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Los "urabeños" demuestran su poder regional
El “paro armado” convocado por Los Urabeños como represalia por la muerte de Juan de Dios Úsuga, alias ‘Giovanni’, provocó el colpaso del comercio y el transporte en zonas de 6 departamentos
Verdad Abierta / Viernes 6 de enero de 2012
 

El comercio, las fincas bananeras, las carreteras y las calles de los pueblos están deshabitadas porque todos las personas tienen miedo de salir de sus casas luego de que con llamadas, visitas y panfletos Los Urabeños decretaran un “paro armado”. En Magdalena, Antioquia, Chocó, Córdoba, Sucre y Bolívar se manifestó el poder que pocos le concedían a esta banda criminal.

El paro inició a las 12:00 a.m. y se extenderá por 48 horas más. En la información que contenían los panfletos, Los Urabeños dejaban claro que toda la población debía estar de luto por la muerte de Juan de Dios Úsuga David, alias ‘Giovanni’ quien fue abatido en una operación realizada por la Policía Nacional, el pasado 1 de enero en Acandí, Chocó y que fue enterrado en Pueblo Nuevo, Necoclí.

Además resaltaron que el paro había sido convocado porque en el momento de la muerte de alias ‘Giovanni’ no se le habrían respetado sus derechos y al parecer habría fusilado delante de su familia.

Sin embargo, varias fuentes consultadas por Verdadabierta.com afirmaron que este paro “revela la capacidad operativa de Los Urabeños y de sometimiento de la población civil, ya no necesitan haces grandes matanzas para asustar y parar por completo una población”.

Como pueblos fantasmas se ven los municipios de Valencia y Tierralta en el Alto Sinú; Montelíbano, San José de Uré y Ayapel en el Alto San Jorge; San Pelayo en el Medio Sinú, todos en el departamento de Córdoba. Apartadó, Carepa, Turbo, Necoclí, Chigorodó y Arboletes en el Urabá antioqueño.

En el Chocó los pueblos de Istmina, Condoto, Las Ánimas y San Juan recibieron amenazas. También se vieron afectados los municipios de Guaranda y Majagual en la Mojana sucreña, Achí y San Jacinto del Cauca en la Mojana bolivarense. Santa Marta en el Magdalena también está amenazado.

La reducción en el transporte y en las actividades comerciales también ha sido visible en diferentes poblaciones del occidente de Antioquia que como Cañasgordas, Frontino y Dabeida conducen al Urabá y en la vía para el Bajo Cauca, Puerto Valdivia y Caucasia, donde a partir de las 2:00 p.m. se ordenó cerrar todo el comercio según fuentes del municipio.

En la horas de la tarde llegó la orden del paro a la Comuna 13 de Medellín y no se descarta que esas mismas presiones se vayan a ejercer en corregimientos como Alta Vista y San Cristóbal donde al parecer Los Urabeños hacen presencia.

Según el general José David Guzmán, comandante de la Policía, "El poder intimidatorio de los Urabeños es altísimo, el antecedente que hay de ellos atemoriza”.

Es aún más grave el hecho de que en estos municipios la presencia de la Policía y el Ejército no es garantía de seguridad “el éxito del paro se debe al trabajo que hicieron estas estructuras en el pasado, generan tanto pánico que las personas prefieren quedarse encerradas en la casa”, narró una de las personas entrevistadas.

Luis Fernando Quijano, presidente de la Corporación para la Paz y de Desarrollo Social, Corpades, explicó que “el significado de esta situación es mostrar el poder militar de los Urabeños y la injerencia que tienen sobre la población que debido al miedo o a otros factores reconoce su capacidad intimidatoria. Lo que sirve para cuestionar la premisa institucional de que los Urabeños no tienen poder, son pocos y están opacados”.

El caso del Urabá antioqueño es muy preocupante. El 99,9% del comercio está cerrado y de acuerdo a las personas entrevistadas por este portal las fincas bananeras, los transportadores y los comerciantes decidieron parar toda su actividades.

Para Gerardo Vega, presidente de la Fundación Forjando Futuros y representante de los reclamantes de tierras de Urabá “esta situación es un coletazo de la nueva legislación sobre víctimas y restitución de tierras”.

Para él es la llamada mano negra la que estaría auspiciando el paro con el fin de impedir la restitución de tierras “si dicen representar al pueblo -los Urabeños-, entonces que se pronuncien a favor de la ley de víctimas y de restitución de tierras y respeten también a los reclamantes”.

Vega expresó además que “los Urabeños están buscando legitimidad política cuando todos sabemos que son narcotraficantes, lo que esperamos es que el Estado los someta pues están ejerciendo poder sobre las rutas de tráfico que coinciden con las predios que reclaman los campesinos despojados, particularmente en Urabá”.

El 50% del transporte está reducido, las empresas de transporte público Gómez Hernández, Transportes Urabá, y Cootrasuroccidente, las cuales tenían previsto despachar buses desde y hacia Medellín, suspendieron el servicio por temor a que sus vehículos sean incinerados y sus conductores y pasajeros puedan resultar heridos.

Sergio Valencia, Coordinador general de despechos de Cootransuroccidente le dijo a Verdadabierta.com que “en el día no hemos tenido ningún viaje a Urabá por el temor de la gente, los carros están y la policía nos ofreció el servicio de acompañamiento en caravanas, pero las personas no quieren viajar. Vamos a perder bastante dinero”.

Todo el comercio, incluso los vendedores de minutos a celulares pararon de trabajar. Luis Enrique Mosquera, personero de Apartadó afirmó que "los bancos funcionaron por la mañana, pero cerraron por la tarde. Las bananeras no están trabajando porque son los primeros sobre los que recaen las amenazas". La intranquilidad ha ido aumentando a medida que pasa el día.

Algo similar ocurre en el Bagre, municipio del Bajo Cauca. Al medido día dieron la orden de cerrar todo el comercio “Nos llamaron y nos dijeron que teníamos que cerrar y que no podíamos salir ni por la carretera ni por el río Nechí”, según narró un comerciante del municipio.

Santa Marta fue otro de los lugares en los que el paro armado cambió la cotidianidad. El coronel Wilson Barón Calderón, comandante de la Policía del Magdalena, explicó que el panfleto firmado por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia fue llevado al mercado público por dos hombres en moto que amenazaron a los comerciantes y los obligaron a no trabajar. De acuerdo con fuentes de la Secretaría de Gobierno Municipal, se están tomando medidas para evitar acciones contra la población civil.

En Córdoba las procesadoras de leche Colanta, Proleche y Codegán no pudieron comprar leche hoy. Los habitantes de los municipios de Puerto Escondido, Moñitos, Los Córdobas y Canalete, no se atreven a salir de sus casas luego de que los panfletos amenazantes inundaran los cascos urbanos y áreas rurales de estas localidades.

En la zona rural la amenaza para los ganaderos y comerciantes consistía en que todos los productos que subieran o bajaran por el río Sinú o por las carreteras que están a la orilla del afluente los quemarían.

Algunos campesinos afirmaron que los integrantes de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia fueron hasta las tiendas y las casas para advertirles que no podrían trabajar ni salir.

Este grupo de Autodefensas nació en el 2006 en el Urabá antioqueño y fue comandado Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’ tras la desmovilización de su hermano el exjefe paramilitar Fredy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’ comandante del Bloque Élmer Cárdenas.

Durante estos cinco años este grupo criminal se han ido expandiendo hacia el norte en busca de las rutas del narcotráfico y para llenar los vacíos que dejaron los paramilitares que delinquieron en esa zona del país. En principio se llamaban Héroes de Castaño para luego denominarse Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Tras la captura de alias ‘Don Mario’ en abril del 2009 los hermanos Úsuga David tuvieron el mando del grupo que para ese entonces se llamaba la Banda de Don Mario. El año pasado hicieron una alianza con alias ‘Mi Sangre’ y adoptaron el nombre con el que se les conoce hoy: Los Urabeños.

Sin embargo no es la primera vez que esta banda criminal muestra todo el poder que sabe ocultar.

La primera muestra de poder ilegal se dio en abril del 2005 cuando algunos paramilitares y desmovilizados files a Diego Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, ordenaron el paro de todas las actividades comerciales como respuesta a su captura en Córdoba. Esta vez más del 90% el transporte en Medellín se paralizó.

La segunda se llevó a cabo en el año a principio de octubre del 2008 en Urabá, Bajo Cauca y Occidente antioqueño anunciando un paro armado para detener el avance de grupos guerrilleros en la región.

En esa ocasión la región del Urabá se detuvo por completo. Los trabajadores de las fincas bananeras no fueron a laborar, el transporte público no funcionó, los estudiantes no asistieron a clases y algunos comerciantes cerraron sus negocios por temor a amenazas o represalias de la nueva agrupación.

Luego se extendió hasta Nariño, cuando en los correos electrónicos y bajo las puertas de las casas de las personas y entidades que trabajan por los derechos humanos en ese departamento del sur del país, empezaron a aparecer unos panfletos que anunciaban la llegada del nuevo grupo paramilitar Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

Son evidentes las muestras de poder de estos grupos que han sido conformados por exparamilitares, exguerrilleros y narcotraficantes.

A pesar de que su actividad económica se centra en el tráfico de droga, su poder es tan grande que cuando lo consideran necesario pueden detener y someter a quienes se encuentran en su zona de influencia sin derramar una gota de sangre, tan sólo diciendo: de aquí no se se mueve nadie.