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Extraen oro sin mercurio
Gimena Ruiz Pérez / Miércoles 23 de noviembre de 2011
 

Una alternativa tecnológica permite eliminar el uso del mercurio en la extracción del valioso metal. Para ello se utilizan reactivos que se degradan en el ambiente y disminuirían los costos para los mineros artesanales. El reto es que la industria aurífera fije sus ojos en la novedosa y ecológica técnica.

A los 12 años, Luis Fernando Cardeño tuvo su primer contacto con el mercurio; lo usó hasta que empezó a sufrir pérdida de la memoria de largo plazo y dificultades para el razonamiento abstracto y el procesamiento de información. Por eso se alejó de las minas.

Hoy, a los 60 años, consciente de los daños irreversibles por el uso de la peligrosa sustancia, cambió radicalmente su ocupación y ahora estudia Psicología. "Me retiré porque me di cuenta de que era la única opción para mejorar mi estado de salud", señala.

Cáncer, afecciones pulmonares, caída del cabello y esterilidad, así como incalculables afectaciones al ambiente son ocasionados por el mal uso del mercurio en la minería aurífera. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia en Medellín, con el apoyo de los sectores privado y gubernamental, desarrollaron un proceso de recuperación directa del oro (Au) mediante una técnica denominada flotación espumante.

Es una tecnología que permite separar el valioso metal de sus otros acompañantes, sin necesidad de usar componentes dañinos. "El procedimiento busca, por primera vez en el país, eliminar el uso de dicha sustancia", argumenta Oswaldo Bustamante, líder de la investigación en el Instituto de Minerales Cimex, de la Facultad de Minas.

Es un proyecto que se ajusta a la realidad nacional, dadas las condiciones de extracción del preciado mineral, en donde el mercurio se utiliza de forma inadecuada y excesiva, algo que se agrava si se tiene en cuenta que no se degrada en la naturaleza.

Ríos como el Cauca y el Nechí, arterias fluviales vitales para Antioquia, están contaminados, por ende, las especies que los habitan y los suelos que los rodean. Asimismo, se afectan los sistemas agrícolas de sus riveras y las comunidades cercanas por el consumo de aguas y peces.

La técnica

Ante tal situación, la propuesta de la UN puede significar una solución. ¿En qué consiste? Según explica Bustamante, "el material que viene de las minas hay que molerlo y pasarlo a tanques donde se adicionan reactivos químicos que poseen características similares a los jabones y alcoholes. Este proceso, llamado ’flotación espumante’, usa una combinación de sustancias de fácil degradación".

Agrega que allí se genera la separación de dos tipos de minerales: los hidrofóbicos como el oro, que repelen el agua, y los hidrofílicos, que tienen afinidad con ella. Ambos se comportan de manera diferente en el medio acuoso.

Los reactivos químicos usados en la técnica se denominan colectores y contienen dos tipos de compuestos: los orgánicos que obligan a ciertos minerales a rechazar el líquido que los rodea (es por eso que flotan) y los inorgánicos que adsorben o retienen otro tipo de minerales afines al fluido. Mediante el uso de burbujas de aire, se produce una espuma donde se concentra el metal dorado que repele al medio acuoso.

La tecnología está diseñada para la extracción de oro nativo, es decir, aquel que se encuentra libre en la naturaleza y que no está asociado a minerales como piritas o sulfuros metálicos. Se encuentra preferencialmente en los aluviones y en algunas minas de veta en pequeñas proporciones.

Pelea contra el mercurio

De acuerdo con el informe realizado por Marcello Veiga, docente de la Universidad de British Columbia (Canadá), en el 2008 había entre 20 mil y 40 mil mineros artesanales en Antioquia que produjeron de 24% a 48% de las 41,5 toneladas de oro producidas en el país para ese año, con un gasto aproximado de 130,4 toneladas de mercurio.

Este se utiliza prioritariamente en la separación del Au de otros componentes, en un proceso llamado amalgamación, donde el metal atrapa las partículas del primero aislándolas de los demás materiales con los que viene acompañado.

La propuesta de los investigadores de la UN busca reemplazar esa práctica por un nuevo proceso y obtener un concentrado de oro nativo que pase directamente a fundición, sin contaminantes. "Hemos tenido mucho éxito a escala de laboratorio, lo que sigue es implementarlo en la industria minera", expone el profesor Bustamante.

Todo el proyecto de innovación cuenta con etapas posteriores de escalamiento a nivel piloto y luego a montaje industrial, cuando el proceso sea verificado por el sector productivo.

Respecto a los costos, en la actualidad el valor por kilogramo de reactivo de flotación espumeante es diez veces menor al de mercurio; además, el consumo de esos reactivos es del orden de gramos, mientras que el de mercurio es de kilos por tonelada de mineral. "La finalidad del proyecto se vería cristalizada con la implementación en la gran minería", sostiene el docente.

Con esto, se logra una tecnología aplicada que soluciona los problemas del sector, con validez científica y con todas las posibilidades de ser reproducida. Igualmente, el ambiente y la salud ganan, porque los reactivos utilizados serían menos agresivos, dado que se usan en pequeñas cantidades y son biodegradables.

Cambiar el chic

Para Oswaldo Bustamante, el principal trabajo por hacer es concientizar a los agentes de la cadena minera, con el propósito de promover un cambio cultural frente al uso de sustancias químicas en la extracción.

"Los mineros conocen perfectamente los daños que el uso del mercurio ocasiona en la salud y el medioambiente; sin embargo, prefieren morir que dejar de usarlo. Por eso, es fundamental que conjuntamente con los desarrollos tecnológicos se apliquen normas sancionatorias, a fin de garantizar el éxito de estos logros tan importantes para la minería en el país", expresa el ex minero Luis Fernando Cardeño.

El ingeniero de Minas y Metalurgia Oseas García es el líder del Proyecto Global del Mercurio de las Naciones Unidas que se realiza en la zona minera de Antioquia, el cual busca introducir tecnologías más limpias en la minería y la extracción de oro artesanal.

Él indica que la alternativa de flotación espumante se convierte en una opción tecnológica que impactará positivamente al sector. "Lo que sigue es impulsarla en las comunidades mineras de la región y contribuir a tener una minería que no contamine".