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Santiago García ha sido nombrado Embajador Mundial del Teatro
Ministerio de Cultura de Colombia / Jueves 8 de marzo de 2012
 

El actor, dramaturgo, gestor y guía de los creadores teatrales de Colombia, ha sido distinguido con esta designación, que hoy, solo ostentan 7 grandes personalidades a nivel mundial entre las que se cuentan al nigeriano Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura, en 1986 y Anatoli Vassiliev, considerado la máxima figura de la dirección teatral en Rusia.
El Instituto Internacional de Teatro ITI, Unesco, en reunión celebrada por el Comité Ejecutivo en París (Francia) declaró a Santiago García, director y fundador del Teatro La Candelaria como Embajador Mundial del Teatro.

“Estamos muy felices de que el señor García, un reconocido artista colombiano y gran inspiración para los colegas de la red ITI, haya aceptado ser embajador del teatro para el mundo. Su nominación en el 2012, que coincide con la conmemoración de los 50 años del Día Internacional del Teatro, es particularmente significativa”, precisa Tobías Binancone, Director General de la ITI, en comunicación enviada al maestro García informado su nombramiento.

En Latinoamérica, hasta la fecha solo han sido reconocidos con esta distinción Augusto Boal (Brasil, 1931 - 2009), creador del denominado Teatro del Oprimido, que busca hacer accesible el lenguaje teatral, como método pedagógico y forma de conocimiento para la transformación de la realidad social, y Santiago García a partir de este año.

Los otros embajadores designados por el Instituto Internacional de Teatro ITI – Unesco son: Vigdis Finnbogadottir (Islandia), expresidenta de la República de Islandia y defensora de la diversidad lingüística, los derechos de la mujer, la ecología y la educación; Vaclav Havel (República Checa), político, escritor, dramaturgo y el primer presidente de la República Checa; Firish Karnad, (India), dramaturgo, director y actor de cine; Ellen Stewart (Estados Unidos, 1919 – 2011), fundadora del Teatro La Mama de Nueva York y Arnold Wesker, dramaturgo conocido por sus contribuciones al llamado kitchen sink drama.

Esta declaratoria, que honra al Teatro Colombiano ante el mundo, es una realidad gracias a la postulación promovida por el Centro Colombiano de la ITI - Unesco y el Ministerio de Cultura, que este año propone rendirle un homenaje al maestro García durante la celebración del Día Internacional del Teatro, el próximo 27 de marzo.

Para este gran homenaje al maestro, el Ministerio convoca a grupos de teatro, salas, directores, actores y dramaturgos del país a realizar una lectura dramática de ‘Guadalupe años sin cuenta’.

A su vez, Santiago García fue designado por el Centro Colombiano ITI, Unesco para redactar el mensaje nacional en 2012 del Día internacional del Teatro.

“Nosotros, los hombres y mujeres de teatro colombiano, sabemos que es posible hablar de lo que nos duele y de lo que nos alegra y que también se puede, como en la escena, entender los conflictos. Lo sabemos porque hemos conformado grupos y públicos, hemos sabido convivir entre diferentes y hemos tramitado las divergencias en la creación, un lugar sagrado y misterioso que permite recrear la vida y por lo tanto contribuir a transformarla”, afirma García.

Y agrega: “En este Día Internacional del Teatro 2012, llamamos al mundo del teatro, a los actores y actrices de Colombia a que no abandonen el barco de la creación. Es el único lugar donde no se naufraga. Por supuesto que no es fácil permanecer en él porque es un lugar de riesgo, pero de gran satisfacción porque es el lugar, desde nos podemos reír, incluso, de las pasajeras pompas del poder”.

Más sobre Santiago García

Nació en Bogotá, el 20 de diciembre de 1928. Es actor, dramaturgo, director teatral y pedagogo. Hoy es considerado como uno de los grandes teóricos y prácticos de la escena contemporánea.

Se formó como arquitecto en la Universidad Nacional de Colombia, en la escuela de Bellas Artes de París y en el instituto Universitario de Venecia. De regreso a Colombia, comenzó a entrenarse como actor en Bogotá con el director japonés Seki Sano, en 1956.

Cursó estudios de escenografía y dirección teatral en la Universidad de Carlos, en Praga (Checoeslovaquia). En 1958 integró el núcleo fundador de El Búho, con el que llevó a la escena la obra ‘A la diestra de Dios Padre’, de Enrique Buenaventura. En 1966 fundó, con un grupo de artistas e intelectuales, la Casa de la Cultura, primera etapa de lo que en 1968, fue el Teatro La Candelaria, del cual es su director general desde 1966 hasta el día de hoy.

Maestro de la creación colectiva, su modo de entenderla rechaza asumirla como un método y sí como un proceso de trabajo que se renueva en cada experiencia y que se fundamenta en un saber transdisciplinario y una actitud de compromiso práctico e ideológico en cada uno de los miembros del grupo.

Concibe cada montaje como un proceso exploratorio, una técnica y una forma diferente de improvisaciones que obliga a identificar motivaciones, a explorar la realidad y el entramado artístico de los lenguajes no verbales, el gesto, la intertextualidad y el discurso polifónico.

Sus obras han recreado episodios de la historia sociopolítica colombiana, han enfrentado por medio del lenguaje artístico las manifestaciones de la violencia estructural, las problemáticas de las clases más desposeídas, con un profundo compromiso con la cultura popular y con los procedimientos artísticos que emanan de la investigación de las fuentes y los lenguajes específicos del teatro.

Ha recibido numerosas distinciones a nivel nacional e internacional, como el Premio Ollantay del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT), el Premio Cultural ALBA de las Letras y las Artes por la obra de toda la vida y varios doctorados honoris causa, honores que reconocen su estatura artística y ética, su humanismo y su condición de intelectual Latinoamericano comprometido.

Texto completo del Mensaje Nacional elaborado por el maestro Santiago :

PALABRAS DEL MAESTRO SANTIAGO GARCÍA, DRAMATURGO Y DIRECTOR, FUNDADOR DEL TEATRO LA CANDELARIA EN EL DIA INTERNACIONAL DEL TEATRO

Los hombres y mujeres se hicieron verdaderamente humanos cuando empezaron a celebrar la vida y a conservar la memoria. Cuando entendieron que vivir era ir más allá de buscar comida y abrigo y cuando comprendieron que se hacían mejores personas si celebraban lo bueno de la existencia y compartían la memoria.

Es entonces cuando nace la necesidad de narrar y con ella el arte de representar. Un arte que tiene el don especial e irreductible de la presencia humana. Ese don está en el teatro y hace que unas personas arriesguen su vida narrando con su cuerpo y con su voz ante otras para desentrañar los misterios de la existencia humana.

Algunos humanos, sobre todo los de profesión financieros y banqueros del mundo, es decir los nuevos mercaderes, quisieran que volviéramos atrás y que la humanidad tuviera que verse obligada a pensar tan solo en la sobrevivencia.

Para eso endeudan a los países y los obligan a tomar medidas represivas contra sus pueblos. Y esto no es ajeno al teatro, ya que nosotros y nosotras hemos dedicado la existencia a exigir el tiempo y el espacio para la creación como un derecho humano inalienable. Y ese derecho hoy por hoy disminuye y se reemplaza por la banalidad. Pues no lo lograrán, o por lo menos no del todo, gracias entre otras cosas, al teatro que le permite al mundo y al país reflejar lo que somos, lo que queremos ser, lo que amamos y también lo que repudiamos...

Nosotros, los hombres y mujeres del teatro colombiano, sabemos que es posible hablar de lo que nos duele y de lo que nos alegra y que también se puede, como en la escena, entender los conflictos.
Lo sabemos porque hemos conformado grupos y públicos, hemos sabido convivir entre diferentes y hemos tramitado las divergencias en la creación, un lugar sagrado y misterioso que permite recrear la vida y por lo tanto contribuir a transformarla.

En este Día Internacional del Teatro 2012, llamamos al mundo del teatro, a los actores y actrices de Colombia a que no abandonen el barco de la creación. Es el único lugar donde no se naufraga. Por supuesto que no es fácil permanecer en él porque es un lugar de riesgo, pero de gran satisfacción porque es el lugar, desde donde nos podemos reír, incluso, de las pasajeras pompas del poder.

En este día llamamos también a los gobernantes y funcionarios del Estado para que vuelvan a colocar la palabra cultura en sus discursos, pero sobretodo en su pensamiento, y para que entiendan que una democracia es imposible si no tienen artistas de dedicación sistemática y artistas populares que sean capaces de criticarla sin que tengan que pagar con la exclusión por ello.

A pesar de todo, algunos nos hemos mantenido en el barco de la creación y hoy, traemos este mensaje para nuestro día:
El teatro es un arte que es capaz de representar lo que la sociedad tiene oculto. Permítannos hacerlo porque es una necesidad social demostrar, como lo estamos haciendo con muchos otros y otras, que otro mundo mejor es posible.

SANTIAGO GARCÍA