciones como la procuraduría regional, la personería municipal, la defensoría del pueblo, organizaciones sociales y ambientalistas, a los medios de comunicación, escritos y audiovisuales locales que informaron a la ciudadanía de manera imparcial y transparente, la situación de tensión que se presentaba en la región, especialmente al comunicador Norbey Palacio testigo presencial de la Asamblea y que desde el lugar de los hechos informó en su noticiero radial los resultados logrados para la resolución del conflicto social que se estaba viviendo en la región.