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Escuela campesina de formación humana: Un ejemplo de resistencia civil y organización campesina
Labrando caminos para la comunidad
 

Los pasados días entre el cinco y el diez de Julio se desarrolló el encuentro de la Escuela Campesina de Formación Humana, en la escuela Concentración de Desarrollo sede B, vereda Altos Nogales, del municipio del Bolívar, departamento de Santander.

Este proyecto se enmarca como una propuesta pedagógica en formación de Campesinos líderes en temas como solución al conflicto social, político y armado que aqueja al país, además de fortalecer en las personas su formación humana y política propendiendo por el análisis critico de sus realidades sociales, es así como esta propuesta se concibe entonces con el objetivo de fomentar una cultura de paz en las relaciones humanas y de estas encontrar un equilibrio con el medio ambiente.

En el encuentro participaron personas campesinas de las diferentes regiones de Santander, de municipios como Bolívar, Landázuri, La Belleza, Jesús María, Florián, Peñón, entre otros; así como también, Don Segundo Artemio López, Aidé Castañeda, Nelson Mendoza Vargas, e Isnardo Jiménez, precursores y fundadores de este proyecto, líderes del municipio y representantes de las juntas. De igual manera, un grupo de estudiantes de algunas universidades del país como la UIS, UNAL, UNICOLMAYOR participaron como talleristas. En este encuentro se desarrollaron talleres sobre temas diversos, lectoescritura, oratoria, soberanía alimentaria, derechos humanos, liderazgo, economía solidaria, entre otros.

Estos talleres se realizaron de una manera pedagógica, comprensible, didáctica, lo que permitió la interrelación y participación activa de todas las personas, además de esto se llevó a cabo en todo el proceso un intercambio de realidades y experiencias desde las vivencias de cada persona en el contexto local, regional y nacional; el saber popular fue uno de los elementos mas destacados.

El proceso de formación de líderes campesinos es un proceso de resistencia principalmente en cuatro elementos: Política, Social, Económica y Cultural.

Política, porque en principio es una lucha ideológica contra el discurso y la forma de operar del hegemónico estado colombiano, además la perspectiva de mundo y país que se sueña se enmarca dentro de la construcción de nuevas alternativas y miradas de la solución al conflicto, de los problemas sociales que afectan al país, y directamente a ellos por engrosar el número de personas en los campos que viene reduciéndose a diferencia de hace algunos años, pero que hoy continúan y ven el agro la salida para este país. Todo esto se enmarca en un proyecto político mucho más grande con futuro, pues la apuesta que la mayoría de estas personas hacen es a construir y nutrir el movimiento político y social Marcha Patriótica.

En segunda medida, es Social porque a cada una de sus localidades han podido llevar y desarrollar todos los conocimientos adquiridos en los diversos talleres, actividades académicas formales y no formales, y generar un procesos de organización y resistencia ante las muchas formas de violencia que reciben, ya sea por la vía militar del estado colombiano y las practicas genocidas del paramilitarismo, o por el aplastante modelo de país que intenta reducirlos y marginarlos en todos los escenarios.

Como tercer elemento, es Económica, porque a través de los proyectos agroecológicos no solo buscan mantener el equilibrio entre el hombre y la naturaleza, sino que surgen nuevas iniciativas de organización tanto productiva y comercial que contrarresten el modelo neoliberal en su expresión macro y micro, tanto así que en dichos proyectos se dan opciones para el cultivo, y comercialización de productos de las regiones con una mirada alternativa, enmarcándose en satisfacer principalmente las necesidades a nivel local (autoabastecimiento), regional (con otras veredas y municipios), y nacional (con otros departamentos), esto nos propone entonces otra forma de hacer economía en el país desde las comunidades.

En el marco de lo Cultural, podemos evidenciar que a pesar del continuo bombardeo de noticias y publicidad de la camarilla del gobierno de Santos al servicio norteamericano y la burguesía criolla y toda su propaganda mediática, los campesinos no pierden su mirada critica del país, además conservan muchas de sus tradiciones, saberes, muestras culturales y artísticas de su región; esto manifiesta otra de las luchas de ellos por no dejar perder todas las enseñanzas de sus antecesores y hacer de ellas leyendas vivas para transmitir a las otras personas que conforman este país.

Lo anterior, es para decir que la escuela de formación campesina no sólo es un escenario de formación, sino un escenario de construcción de sujetos políticos y sociales que se ven abocados a construir un país nuevo. La experiencia de los estudiantes universitarios en estas actividades deja muchas cosas para la reflexión, como lo son la mirada transformadora que debemos dar a la educación en Colombia partiendo de rescatar y llevar a las aulas el saber popular, la forma organizativa que nos estamos pensando para los movimientos estudiantiles, el tipo de conocimiento que debemos generar y la forma de transmitir, ya que este debe estar al servicio del pueblo, entre muchas otras.

“Pienso, bueno no es que piense, es que es así”, no todo fue la rigidez de la enseñanza que en ocasiones creemos, las actividades al ser pedagógicas y didácticas permitieron que prácticamente los campesinos nos dictaran a los estudiantes unos buenos talleres de humanidad, de conocimiento popular, de tradición, historia, geografía, filosofía, economía, sociología, literatura, idiomas, dialectos, y trabajo social. El calor y la formación humana se vivió alrededor de fogatas, ollas comunitarias, partidos de fútbol, coplas, refranes, poemas, enternecedores y a veces cruentos relatos de las vivencias de estas personas, tanto es así, que llegamos a crear una gran familia cargada de afectos, agradecimientos, anhelos sueños y metas.

Al partir, muchos de nosotros sentimos que nos arrancaron un pedazo de patria y queríamos ser parte de ese gran ecosistema natural y humano que perdura allí, la nostalgia nos invadió, lágrimas, tristezas, y voces rotas por la melancolía dejaban a la muestra un vacío dentro, pero también las sonrisas las expectativas las ganas de volver dibujaban un porvenir, fue entonces, ya en la culminación del evento donde dejamos salir a flote nuestras experiencias cargadas de conocimientos nuevos, y saberes pero también de sentimiento, en esos momentos quemamos definitivamente “nuestros miedos”, y nos llamamos entonces a un devenir de batallas por Construir una Colombia nueva, libre, soberana, con paz real y justicia social.

Agradecemos a Escuela Campesina de Formación Humana, a la Coordinación Nacional de Organizaciones Agrarias y Populares, a nuestros compañeros del Colectivo por el Pensamiento Transformador, al Bloque Estudiantil, a la Organización de Estudiantes Conciencia Critica, por permitimos vivir esta experiencia y por su colaboración continua, pero en especial queremos agradecer a la Comunidad de Altos Nogales por brindarnos no solo sus instalaciones, sino su cariño y compañía, por dejarnos vivir en su rinconcito de Colombia cinco días que serán para toda nuestra vida, a los niños por sus sonrisas, sus palabras y preguntas, futuros investigadores sociales y profesionales de este país, y a dos grandes mujeres que día a día alimentaron nuestros sueños y vientres.

Por último, agradecemos a todas las personas que hicieron parte de este proceso de formación y construcción colectiva, por sus aportes, sus enseñanzas, su sabiduría, su comprensión, su apoyo, su disposición y energía para trabajar, su fortaleza y resistencia, su nobleza su humildad, sencillez y carisma, pero sobre todo por sus afectos, cuando nos levantemos y abramos los ojos todas las mañanas sabremos que allá en lugar remoto lejos de la ciudad estará cada uno de ustedes luchando por una Colombia digna y justa, y entonces en nuestros rostros se dibujaran las sonrisas, de colores amarillo, azul y rojo, con ojos y mirada campesina, espíritu combativo, noble, y orgullosos de la lucha de los pueblos de esta América Latina.

Para recordar…

Cambiaría todo lo que tengo por mirar las estrellas en los altos nogales,
por estrechar una mano fuerte y combativa de un negro noble,
por un tinto nuevo de una señora sencilla, en su laboratorio de procesamiento de amor, la cocina,
por ver sonrojar una señorita por que le nombran a la "belleza"
por caminar hablando con la tía y don segundo trajinando suavemente mis hombros,
por escuchar un chiste de don Isnardo,
brincar con la barra animando a los “pimpinitos”,
y ver un saltico desde la cuna de Camilito....
Un sin fin, cambiaría todo lo que tengo por vivir soñando caminos con mi pueblo...
"y no es que piense, es que es así"…

"Dedicado a los caminantes de la noche y los madrugadores de la verdadera lucha en Colombia...Gracias Bolívar."