Sindicato de Trabajadores Agrarios del Sumapaz
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Carta abierta al alcalde de Bogotá
Comunidad de Sumapaz rechaza puestos de Policía
La decisión, inconsulta, traerá más problemas que soluciones.
Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Sumapaz / Domingo 30 de septiembre de 2007
 

Sumapaz, septiembre de 2007

Doctor

Luis Eduardo Garzón

Alcalde Mayor de Bogotá DC.

Ref: Postura de la organización sindical y comunal de Sumapaz DC, con respecto al Plan de Seguridad Democrática y en particular con el establecimiento de la Policía en la Localidad 20.

Respetado señor Alcalde Mayor:

Las organizaciones sociales, sindicales y comunales y un sector amplio de habitantes en la localidad de Sumapaz deseamos, por este medio, dar a conocer a las autoridades tanto del orden distrital como del orden nacional, nuestra posición, así como el natural temor y profunda preocupación, frente a la decisión, inconsulta, de instalar puestos de Policía en la localidad, que en cualquiera de las modalidades, ambiental, carabineros etc., manifestamos muy respetuosamente de entrada, traerá mas problemas que soluciones.

Históricamente la región de Sumapaz, en su lucha por los derechos del campesinado, ha tenido que rechazar los planes del estado que proponen la militarización del territorio.

Una vez se dio rompimiento a los diálogos de paz, y ante la decisión gubernamental de instalar en nuestro territorio la base militar de alta montaña, la primera de este tipo en el país, el campesinado, a través de sus organizaciones sociales, hizo saber sus observaciones sobre las posibles consecuencias de dicha instalación, las cuales, desafortunadamente, con el pasar del tiempo, se han venido cumpliendo, ante el operativo permanente de las unidades móviles y unidades militares, que para el caso de la región, suman más de tres mil unidades del Ejército Nacional, número que supera de lejos el total de la población civil habitante y residente dentro de esta localidad rural, hasta el punto que se calcula que existen por lo menos tres militares por cada habitante.

Al igual que ayer, y con la confirmación de nuestros temores, las organizaciones sociales, sindicales y comunales de Sumapaz DC, manifestamos enfáticamente nuestro rechazo absoluto a la política estatal y de la administración distrital en el sentido de establecerse puestos de Policía en nuestro territorio, rechazo que fundamentamos en las siguientes razones:

1.En primer lugar es del caso señalar que la memoria colectiva del campesinado sumapaceño trae recuerdos amargos, tristes, luctuosos y muy dolorosos sobre la presencia de miembros de la Policía en la localidad. Quienes han podido dejar constancia escrita, relatan que en la en los albores del siglo XX, las autoridades civiles y de Policía respaldaron a los grandes hacendados y terratenientes, en su enfrentamiento a quienes sólo aspiraban a un pedazo de tierra para obtener el sustento propio y el de sus familias, y, que inclusive, las “oficinas” de la autoridad estaban situadas en la casa del mayor hacendado de la época, y que dada esta circunstancia, hacendado y autoridades eran una sola cosa (“Surcando Amaneceres”, Laura Varela y otro, editorial Universidad Cooperativa de Colombia, año 2007). Podemos también citar la agresión ejercida sobre los habitantes del Sumapaz durante la llamada época de la Violencia, (1949- 1960 aproximadamente), cuando la Policía Nacional acantonada en la vereda La Concepción cometió incontables vejámenes, abusos difíciles de narrar e incluso se sabe del asesinato de varios habitantes del Sumapaz a manos de quienes debían proteger la vida, honra y bienes de la población civil. O recordar también el caso del corregimiento de Nazaret, población civil que sufrió bombardeos indiscriminados, en los cuales cayeron muertos varios jóvenes, mujeres y niños. Se hace interminable la lista de padecimientos que sufrió la población civil a manos de la Policía Nacional, y que este espacio impide recontar.

2.En distintas ocasiones hemos oficiado y denunciado ante los organismos estatales y defensores de derechos humanos, el impacto ambiental, social y cultural que conlleva este proceso de militarización y copamiento de nuestro territorio. Denuncias que prueban cómo este proceso de militarización no es garantía para la seguridad de la población civil, por cuanto los mismos mandos militares han tenido que reconocer y resarcir los daños causados por la tropa, daños que hablan sobre abusos en la propiedad de los campesinos, el atropello a la integridad personal, e inclusive, sin atrevernos a prejuzgar, varios militares están incursos en investigaciones penales relacionadas con el asesinato de habitantes en nuestra localidad, esto sin contar los múltiples reclamos de la comunidad sobre maltratos y atropellos por parte de la tropa.

3.Los campesinos de Sumapaz a través de la historia, ante la ausencia del estado que hoy nos propone traer más tropa, desarrollamos en este territorio mecanismos alternativos muy genuinos de composición amigable y fraterna en la resolución de los conflictos, administrándose justicia en equidad conforme a nuestra propia cultura, que, sin ánimo de petulancia, sin duda alguna nos ha convertido en un ejemplo para el país, y nos mantiene como la localidad y grupo social del Distrito Capital con el más bajo índice de violencia, los niveles más elevados de solidaridad humana y la amplia capacidad para implementar costumbres y normas de convivencia que han permitido, desde hace bastantes años, aclimatar el respeto por el otro, por la vida, por las cosas ajenas, todo dentro de la ruta que permite acatamiento a las normas sociales y el fortalecimiento de la civilidad.

4.Además, existen dentro de nuestra localidad un conjunto de instituciones públicas como las tres corregidurías, ubicadas en la cabecera de cada corregimiento (Nazaret, Betania y San Juan), que cumplen funciones de inspecciones de Policía, la Comisaría de Familia, el Hospital de Nazaret, y la misma Alcaldía Local, las cuales en forma armónica con la población y con las organizaciones sociales, desarrollan acciones preventivas en detrimento del delito y las contravenciones.

5.Según los indicadores y cifras estadísticas que reposan en el Sistema Unificado de Información de Violencia y Delincuencia de la Secretaría de Gobierno, la Localidad de Sumapaz tiene los índices más bajos en delitos de impacto.

6.La construcción de cuarteles de la Policía en los centros poblados de la localidad pone en riesgo el derecho a la vida de las familias de estos asentamientos, el cual tiene el carácter de fundamental (Artículo 11, Constitución Nacional). Igualmente, para este caso la vida debe considerarse como un derecho colectivo y por eso expresamos el temor a perder la vida ante un potencial ataque a las nuevas edificaciones de la Policía. Entendemos que la decisión de llevar la Policía a la localidad es política y tiene fundamentos normativos, pero ante la Constitución de Colombia prima el derecho a la vida y con la acción proyectada de la construcción de cuarteles, amenaza violar el derecho fundamental.

7.Consideramos que el distrito en cabeza de su administración se equivoca al implantar la política de “seguridad democrática” en un territorio que, por cierto, como ya se dijo, está militarizado, dando un giro en la concepción que se tiene de seguridad, apartándose del concepto de seguridad ciudadana integral trabajado por ustedes, donde se tienen en cuenta factores no militares, el cual adquiere preponderancia en la medida en que prioriza la implementación de mecanismos participativos, deliberativos y territorialmente localizados, otorgando un voto de confianza al poder local y civil en el manejo de la seguridad.
Señor Alcalde Mayor, dadas las consideraciones mencionadas y otras más que el espacio no permite detallar, pero que si usted personalmente considera podemos exponerle en el tiempo y lugar que se nos indique, reafirmamos nuestra posición de rechazar la decisión gubernamental de instalar puestos de Policía en nuestra localidad, y en términos respetuosos y firmes, solicitamos que tal decisión sea revocada, por nuestro bienestar y nuestras vidas, como una gran concesión a la paz y la convivencia civil.

Cualquier información o respuesta la recibimos en las oficinas de la Alcaldía Local de Sumapaz, en el corregimiento de San Juan de Sumapaz.

Cordialmente,

Eliberto Poveda, presidente de Sintrapaz

Carlos Suárez, presidente de Asojuntas